Memorias de un héroe

Remembrances of a Hero

Por Dialogo
octubre 23, 2012



A principios de 2012, Diálogo entrevistó al General del Ejército colombiano Álvaro Valencia Tovar, retirado, uno de los pocos veteranos de la Guerra de Corea que aún está con vida. Luego de la publicación, la historia hizo eco entre varios lectores. Entre ellos, estaba el Sargento Maestre Raúl Salaverría, también veterano de la Guerra de Corea, que se había desempeñado en el 65° Regimiento de Infantería puertorriqueño, perteneciente al Ejército de los Estados Unidos.
Don Raúl, tal como se le conoce, se reunió con Diálogo durante el verano de 2012 y compartió sus vívidas memorias sobre los episodios acontecidos hace más de 60 años.
A comienzos de 1951, un oficial alistado de 19 años de edad, a bordo del buque aliado que cruzó el Pacífico para recoger al Batallón colombiano en el puerto de Cartagena, oyó por primera vez del General Valencia Tovar. Aunque no se encontraron en esa oportunidad, Don Raúl recuerda haber escuchado que el entonces Capitán Valencia era "un soldado sobresaliente, quien ganó en buena ley su renombre a partir de su experiencia, conocimientos militares y facilidad con los idiomas; Valencia Tovar era uno de los pocos oficiales que hablaba inglés, además de su lengua materna, el español, y ello facilitó la comunicación durante la guerra."
El 65° Regimiento de Infantería, conocido como "Los Boricuas," fue donde Don Raúl prestó servicio. El Regimiento se componía principalmente de miembros del servicio puertorriqueño, entre los cuales había 11 integrantes de su familia. "Tenía hermanos, primos hermanos, primos segundos, tíos e incluso mi padre era sargento de pelotón en la compañía de morteros pesados."
El soldado Salaverría había sido asignado a la 7° División de Infantería del 31° Regimiento de Infantería de la Compañía M, a la cual el Batallón colombiano también había sido asignado y Salaverría no estaba enterado de esto. "Luego supe que había sido asignado porque yo era uno de los pocos puertorriqueños que comprendía inglés y además tenía conocimientos sobre morteros. También, era del personal de infantería y conocía mucho sobre armamento pesado," indicó.
"Conocí al Gral. Valencia cuando me asignaron al ‘Pork Chop Hill’ por tres meses como observador avanzado. Desde allí se podía ver a ‘Old Baldy’ al oeste, por lo cual estaba en un punto de vigilancia estratégico," recordó el veterano, retirado desde hace 21 años. "Old Baldy" era el sobrenombre que los aliados le dieron a Hill 266, luego de que el fuego de artillería y morteros destruyera la copa de los árboles. Era el punto más alto de una cordillera de importancia estratégica que se extendía por el territorio coreano en tres direcciones. Se ubicaba en la región centro-oeste de Corea, donde tuvo lugar la Batalla de Old Baldy desde junio de 1952 hasta mayo de 1953. Por coincidencia, fue el lugar donde el 23 de marzo, el Batallón colombiano se destacó por su valor.
"Cerca de 3.000 tropas chinas atacaron la cordillera, por lo cual los colombianos, incluso con el apoyo de la 7° División, se vieron forzados a abandonar el lugar," dijo Don Raúl. "Yo solicité bengalas para que pudieran ver al enemigo durante el combate nocturno. Sin embargo, los colombianos permanecieron firmes en sus posiciones hasta que tuvieron que replegarse a causa de la ofensiva enemiga. Por la bravura de su lucha ese día, recibieron importantes condecoraciones."
Una de las responsabilidades del soldado Salaverría era observar el movimiento enemigo, en especial cuando el capitán de artillería no estaba presente. "Yo veía que el enemigo avanzaba y yo solicitaba fuego de apoyo cuando era necesario. Este pedido de respaldo de fuego me acercó más al Cap. Valencia."
"Me comunicaba directamente con él por radio. Una noche solicité fuego de apoyo porque había visto que el enemigo, un grupo de 20 o 30, avanzaba hacia nosotros. Tenía que conseguir autorización del S3 para obtener ayuda, por lo cual esa noche hablé con el Cap. Valencia y él me dio autorización. "Nos quedábamos alertas delante de ellos. Les dábamos respaldo si lo necesitaban y ellos hacían lo mismo."
Luego de su participación en la Guerra de Corea, Don Raúl siguió prestando servicio en combate, esta vez en Vietnam. Regresó a Nueva York como Jefe Instructor Alistado de la Guardia Nacional del Ejército de los EE. UU. y se retiró del Ejército en 1970.
"Siempre me pregunté qué había sido de la vida del Cap. Valencia. Años después supe que había sido ascendido a General. Luego, leí un artículo de la revista Diálogo..." Y volvieron a mi mente todos los recuerdos de aquellos años.
*José E. Cardona, Especialista de Entrenamiento en el WHINSEC, actuó en representación de Diálogo para que fuera posible la realización de este artículo.
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