Fuerzas especiales de El Salvador practican inserciones aéreas con los EE. UU.

El Comando de Fuerzas Especiales de la Fuerza Armada de El Salvador amplió sus capacidades de asalto y sorpresa desde helicópteros.
Lorena Baires/Diálogo | 9 mayo 2019

Capacitación y Desarrollo

El Comando de Fuerzas Especiales de la Fuerza Armada de El Salvador entrenó con militares estadounidenses ejercicios de técnicas de inserción desde helicópteros UH-60 Black Hawk. (Foto Gloria Cañas, Diálogo)

Unidades de la Fuerza de Tarea Conjunta Bravo (FTC-Bravo) y del Ejército de los Estados Unidos lideraron un programa de instrucción aérea para el personal del Comando de Fuerzas Especiales (CFE) de la Fuerza Armada de El Salvador (FAES). Durante el entrenamiento, realizado del 4 al 7 de marzo de 2019 en el lago de Ilopango, departamento de San Salvador, los militares de ambos países ejecutaron operaciones de descenso y de extracción e inserción en cuerda rápida desde helicópteros.

“El propósito de la capacitación es fomentar la interoperabilidad entre las dos naciones y demostrar el compromiso para apoyar la lucha de El Salvador contra las organizaciones criminales transnacionales”, aseguró el Capitán del Ejército de los EE. UU. Peter Schlatter, oficial auxiliar de Operaciones del 1.er Batallón del 228.º Regimiento de Aviación, de la FTC-Bravo. “Este entrenamiento aumentará la comodidad de los salvadoreños, a medida que operan helicópteros”.

El CFE es una unidad élite conformada por el Batallón de Paracaidistas, el Grupo de Operaciones Especiales y el Comando Especial Antiterrorista. “Con este adiestramiento, 35 nadadores, buzos de combate y paracaidistas [salvadoreños] ganaron nuevas capacidades y habilidades anfibias”, explicó el Coronel de Artillería DEM del Ejército de El Salvador Jorge Miranda, comandante del CFE. “Ahora están preparados para integrarse a operaciones contra el narcotráfico y realizar rescates en situaciones de desastres o emergencias”.

Habilidades mejoradas

El programa de instrucción fue la parte práctica de un adiestramiento integral que inició en diciembre del 2018 con clases teóricas. “El entrenamiento aéreo fue el punto culminante de los programas de seis meses de instrucción de fuerzas especiales”, dijo el Capitán del Ejército de los EE. UU. Bruno Lucivero, comandante del 7.º Grupo de Fuerzas Especiales del Ejército de los EE. UU. “El CFE ahora está en la capacidad de realizar este tipo de entrenamiento por su cuenta con sus plataformas rotativas, y utilizarlas en misiones reales”.

Los ejercicios se planificaron en la sede de la 1.a Brigada Aérea de la FAS y desde ahí partieron hacia el lago de Ilopango. Los militares estadounidenses dirigieron múltiples eventos de entrenamiento centrados en la inserción aérea y diferentes técnicas que incluyeron paracaidismo y el uso de cuerdas desde helicópteros UH-60 Black Hawk.

Los integrantes del Comando de Fuerzas Especiales de El Salvador revisan su equipo antes de iniciar el entrenamiento para ampliar sus capacidades de asalto y sorpresa contra amenazas emergentes. (Foto Gloria Cañas, Diálogo)

“Los soldados participaron en entrenamientos de seguridad en y alrededor del helicóptero, que incluye entrenamientos de ‘carga en frío’, donde los soldados practican la entrada y salida de la aeronave mientras está parada en el suelo”, comentó el Cap. Schlatter. “Luego pasamos a los diferentes entrenamientos de inserción que les permiten utilizar los activos de la aeronave según lo requiera su misión”.

Técnicas de inserción

El personal del CFE se adiestró en tres técnicas especiales. En la primera, los militares se desplegaron con paracaídas de línea estática, desde la parte trasera de un helicóptero; en la segunda, conocida en inglés como helocast, saltaron al agua desde la parte trasera de un helicóptero que vuela a baja velocidad y altitud. En la tercera, conocida en inglés como FRIES o sistema de inserción y extracción con soga rápida, realizaron el despliegue al descender por una cuerda atada a la parte trasera del helicóptero.

Los procedimientos permitirán que las fuerzas especiales salvadoreñas mejoren su listeza operacional durante tareas de apoyo al Grupo Conjunto Cuscatlán, un equipo interagencial cuya misión es combatir el trasiego de cargamentos de droga. “Cuando la Fuerza Naval persigue a una embarcación sospechosa y tiene indicios de que transporta ilícitos, nuestra unidad colabora en la interdicción con equipos de asalto o francotiradores anfibios”, especificó el Cnel. Miranda. “Esta capacitación cumple un multipropósito porque también nos permite ayudar en casos de inundaciones o terremotos, en lugares de difícil acceso o donde las personas quedaron atrapadas”.

El personal adiestrado se mostró satisfecho por los conocimientos que recibieron, pues cada día requieren de nuevas y mejoradas habilidades para frenar a las redes de narcotráfico que utilizan a Centroamérica en su ruta hacia los Estados Unidos. “El entrenamiento es valioso porque estuvo enfocado en las principales amenazas que tenemos en la región”, dijo el Teniente del Ejército de la FAES Rafael Pineda, miembro del CFE. “Vamos a transmitir estos conocimientos a otros miembros del comando, para incrementar las habilidades anfibias del grupo”.

Además de capacitar a sus homólogos salvadoreños, el programa de instrucción permitió a las tripulaciones aéreas estadounidenses ampliar su experiencia y preparación. “Todas estas tareas requieren una certificación, lo que significa que un instructor piloto tiene que cerrar sesión después de realizar varias interacciones”, subrayó el Cap. Schlatter. “Mientras entrenábamos a los salvadoreños nosotros pudimos obtener una gran cantidad de capacitación también”.

Los efectivos del CFE agradecieron a la FTC-Bravo y al 7.º Grupo de Fuerzas Especiales del Ejército de los EE. UU. por su profesionalismo y dedicación, así como por la constante ayuda a la región. “Mientras entrenamos y aprendimos, fortalecimos la interoperabilidad entre ambas naciones”, finalizó el Tte. Pineda.

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