Fuerzas Armadas de Guatemala protegen y conservan huevos de tortuga en peligro

Uruguayan Peacekeeping Operations School Trains Troops for Overseas Missions

Por Dialogo
diciembre 16, 2015







Como parte de los esfuerzos militares para conservar los tesoros ecológicos del país, las Fuerzas Armadas guatemaltecas están cultivando, protegiendo y conservando huevos de tortugas Lora y Parlama, que se consideran manjares para los depredadores marinos y humanos.

Como respuesta a esta amenaza, el Comando Naval del Pacífico de Guatemala ha conformado el Centro de Rescate de Tortugas Marinas y establecido santuarios de tortugas en varias instalaciones militares. En el Centro de Rescate se dedican a recolectar los huevos que las tortugas ponen cada año entre julio y noviembre.

Una vez que los efectivos militares recogen los huevos, los llevan a un santuario de tortugas en una instalación naval, donde los entierran de manera similar a cómo ponen sus huevos las tortugas hembra. Enterrar los huevos permite ocultarlos de los depredadores, como aves, peces y mapaches, y los mantiene a salvo de quienes trafican huevos de tortuga.

Al nacer, las crías, que tardan entre 45 y 50 días en madurar según la temperatura del suelo, son llevadas a la playa y liberadas por militares, niños y adultos que son parte de la iniciativa educativa de las Fuerzas Armadas.

Con este proceso las Fuerzas Armadas han logrado mantener la abundancia de tortugas de Parlama en Guatemala desde 1990, según Airam López, jefa de la sección de recursos hidrobiológicos del Consejo Nacional de Áreas Protegidas (CONAP).

“Ellos tienen un 98% por ciento de efectividad por el buen manejo que tienen en la anidación al momento del desove y al eclosionar (nacer), así como la liberación de los neonatos”, explicó López.

Estudios científicos respaldan las iniciativas de conservación


Investigadores del Centro de Rescate de Tortugas Marinas han publicado estudios científicos que revelan que las tortugas regresan a anidar en los mismos lugares donde fueron liberadas cuando eran bebés, lo que ha permitido a los militares aumentar el número de huevos de Parlama recolectados en los últimos años. En 2015, por ejemplo, los militares rescataron 15.042 huevos —de los cuales casi todos eclosionaron— en comparación con el rescate de varios cientos de huevos anualmente en los primeros años de la iniciativa. Una tortuga hembra pone de 100 a 125 huevos durante su vida.

“Esto demuestra los resultados positivos de contar con un Centro de Rescate de Tortugas Marinas ya que según estudios científicos, las tortugas regresan a anidar en el mismo lugar que fueron liberadas”, explicó el Coronel Rodríguez Fuentes.

El Comando Naval del Pacífico de Guatemala rescata y entierra todos los huevos que encuentra a lo largo de 1.400 m de playa interna que posee entre Barra de Sanjón Chilate en Puerto San José y el rompeolas que es propiedad de Portuaria Quetzal. Además de promover la eclosión de los huevos, las Fuerzas Armadas también realizan controles a vehículos de motor y barcos de pesca en busca de huevos de tortuga que podrían usarse para tráfico.

“La playa del Comando Naval del Pacifico es el único lugar protegido del territorio nacional donde la tortuga marina desova libremente sus huevos sin contar con el peligro de la depredación humana”, detalló el Coronel Rodríguez Fuentes. “[Se siembran] todos los huevos encontrados; asimismo se tiene un constante control sobre las amenazas en el lugar provocadas por personas y animales”.
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