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Canes de la Fuerza Aérea de Brasil ayudan a las fuerzas de seguridad a detectar drogas, explosivos y armas

Brazilian Air Force Dogs Help Security Forces Sniff Out Drugs, Explosives, Weapons

Por Dialogo
agosto 21, 2015

ME PARECE Las naciones de todo el planeta necesitan unirse con un único objetivo, sembrar la paz en el mundo, para erradicar el hambre y la pobreza. Todos los militares son verdaderos héroes; tengo gran admiración por ellos. Soy militar de la reserva del Ejército brasileño con mucho orgullo, y es muy importante saber que esta información militar llega a todos los brasileños.


Perros entrenados por militares altamente capacitados de la Fuerza Aérea de Brasil (FAB) están ayudando a las fuerzas de seguridad a detectar drogas, explosivos y armas ilícitas.

Con los militares que los entrenan, los canes que integran los Pelotones de Canes de Guerra realizan vigilancias para las unidades de la FAB que realizan operaciones conjuntas en todo del país con organismos como la Secretaría de Ingresos Federales (RF) y la Policía Federal (PF), y en eventos internacionales, como la Copa del Mundo 2014. También realizarán operaciones de seguridad en los próximos Juegos Olímpicos en Río, que empezarán el 5 de agosto de 2016.

“Debemos trabajar en las Olimpíadas de 2016. Ya estamos entrenando al personal”, manifestó el Teniente Primero y veterinario Paulo Lima Borges, Comandante del Pelotón de Canes de Guerra del Batallón de Infantería de Aeronáutica Especial de Brasília (Binfae-BR), del Sexto Comando Aéreo Regional (VI Comar).

Quince batallones de la FAB en 12 estados y el Distrito Federal cuentan con Pelotones de Canes de Guerra, que incluyen un total de 133 perros y 93 entrenadores. En total, 33 canes detectan drogas, ocho detectan material bélico y ocho localizan explosivos. Otros 58 canes son entrenados para custodia y protección, 15 están asignados al control de disturbios y contención, seis al control de aves en aeropuertos, cuatro a misiones de búsqueda y captura y uno es utilizado en operaciones de búsqueda y rescate.

Entrenamiento intensivo para entrenadores y canes


Los instructores militares y sus canes realizan un extenso entrenamiento antes de trabajar juntos.

En marzo y abril, el Tte. Primero Borges coordinó un curso para entrenadores y perros que se enfocó en la detección de drogas, armas y municiones. El programa de entrenamiento en Binfae-BR comenzó con 17 estudiantes, 13 de los cuales pertenecían a la FAB, uno al Ejército de Brasil (EB), dos al Departamento de Operaciones Especiales de la Policía Civil del Distrito Federal (DF) y uno al Sistema Penitenciario del DF.


Tras dos meses de clases teóricas y prácticas, 14 participantes (11 de la FAB, dos de la Policía Civil y uno del EB), obtuvieron el título de entrenador, y siete perros malinois aprobaron las pruebas para unirse al Pelotón de Canes de Guerra del Batallón de Aeronáutica en la capital.

“El curso ya sirvió para reforzar el plantel que podrá actuar en la misión en Rio de Janeiro”, manifestó el Tte. Primero Borges, quien añadió que el entrenamiento se debe repetir cada dos años.

Los perros e instructores entrenados por la FAB ahora pueden realizar operaciones de seguridad durante las Olimpíadas Río 2016, por realizarse del 5 al 21 de agosto, y los Juegos Paralímpicos, que se llevarán a cabo del 7 al 18 de septiembre.

Perros militares participan en misiones de seguridad


Los perros militares han ayudado a soldados durante operaciones de seguridad.

Por ejemplo, en el Mundial de 2014, el Pelotón de Canes de Guerra de Binfae-BR estuvo durante 22 días en Cuiabá, capital del estado de Mato Grosso y sede de varios eventos. El Pelotón colaboró con la PF para detectar armas, drogas y municiones a medida que llegaban y partían vuelos en el Aeropuerto Internacional Mariscal Rondon, en Várzea Grande, a 10 km de la capital.

Batallones de la FAB y unidades caninas operan en todo el país.

Por ejemplo, Pelotones de Canes de Guerra en Binfae-Manaus (estado de Amazonas) y Boa Vista (estado de Roraima), en el norte de Brasil, participan en misiones de seguridad y operaciones conjuntas con la Secretaría de Ingresos Federales y la Policía Federal Civil. En Rio de Janeiro, la unidad Binfae en Galeão (Binfae-GL), integrada por 13 perros y cinco entrenadores y comandada por la Teniente Segundo Maria Clara da Silva Negreiros Botelho, es el único batallón en la capital de Rio de Janeiro que cuenta con una perrera.

El objetivo es entrenar más militares para trabajar con los perros, de manera tal que la relación sea un instructor por animal.

“Eso reforzará nuestra estructura si tuviéramos que operar en las Olimpíadas”, manifestó la Tte. Segundo Maria Clara.

Ubicado al lado del Aeropuerto Internacional Tom Jobim, la unidad Binfae brinda apoyo a operaciones para la Secretaría de Ingresos Federales, para pasajeros que parten o en el transporte de carga.

“Esto ya se ha convertido en rutina. Nos llaman nuevamente. Estoy esperando las coordenadas para una nueva misión en cualquier momento”, añadió la Tte. Segundo Maria Clara.

El entrenamiento comienza desde cachorros


En todo el mundo, muchas unidades militares y departamentos de policía trabajan con la raza malinois, también conocida como pastor belga, una raza de perro que la FAB solicita a menudo.

Los canes comienzan el entrenamiento en el Pelotón cuando son cachorros, 24 horas después de que nacen.

“Diría que el entrenamiento comienza incluso antes, al escoger el padre y la madre”, manifestó el Tte. Primero Borges. “Las oportunidades de lograr el éxito (que el perro apruebe satisfactoriamente las pruebas) son mucho más altas.”

Aproximadamente el 40 por ciento de los perros superan las pruebas exigidas para unirse a un Pelotón de la FAB, donde pueden desempeñarse hasta llegar a los 12 años. A medida que envejecen, a los canes se les empieza a secar la mucosa de la nariz, lo cual reduce su sentido del olfato. Los perros cuentan con 300 millones de receptores olfativos, en comparación con los seis millones que tienen los humanos, lo que significa que los perros tienen un sentido del olfato hasta 100.000 veces mayor que los humanos.

La parte más importante del entrenamiento es la asociación, también conocida como impresión, que consiste en hacer que el perro comprenda que necesita detectar un olor en las drogas, armas o municiones. El entrenamiento comienza cuando el can tiene entre seis semanas y cuatro meses de edad.

En la fase siguiente, el animal desarrolla masa muscular y su instinto de posesión de los objetos, lo cual más adelante será importante en las búsquedas reales de drogas y armas (olfateo), o durante otras actividades, como el control de multitudes y rescates.

Para ser aceptados en el curso, los candidatos a instructores deben superar un riguroso análisis de antecedentes y tener un perfil apropiado para tratar con perros.

Perros e instructores militares trabajan en equipo


Al culminar dos meses de entrenamiento, en abril, el oficial de la Policía Civil del Distrito Federal Roberto Cláudio Castro de Moura, de la División de Operaciones Especiales, destacó que uno de los requisitos fue establecer una buena relación con el can.

“Es necesario disfrutar y llevarse bien con el cachorro y entender su comportamiento y su lenguaje corporal, que pueden indicar una situación sospechosa”, manifestó.

Moura, de 46 años, es subjefe de la sección que implantará en 2016 la primera unidad canina de la Policía Civil del DF, que contará con 10 animales e incluirá malinois y pastores alemanes.

“La demanda para detener la violencia relacionada con las drogas crece y los perros son una herramienta muy eficiente”, manifestó el oficial Moura. “Cuando comencemos a usarlos, será una advertencia para los traficantes. Policías de países como Estados Unidos, México y Colombia ya los están utilizando a gran escala. Cuando comencemos aquí, luego aparecerán los resultados, y eso hará ver al gobierno que debemos entrenar más instructores.”

Wolverine y Shaik, dos malinois militares que integran el pelotón Binfae-BR que participó en operaciones en el Mundial en Cuiabá, deberían estar en el equipo para Rio 2016.

“Ambos tienen experiencia, son maduros y muy confiables”, manifestó el Tte. Primero Borges. “El mayor trabajo es entrenar al can para actuar en cualquier situación, en un espacio limitado o con equipaje en una aeronave con una turbina. Wolverine es uno de los pocos que actúa en este tipo de condiciones sin pestañear.”

Además, los perros de los pelotones de la FAB son entrenados para que diferencien entre cuarenta sustancias; los canes aprenden a detectar drogas escondidas incluso en puntos ciegos, dado que las moléculas de olor de las drogas atraviesan el metal y pueden ser percibidas por el poderoso sentido del olfato de un perro.

“Estamos en guerra”, manifestó el Tte. Primero Borges. “Los traficantes se desarrollan en su parte y nosotros, en la nuestra. El error, cuando sucede, lo comete el entrenador y no el can.”
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