Iniciativas tecnológicas que ayudan a las Fuerzas Armadas a reducir la deforestación

SOUTHCOM and Honduran Marines Train Together

Por Dialogo
octubre 16, 2015

¡Brillante actuación! ¡Esto es lo que nosotros y la naturaleza deseamos! Actitudes así, loables, para garantizar el equilibrio de los seres humanos y los animales ¡que dependemos de la perfecta armonía con la naturaleza! ¡Felicitaciones por esta linda y benéfica actitud de conservación! Pues, los desastres ecológicos son consecuencia de la ambición inhumana y desenfrenada de personas sin consciencia y que no tienen el mínimo respeto ni por sí mismos, ¡y mucho menos por sus prójimos! ¡La naturaleza está devolviéndoles a los seres humanos los malos tratos que ella ha venido sufriendo hace mucho tiempo! ¡Tenemos que tomar consciencia de que el planeta tiene vida! Y que se está destruyendo. ¡Cambiemos mientras tengamos tiempo para reparar los daños que le causamos! ¡Tenemos que plantar árboles frutales y otros árboles necesarios para el desarrollo y la estabilidad, y el equilibrio para la humanidad! ¡Y para el bien común de todos! ¡Los indígenas nos pueden enseñar de civilidad mejor que cualquier universitario! Por lo tanto, sigamos su ejemplo de conservación de la naturaleza ¡en vez de faltarles el respeto y hacer casi nada por ellos! ¡Son seres nativos que merecen ser seguidos y respetados! Solo hay que entregarles la vigilancia de la selva amazónica, ¡y garantizo que en poco tiempo ellos devolverán el equilibrio de la flora y la fauna brasileña! Todo lo que hay que hacer es transferir a la Amazonia miles de aldeas con esa responsabilidad para que todo se vuelva armonía ¡y todos los seres del mundo lo agradecerán! Ellos se merecen este papel destacado, ¡al final eran ellos los guardianes de las tierras brasileñas! ¡Es lo mínimo que podemos hacer para honrarlos! Ha disminuido la deforestación pero la situación sigue siendo drástica. Donde se tala y no se repone, aunque sea poco, un día se acaba. La deforestación tiene que acabar. Muy interesante


Las Fuerzas Armadas, la Policía Federal y otros organismos gubernamentales de Brasil están trabajando juntos para proteger los valiosos recursos naturales del país en el marco del Plan de Acción para la Prevención y Control de la Deforestación de la Amazonia Legal (PPCDAm).

En virtud del Plan de Acción, el enfoque colaborativo ha permitido reprimir actividades delictivas, tales como la tala ilegal, en la región amazónica de Brasil.

Para ayudar a preservar estos recursos naturales del país, las autoridades han lanzado dos nuevos proyectos: Amazônia SAR (en referencia al acrónimo en inglés ‘Synthetic Aperture Radar’), que ayuda a las Fuerzas Armadas a monitorear actividades en la Amazonia Legal,
y Amazônia Conectada, que lleva el acceso a Internet a toda esa región.

Los avances tecnológicos que ofrecen estas iniciativas ayudarán a las Fuerzas Armadas y otras autoridades a monitorear los problemas ambientales como la deforestación, que ha
disminuido un 82% en los últimos diez años, según el Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (INPE). A su vez, el Proyecto de Monitoreo de la Deforestación en la Amazonia Legal (PRODES), que mapea imágenes del satélite de observación terrestre Landsat 8, reveló que entre 2004 y 2014, el índice anual de deforestación en la región descendió de 27.772 km² a 5.012 km².



“Estos instrumentos [científicos y tecnológicos] llevan a cabo un monitoreo detallado de la región, recolectan información con mayor agilidad y distribuyen esos datos a los órganos de fiscalización”, precisó el ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación, Aldo Rebelo, al divulgar las cifras el 14 de agosto.

Esfuerzo conjunto


Para promover el desarrollo sustentable del medioambiente en Brasil, las autoridades crearon la Región Amazonia Legal en la década de 1950, que comprende nueve estados brasileros: Acre, Amapá, Amazonas, Maranhão, Mato Grosso, Pará, Rondônia, Roraima y Tocantins. La lucha contra la deforestación de la selva amazónica, que abarca cerca del 60% del territorio de Brasil, es un esfuerzo conjunto de las Fuerzas Armadas, la Policía Federal y el Instituto Brasilero de Medio Ambiente y Recursos Naturales Renovables (IBAMA), un organismo federal que depende del Ministerio de Medio Ambiente y posee autoridad para hacer cumplir las leyes ambientales.

Esa iniciativa es respaldada por el radar orbital del proyecto Amazônia SAR que monitorea diariamente los 950.000 km² de la Región Amazonia Legal; esto permite a las fuerzas de seguridad movilizarse a las zonas donde existen amenazas ambientales, como actividades de tala ilegal. Los radares de imagen óptica monitorean tan solo 280.000 km² cada 15 días cuando no hay nubes en el cielo, pero el nuevo sistema permite operar en condiciones climáticas adversas. Con un costo total de R$80,5 millones (US$21,38 millones), el proyecto es coordinado por el Centro Gestor y Operacional del Sistema de Protección de la Amazonia (CENSIPAM), organismo que depende del Ministerio de Defensa y que funciona en conjunto con IBAMA e INPE.

“La nueva tecnología permite observar la selva a través de las nubes”, precisó Rogério Guedes, director general del CENSIPAM, durante el lanzamiento del proyecto, el 20 de julio. “El área monitoreada comprende el Arco de Deforestación [500.000 km² donde se producen los mayores índices de deforestación de la Amazonia] y corresponde a siete veces el tamaño del estado de Amapá”.

Actualmente en fase de implementación, el radar orbital va a monitorear la región durante la temporada nublada (de octubre a abril), generar alertas para acciones de fiscalización contra el desmantelamiento y enviar la información al INPE para ser procesados por el sistema de Detección de Deforestación en Tiempo Real (DETER). Durante el período nublado se produce una intensificación de la degradación de la Amazonia, según el Ministerio de Defensa.

“La expectativa es contar con una mayor capacidad de generar informaciones y subsidiar las acciones de fiscalización contra la tala ilegal y otros delitos ambientales relacionados”, indicó Francisco José Barbosa de Oliveira Filho, director del Departamento de Políticas para el Combate de la Deforestación (DPCD).

Para las autoridades, el gran desafío será separar la deforestación legal de la ilegal.

“Esta diferenciación dependerá de la mayor integración de información entre los gobiernos estatales y federales, así como de la participación del sector privado y de la sociedas brasilera e internacional en lo que respecta a la demanda de productos vinculados a la deforestación”.

Mejoras en la infraestructura militar


Al tiempo que el proyecto Amazônia SAR ayuda a las Fuerzas Armadas a mantenerse actualizadas en cuanto a posibles actividades ilegales en la Amazonia Legal, el proyecto Amazônia Conectada
permite mejorar las comunicaciones de las Fuerzas Armadas brindando una mejor infraestructura.

Lanzado en julio pasado, el programa Amazônia Conectada, del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación, lleva Internet de alta velocidad a 52 municipios de la selva, beneficiando a 3,8 millones de personas. El objetivo del programa, ejecutado por el Ejército, es la instalación de una red de fibra óptica en los lechos de los ríos de la Cuenca Amazónica. El primer tramo de cableado subfluvial comenzó a operar el 16 de julio y está en marcha la implementación de la segunda etapa.

Con el programa Amazônia Conectada, quedarán cubiertos un total de 7.800 km, incluidas las áreas más remotas de la selva. Esto representa una mejora significativa con respecto a la red de fibra óptica que solamente cubría la ciudad de Manaos antes del comienzo del proyecto. En consecuencia, el programa mejora la infraestructura de las comunicaciones militares en la frontera y fortalece las comunicaciones de IBAMA en la región amazónica.

Protección de la región amazónica


Si bien las herramientas tecnológicas suministradas por las iniciativas Amazônia SAR y Amazônia Conectada son nuevas, los esfuerzos del país para proteger la Amazonia Legal no lo son.

En 1995, un estudio del INPE determinó la deforestación de 29.059 km², una cifra anual récord. En 2004, el gobierno federal lanzó el programa PPCDAm, que creó áreas de protección y reforzó la fiscalización y la lucha contra la deforestación ilegal con el apoyo de las Fuerzas Armadas. El objetivo del gobierno federal es llegar a la eliminación total de la deforestación ilegal para el año 2030.

“El PPCDAm tiene una lista de 112 causas que conducen a la deforestación, ilustrando la complejidad del tema”, señaló Oliveira Filho. “El PPCDAm terminó siendo incluido oficialmente como instrumento de la Política Nacional sobre Cambio Climático (PNMC), que fue establecida en 2009 y representa el principal marco legal sobre cambio climático en el país”.

“Para entender la complejidad de la gestión de este patrimonio natural, debemos recordar que no se se trata de un área aislada, sino de una región de aproximadamente 5 millones de km², que abarca nueve estados y tiene más de 25 millones de habitantes, incluidos más de 300.000 indígenas y muchas comunidades tradicionales”.
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