La explotación de vulnerabilidades en comunicaciones satelitales ha abierto un nuevo frente crítico en el conflicto transnacional. Grupos altamente militarizados y tecnológicamente organizados, como los cárteles de Jalisco Nueva Generación (CJNG) y Sinaloa de México, están en condiciones de aprovechar la falta de cifrado en enlaces a satélites geoestacionarios (GEO). Esa vulnerabilidad podría permitirles obtener información operativa de las fuerzas de seguridad, potencialmente igualando la capacidad de respuesta estatal. Este fenómeno, que según advierten los expertos marca el inicio de una “guerra criminal en el espectro orbital”, subraya la urgente necesidad de modernizar los sistemas nacionales de ciberdefensa.
El descubrimiento: enlaces sensibles sin protección
Las organizaciones criminales transnacionales (OCT) están transformando radicalmente sus operaciones. Si bien las disputas se han centrado históricamente en las armas, cargamentos o territorios; ha surgido un nuevo frente de batalla: la explotación de vulnerabilidades tecnológicas que les permite acceder a información operativa de las fuerzas de seguridad, según reporta Infobae.
Un equipo de investigadores de la Universidad de California, la Universidad de San Diego y la Universidad de Maryland llevó a cabo un estudio exhaustivo de las vulnerabilidades globales de los satélites GEO en múltiples sectores. El informe No mires hacia arriba: hay enlaces internos confidenciales a la vista en los satélites GEO, publicado en octubre de 2025, revela que la información de estos sistemas —incluidos los utilizados por las fuerzas de seguridad de México— para la infraestructura interna, logística y gestión administrativa se transmitía sin ningún tipo de cifrado, es decir, no estaba protegida.
Entre los datos observados se encontraban ubicaciones, despliegues, funciones de misión y registros de mantenimiento, así como telemetría de objetos militares en tiempo real con geolocalización precisa, identificadores y telemetría en vivo.
El nuevo panorama de amenazas: inteligencia digital de las OCT
El descubrimiento de estos enlaces desprotegidos desencadenó inmediatamente advertencias sobre las capacidades de las OCT. Víctor Ruiz, instructor y fundador de SILIKN, una compañía mexicana de ciberseguridad, analizó el informe y advirtió que grupos como el CJNG y el Cártel de Sinaloa poseen la sofisticación técnica y los recursos, muchos de ellos disponibles en la dark web, para llevar a cabo operaciones cibernéticas altamente dirigidas contra la infraestructura estatal Este acceso potencial a información gubernamental sensible redefine la soberanía digital y pone de relieve la brecha tecnológica que existe entre el Estado y el crimen organizado.
Para realizar el estudio, los investigadores ensamblaron un analizador de tráfico GEO funcional utilizando componentes comerciales de fácil acceso y de bajo costo con una inversión inferior a USD 700. Con este equipo, pudieron captar señales de satélites multipolares. Además, emplearon una tarjeta sintonizadora para registrar y decodificar el tráfico pasivo que circulaba entre distintos satélites.
El informe también evidenció los registros de seguimiento y mantenimiento de activos militares de aeronaves como los helicópteros Mil Mi-17 y UH-60 Black Hawk, buques y vehículos blindados con sus respectivas ubicaciones y detalles de misión, según informó la revista tecnológica Wired, basándose en una entrevista con los autores del informe.
Sofisticación táctica de las OCT: operaciones digitales y de grado militar
“Podría haber actores que intenten distorsionar la infraestructura de un país, sea energética, bancaria o de telecomunicaciones”, advirtió al diario 20 Minutos Álvaro Sánchez, CEO de Integrasys, empresa española especializada en sistemas de comunicación por satélite. “Pueden deteriorarla, minimizarla o detenerla. También obtener información o pedir un rescate paralizando un servicio. Por eso es importante proteger las comunicaciones, los equipos y las personas de cualquier posible denegación de servicio”.
Durante los enfrentamientos entre el CJNG y el Cártel de Sinaloa en zonas de Chiapas, a mediados de mayo de 2024, habitantes de la región reportaron que ambos grupos instalaron bloqueadores de señal para impedir el uso de teléfonos o acceso a internet, publicó el periódico español El País.
El experto en ciberseguridad Ruiz explicó que las operaciones de los cárteles son sofisticadas. “Estos cárteles pueden geolocalizar convoyes policiales en tiempo real con un margen de error menor a tres metros y utilizan modelos tridimensionales del terreno para diseñar rutas de escape”, amplió Ruiz. “Su operación combina inteligencia digital de nivel militar, integrando señales satelitales (SIGINT orbital), información pública de aplicaciones civiles (OSINT) y procesamiento avanzado mediante drones FPV (pilotados con gafas 3D). Gracias a este enfoque, han logrado igualar las tácticas de fuerzas especiales y superar en velocidad de respuesta a agencias estatales que dependen de sistemas tecnológicos obsoletos”.
IA y rutas inteligentes: la continua evolución del crimen organizado
Ambos cárteles han comenzado a integrar inteligencia artificial (IA) para optimizar rutas de tráfico de drogas y personas mediante algoritmos de navegación y predicción del riesgo. Al documentar el uso de itinerarios inteligentes evitan puntos de control, estiman tiempos de cruce y reducen exposición operativa, detalla Juan Manuel Aguilar, investigador en el Centro de Investigaciones sobre América del Norte de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) en su estudio El uso de la inteligencia artificial por redes criminales de alto riesgo.
El desafío de la ciberdefensa: hacia una respuesta nacional y binacional
“Los países necesitan desarrollar infraestructuras estratégicas que incluyan centros de datos soberanos con cifrado poscuántico (contra ataques cuánticos), redes nacionales 5G y 6G con encriptación avanzada, y constelaciones de satélites en órbita terrestre baja (LEO) propias o compartidas con naciones aliadas”, apuntó Ruiz.
La capacidad de estas OCT en el espectro orbital marcan un punto de inflexión en la historia de la seguridad nacional. Su alto nivel de organización y su potencial para combinar IA, SIGINT y OSINT ha permitido a estas organizaciones adquirir la inteligencia digital necesaria para igualar —y en ocasiones superar— la capacidad de respuesta del Estado. El reto para México y sus aliados es monumental: modernizar su infraestructura tecnológica y adoptar una doctrina de ciberdefensa activa que esté a la altura de una amenaza híbrida y en constante evolución.