Comunidades hondureñas reciben apoyo humanitario

Militares estadounidenses brindan apoyo médico y sonrisas a comunidades del sur de Honduras.
Kay Valle/Diálogo | 8 enero 2018

Relaciones Internacionales

El Capitán del Ejército de los EE. UU. Daniel Rick, del elemento médico de FTC-Bravo, atiende a una paciente del sur de Honduras. (Foto: Especialista del Ejército de los EE. UU. Ronald Bell)

Comunidades rurales del departamento de Choluteca, fronterizo con Nicaragua, se beneficiaron de ayuda médica por parte de una jornada humanitaria militar de los EE. UU. Las poblaciones de Comalí, Duyure y Monjaras recibieron atención médica y cursos de medicina preventiva entre el 26 y el 28 de octubre de 2017.

Miembros del Elemento Médico de la Fuerza de Tarea Conjunta-Bravo (FTC-Bravo) del Comando Sur de los EE. UU. (SOUTHCOM), con sede en la Base Aérea Soto Cano en Comayagua, Honduras, realizaron un Ejercicio de Entrenamiento de Preparación Médica (MEDRETE, en inglés) en apoyo a la Secretaría de Salud de Honduras. Una brigada de 42 elementos de la FTC-Bravo, entre personal médico y militares, se movilizó al sur de Honduras para apoyar a los pobladores de esa región. Además, más de 100 efectivos militares y médicos generales y especialistas hondureños se unieron a sus homólogos de la FTC-Bravo.

“El personal ejercita como será trabajar en localidades remotas, con recursos limitados y entrena la parte operativa para trasladarse de un lugar a otro”, dijo a Diálogo el doctor Carlos Alberto Durón, enlace médico de la FTC-Bravo. “La brigada se movilizó desde la Base Soto Cano al 4.º Batallón de la 101.ª Brigada de Infantería [del Ejército de Honduras], en Choluteca para establecer ahí la base de operaciones”.

La jornada médica fue recibida “con alegría, hospitalidad [y] una cordial bienvenida”, con danzas de los estudiantes de los distintos centros escolares donde se llevaron a cabo las actividades médicas, dijo Durón. “[Nos recibieron con] sonrisas y espontáneos abrazos de niños y adultos en agradecimiento por la atención médica tan anhelada”.

Las comunidades de Choluteca recibieron consultas médicas básicas, atención dental y extracciones, así como bolsas de medicamentos, vitaminas y jabón. Los pacientes también completaron una clase de medicina preventiva que proporcionó información importante para la prevención de enfermedades comunes.

“Estas comunidades se ubican en el corredor seco, una zona de mucha vulnerabilidad alimentaria y de salud”, dijo Durón. “Por lo tanto hay mucha necesidad de atención médica”.

Objetivo humanitario

El objetivo de los MEDRETE en Honduras incluye capacitar al personal militar estadounidense y hondureño y prestar atención médica, asistencia cívica y humanitaria. “En Honduras, estas visitas son coordinadas desde un año antes en la Embajada Americana por el embajador, los representantes de USAID [Agencia de los EE. UU. para el Desarrollo Internacional] y autoridades de la Secretaría de Salud, junto al grupo militar acreditado en la embajada”, explicó Durón.

El Sargento de Segunda Clase del Ejército de los EE. UU. Adrian Bujanda entrega una bolsa de necesidades a una paciente hondureña durante el MEDRETE. (Foto: Especialista del Ejército de los EE. UU. Ronald Bell)

Las comunidades son elegidas por prioridades médicas. Según las necesidades, las brigadas desplieguen elementos de médicos generales, quirúrgicas o quirúrgicas especiales. Las cirugías más frecuentes son las de oído medio, oftalmología y atención dental.

Sin embargo, los casos son varios y la puntualidad de los MEDRETE a veces puede ser sorprendente. Durón recordó el caso de una madre soltera de 35 años que camino más de dos horas para recibir asistencia en Duyure. La paciente se quejaba de dolor de pecho intenso, ansiedad, náuseas y dificultad de respirar. Al tomar los signos vitales, Durón notó su presión arterial muy elevada. “Inmediatamente hicimos el diagnóstico de crisis hipertensiva, un aumento grave de la presión arterial que puede provocar un accidente cerebrovascular. Se procedió a administrar un tratamiento intravenoso de urgencia hasta normalizar los niveles de presión y los síntomas desaparecieron”.

“Me conmovió mucho ver la solidaridad de las autoridades de Duyure y de la gobernadora departamental”, agregó Durón. “Inmediatamente se pusieron a su disposición para cubrir las necesidades de la paciente, garantizándole acceso a tratamiento de manera puntual, todos los meses en su centro de salud”.

Cooperación fortalecida

El Coronel de Infantería D.E.M. Héctor Orlando Espinal Aguilar, comandante de la 101.ª Brigada del Ejército de Honduras, calificó como una experiencia invaluable el “[poder] compartir con la FTC-Bravo ese esfuerzo conjunto de llevar atención médica a comunidades de escasos recursos y con esto fortalecer los lazos de cooperación con el Comando Sur de los Estados Unidos”. Asimismo, los MEDRETE ahondan los lazos de amistad entre los EE. UU. y el país anfitrión.

Los ejercicios elevan el nivel de apresto de los militares ante un desastre natural y la cooperación entre el personal estadounidense y sus homólogos del país anfitrión. “[En Choluteca] se enlazó con los líderes de las comunidades, y a través de la logística desplegada se proporcionó medios de transporte para trasladar medicamentos y personal de apoyo a los lugares seleccionados”, dijo el Cnel. Espinal.

Trayectoria de servicio a la comunidad

El primer MEDRETE se remonta a octubre de 1993. Desde entonces, militares estadounidenses de SOUTHCOM brindaron ayuda humanitaria y médica en Centroamérica y el Caribe a más de 450.000 personas.

FTC-Bravo prevé llevar a cabo tres MEDRETE en los departamentos de Ocotepeque, El Paraíso y Gracias a Dios en 2018. “Considero un importante esfuerzo conjunto de carácter humanitario que la FTC-Bravo y el Ejército de Honduras unifiquen esfuerzos para apoyar a comunidades de escasos recursos”, concluyó el Cnel. Espinal. “Nos permite estrechar los lazos de amistad y cooperación entre ejércitos”.

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