Brasil, un aspirante a potencia que fortalece su industria bélica

Por Dialogo
outubro 27, 2010


El Brasil que heredará el ganador de las elecciones del 30 de octubre amplía su poderío militar y fortalece su industria de armamento a pasos de gigante, con objetivos comerciales pero también para sentar las bases de su acceso al club de grandes potencias, estimaron analistas.

Quien asuma el Palacio de Planalto el 1 de enero será el primer mandatario que deberá aplicar en toda su extensión la nueva Estrategia Nacional de Defensa, que modernizó la visión brasileña de este sector y colocó los cimientos de una poderosa industria bélica en el gigante sudamericano.

El país adquirió en los últimos ocho años una proyección internacional sin precedentes, en parte gracias al carisma de su presidente Luiz Inacio Lula da Silva, cobrando protagonismo en los principales foros mundiales.

Y el área de Defensa no fue la excepción.

A nivel regional, Brasil impulsó el Consejo de Defensa de la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur), al que los países del bloque se sumaron.

“La transformación de Brasil en una potencia militar es una discusión nueva en el país, inclusive para los militares. La idea de Brasil desarrollado desde el punto de vista bélico y sin los alineamientos tradicionales es nueva en el país”, dijo a AFP Nelson During, especialista independiente en el área de defensa.

Para este experto, el objetivo de Brasil es fortalecerse desde el punto de vista militar “como una potencia independiente”.

La gestión brasileña al frente del brazo militar de la misión de la ONU desplegada en Haití desde 2004, permitió al país responsabilizarse por esa faceta de una misión internacional en la que decenas de países están involucrados, logrando además una enorme rotación de entrenamiento para sus soldados en una situación de crisis.

“En enero, Brasil perdió varios soldados en Haití (como consecuencia del terremoto) y el país aceptó bien lo ocurrido. Nadie pidió que las tropas retornen. Ahora ya se habla de enviar cascos azules (brasileños) al Líbano. Es decir que ese protagonismo ya sigue su propio camino”, remarcó During.

La especialista en Relaciones Internacionales Sabrina Medeiros dijo a la AFP que “Brasil ya es visto como un asociado confiable, pero es necesario consolidar el poder de disuasión como soporte a ese nuevo papel que el país desempeña” en la arena diplomática internacional.

Brasil “no sufre amenazas clásicas o convencionales, ni hay contenciosos de frontera, y eso exige la adopción de una estrategia moderna. La nueva Estrategia Nacional es el primer paso de ese proceso”, resumió Carlos Alberto Teixeira, profesor de la Escuela de Guerra Naval.

A futuro, la clave de esa Estrategia adoptada en 2008, es la decisión de sentar las bases de una industria armamentística, con la perspectiva de convertir a Brasil en un exportador de tecnología militar.

Para During, el desarrollo industrial de defensa “se encontrará con un freno natural, que es el mercado. Será muy difícil para Brasil encontrar un espacio en el mercado de tecnología bélica, donde hay actores muy fuertes”.

Mientras tanto, el país intenta dotarse de paquetes de tecnología militar.

El proceso de modernización incluye como paso más ambicioso la compra de 36 aviones caza de última generación.

En competencia en esa licitación están la francesa Dassault con su modelo Rafale, favorita del gobierno; la gigante estadounidense Boeing con su modelo F-18 Super Hornet; y la sueca Saab, con sus aviones Grippen.

Brasil ya compró a Francia cuatro submarinos de ataque Scorpene y el casco de un quinto que será adaptado para un motor nuclear que la Marina brasileña desarrolla.

También compró a Francia 50 helicópteros de transporte EC-725, que serán ensamblados en Brasil con mano de obra local, y esa flota de helicópteros se completará con 24 Mi-35M rusos.

Asimismo, en junio Brasil firmó con Italia un acuerdo de asociación para que una empresa italiana fabrique en suelo brasileño 2.044 blindados para transporte de personal en 20 años.

Italia y Reino Unido se disputan los contratos de las naves de patrullaje marítimo. Los italianos desean colocar sus fragatas modelo FREMM.

En tanto, la Fuerza Aérea y la empresa de aeronáutica civil brasileña Embraer desarrollan el poderoso avión KC-390, diseñado para sustituir al Hércules C-130 estadounidense. Embraer planea vender 700 aviones KC-390, de transporte logístico y de tropas, “cien de ellos en Sudamérica”, según la firma, emblema de la incipiente industria de defensa local.




Share