La edad de oro del Colegio Interamericano de Defensa

The Inter-American Defense College’s Golden Age

Por Dialogo
octubre 22, 2012

Me a agradado sobre manera leer la participación del Alcalde de Mixco, Guatemala, sobre su paso en el prestigioso Colegio Interamericano de Defensa; centro Académico que tuve el honor de conocer en Mayo de 2011, asi mismo, leer sobre una expresión pre-grabada de nuestro Presidente, el General Otto Pérez Molina. Me surge una duda, y es que, uno puede ser Ex-integrante de una Institución, pero me resulta dificil que alguien sea Ex-militar, dado que esos conocimientos son de por vida. Un profesional muere siendo y no porque llegó el retiro, deja de ser.
Saludos y felicitaciones al CIDS. este evento fue muy importante debe repetirse periodicamente y asi nos mantendremos mas al dia e informado de los temas de seguridad y defensa, lamente mucho no haber estado alli en ese momento historico, felicidades a los organizadores.

Egresado clase 45 y 46, asesor de la clase 48
El piso cruje bajo los pies en el minúsculo auditorio del Colegio Interamericano de Defensa, donde un grupo de hombres y mujeres en impecables uniformes militares y trajes de negocio escuchan a la expresidenta de Chile y actual directora ejecutiva de Naciones Unidas Mujeres. Sagaz, aguda, y modesta, Michelle Bachelet viajó al Fuerte Lesley McNair, en Washington, D.C., para asistir al Simposio por el 50 Aniversario del Colegio, de donde se graduó hace casi dos décadas.

“Gracias a ustedes y a la ANEPE [Academia Nacional de Estudios Políticos y Estratégicos de Chile] fui ministra de Defensa y presidenta de la República”, dijo durante las palabras de clausura del evento de tres días, que se llevó a cabo del 10 al 12 de octubre de 2012. Y aclaró que su papel en el ministerio de Defensa de Chile motivó a que muchos comenzaran a ver el tema de las relaciones cívico-militares como una cuestión estratégica para consolidar los procesos democráticos. “El día que entré a este edificio mi vida cambió”, recordó.

Como Bachelet y muchos otros graduados, el Colegio Interamericano de Defensa también ha ido cambiando, adaptándose a las nuevas realidades geopolíticas y aprendiendo de sus estudiantes. De acuerdo con el Contraalmirante de la Marina de los Estados Unidos, Jeffrey A. Lemmons, su director, el alto centro de estudios fue concebido con el fin de promover la cooperación entre las naciones del hemisferio occidental, a través de reunir a militares de las Américas y prepararlos para comprender mejor las relaciones dentro del sistema interamericano.

A ese diálogo se sumaron voces nuevas y hoy en día el Colegio, parte de la Junta Interamericana de Defensa, se enorgullece de haber formado parte de las vidas de casi 2.500 líderes, entre ellos un presidente y dos expresidentes, 24 ministros de defensa, cerca de 800 generales y almirantes, así como numerosos líderes legislativos, ministeriales, de gobierno y de la policía. “Recientemente hemos visto un incremento en la inscripción de fuerzas nacionales de policía, en especial en Haití, la República Dominicana y México”, especificó el Contraalmirante Lemmons.

Precisamente esa amalgama de pensamientos políticos, militares y académicos se vio representada durante los tres días de debates entre los más de 300 académicos, oficiales de gobierno, embajadores, y militares activos y en retiro que viajaron desde naciones muy diversas para festejar el aniversario de oro del Colegio.

El papel de las fuerzas militares en la seguridad hemisférica, el tema que sirvió como hilo conductor del evento, fue abordado desde distintos prismas e idiomas. Durante la ceremonia de apertura otro exalumno, Otto Pérez Leal, cuya carrera política en Guatemala lo llevó a la alcaldía de Mixco en enero de 2012, explicó que el trabajo conjunto entre el Ejército, la Policía Nacional Civil y la Policía Municipal de Tránsito, les está permitiendo reducir las cifras de homicidio. Se trata, dijo, de algo temporal para hacer frente a la disminución del número de policías de 25.000 a 22.000, en un país con 14 millones de habitantes.

Las palabras de Pérez Leal sirvieron también como introducción al discurso de su padre, el actual presidente de Guatemala. En una alocución grabada, Otto Pérez Molina, exmilitar y también exalumno del Colegio, ofreció su opinión sobre la participación de las fuerzas armadas en labores no tradicionales. El presidente guatemalteco dijo que cada país debe decidir soberanamente cómo y en qué circunstancias utiliza el poder militar para responder a la variedad de amenazas, riesgos y desafíos que enfrentan las naciones del hemisferio. “El papel que se asigne a cada institución armada debe ser siempre soberano, pero sin dejar a un lado las realidades de nuestro entorno vecinal, así como las condicionantes que afectan a cada uno de los integrantes de la comunidad continental”, afirmó.

Otro participante, el Almirante Jorge Montoya, exjefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas del Perú, definió a los militares como “guerreros, dispuestos a servir a su patria en lo que haga falta”. Montoya recordó que durante el terremoto de Pisco, en el año 2007, las fuerzas armadas peruanas instalaron hospitales de emergencia, mantuvieron la seguridad, limpiaron calles, recogieron escombros… “Esto no es nada nuevo”, comentó, y citó como ejemplo que desde principio del siglo XIX los militares de su país realizan acciones cívicas en la Amazonía. “Cuando se habla de los nuevos roles de las fuerzas armadas es como si borráramos el rol principal, y todo el mundo entra en confusión. (…) En Perú siempre hacemos lo que tenemos que hacer, cuando se necesite, aunque no sea nuestro rol”, insistió.

Durante los paneles de debates y sesiones de preguntas y respuestas, también se habló sobre la necesidad de reforzar el entrenamiento de las fuerzas policiales en ciertos países, el concepto de seguridad multidimensional, y el recelo de quienes temen que los militares pudieran estar tratando de ocupar espacios que no les corresponden en la sociedad, entre otros temas.

La diversidad de perspectivas, la profundidad de las discusiones y el arte de plantear y defender criterios divergentes sin herir, demostró que el Colegio Interamericano de Defensa continúa siendo un promotor de diversidad y debate inteligente, un centro de pensamiento hemisférico y, sobre todo, una verdadera escuela de entendimiento mutuo.

“No se puede dejar de resaltar la importancia del Colegio Interamericano de Defensa en el desarrollo y mantenimiento de las relaciones regionales. Los futuros líderes de muchos países se han moldeado y han moldeado a sus países, como resultado de las relaciones personales que se forjaron en esta institución histórica. Los 50 años de vida del Colegio son prueba de la conocida expresión: ‘hay mucho de experiencia personal en cada político’”, comentó a Diálogo la embajadora Carmen Martínez, subcomandante civil y asesora política del Comando Sur de los Estados Unidos.

Minutos antes, el Contraalmirante Lemmons, había anunciado las nuevas metas que el Colegio Interamericano de Defensa se ha trazado para sus próximos 50 años de excelencia académica. En la lista están ofrecer su propia maestría en estudios hemisféricos de seguridad y defensa, así como dar pasos concretos para ampliar el arcoíris de países que hasta ahora han tenido representación en sus aulas.

Como prueba de que las siguientes cinco décadas comenzaron con gran empuje, Lemmons invitó a los asistentes al corte de cinta de dos “nuevos” inmuebles. Ubicados detrás de las centenarias aulas del Colegio, los dos edificios de ladrillos rojos que durante años fungieron como comedor y hotel para oficiales, serán remodelados para albergar un moderno auditorio y un alojamiento para profesores visitantes, becarios y conferencistas. De esa manera, la dirección de la escuela piensa dar el salto para aumentar la inscripción de 60 a 100 estudiantes por año.

Aquí, dentro del viejo Fuerte McNair, dijo el Almirante Lemmons, encontrarán un ambiente de colaboración y un terreno neutral donde reforzarán sus conocimientos y conocerán mejor a sus vecinos del continente. “Entrar al Colegio es poner pie en las Américas. ¡Bienvenidos al hemisferio occidental!”



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