Mujeres militares de Guatemala desarrollan habilidades para el buceo

Con el curso exclusivo, la Marina de la Defensa Nacional de Guatemala busca motivar a su personal femenino.
Antonio Ordoñez/Diálogo | 14 enero 2019

Capacitación y Desarrollo

Un grupo de 12 mujeres de las Fuerzas Armadas de Guatemala participaron del primer Curso Básico de Buceo para personal femenino otorgado por la Marina de la Defensa en la Escuela Naval de Guatemala. (Foto: Ministerio de la Defensa de Guatemala)

A unos 18 metros de profundidad, la Teniente del Ejército de Guatemala Ángela Waleska Werner Ruiz observa el mundo submarino silencioso en las aguas del Pacífico guatemalteco. Las algas marinas ondulan y los peces desaparecen con gran velocidad entre los corales, mientras la oficial descubre el fondo del mar por primera vez.

Solo unos instantes antes, la Tte. Werner y sus compañeras cumplían con las directivas del instructor: se quitaron la máscara de buceo y la reajustaron, repitieron la maniobra con los plomos y agarraron el chaleco compensador de buceo de su pareja para nadar con ella hasta la superficie del mar en un ejercicio de emergencia. Una vez realizados los demás ejercicios y buceos recreativos requeridos, los miembros del grupo, todas oficiales mujeres, obtuvieron el certificado de buceo en mar abierto.

“Fue una experiencia muy gratificante lograr ese curso”, dijo a Diálogo la Tte. Werner, de la Unidad Humanitaria de Rescate (UHR) del Ejército. “Este curso encaja dentro del entrenamiento que debe tener el personal de la unidad”, precisó.

Valor de la mujer militar

Por primera vez, la Marina de la Defensa Nacional de Guatemala realizó el Curso Básico de Buceo para personal femenino con el fin de valorar la importancia de la mujer al servicio de la nación. El curso, llevado a cabo a finales de octubre de 2018 en la Escuela Naval de Guatemala de Puerto Quetzal, departamento de Escuintla, contó con la participación de 12 mujeres de las Fuerzas Armadas de Guatemala.

El objetivo del curso, detalló el Alférez de la Marina de la Defensa Jeffrey Adolfo Lemus Paiz, instructor de buceo en la Escuela Naval, es “orientar al personal femenino que se encuentra de alta para darle un realce, porque muchas personas desconocen el mundo subacuático. La intención del mando naval es tomar en cuenta al personal femenino para ver más allá de lo que tenemos como límite”.

El curso básico de buceo que recibieron las oficiales está avalado por la Asociación de Instructores de Buceo, más conocida por sus siglas en francés, ADIP. El curso cae dentro del nivel recreativo y tiene una duración de una semana. La Marina de la Defensa indicó que más adelante ofrecerán el curso por los menos una vez al mes.

Las oficiales de las Fuerzas Armadas de Guatemala observan al instructor de buceo mientras demuestra cómo funcionan la botella, el regulador y el chaleco compensador. (Foto: Ministerio de la Defensa de Guatemala)

Tres fases principales conforman la instrucción teórica-práctica: el desarrollo de conocimientos para comprender los fundamentos básicos del buceo autónomo, inmersiones en aguas confinadas para aprender las destrezas básicas de buceo, e inmersiones en mar abierto para poner a prueba lo aprendido en las clases y en piscina. La tercera fase no solo permite poner en práctica las destrezas aprendidas sino también explorar y disfrutar del mundo subacuático por primera vez con el instructor.

Con la adquisición de estos nuevos conocimientos, las oficiales de las Fuerzas Armadas podrán continuar con el curso táctico de 40 días de duración que se da dos veces al año. Según el Alf. Lemus, hasta la fecha, solo dos mujeres de las Fuerzas Armadas obtuvieron el certificado de buceo táctico y se desempeñan en operativos de seguridad y rescate subacuático de alto riesgo.

“La diferencia entre uno y el otro es que en el táctico se aprende a realizar infiltraciones, operaciones de búsqueda y rescate, búsqueda de armamento, búsqueda de cuerpos, búsqueda de drogas, búsqueda de embarcaciones, inspección de cascos de embarcaciones, inspección de muelles”, dijo a Diálogo el Alf. Lemus. “El curso recreativo está orientado a saber utilizar el equipo, a controlar la inmersión y disfrutarla”.

Experiencia motivante

Para la Tte. Werner, el curso fue una oportunidad de afinar sus destrezas de rescate. El curso y los conocimientos impartidos, precisó la oficial, caen dentro de las actividades que proyecta la UHR en el marco de entrenamientos y simulaciones de rescates en condiciones extremas.

“Dentro de los ejercicios que proyecta la UHR está una práctica de buceo en las cuevas del Rey Marcos”, explicó la oficial de la grutas en Alta Verapaz, departamento de Cobán. “Esto surgió como una práctica en prevención de una eventual situación similar a la ocurrida a los niños que quedaron atrapados en una cueva en Tailandia”.

Según la Tte. Werner, la UHR vio la importancia de entrenar a sus tropas en una situación de emergencia similar a lo ocurrido a los niños tailandeses en julio de 2018. “Se puede dar no solo ahí [en las cuevas del Rey Marcos], sino que en el área de Izabal también hay un lugar así, por lo que el entrenamiento previo es importante”, añadió la Tte. Werner.

El curso, según la Marina de la Defensa y las participantes de las tres ramas de las Fuerzas Armadas, fue un éxito. “Nos ayudó a pensar en tomar el curso de buceo táctico”, concluyó la Tte. Werner. “Fue una experiencia motivante para que el personal femenino se pueda proyectar en todos los ámbitos”.

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