Reservas militares guatemaltecas asisten a civiles durante catástrofes naturales

Por Dialogo
noviembre 20, 2014




Cada domingo, unos 2.700 reservistas del Ejército de Guatemala se reportan a sus barracas para prepararse para el entrenamiento militar de fin de semana, que pone énfasis en la actividad física, la práctica con armas de fuego y el modo de brindar asistencia humanitaria.

Esto se lleva a cabo once meses al año, excepto diciembre. Se trata de un extenso entrenamiento que pone de relieve la importancia de la ayuda humanitaria para la misión del Ejército.

Los soldados de la reserva se suman a las fuerzas de seguridad para brindar ayuda a la población civil durante catástrofes naturales, prestando atención médica, asistencia durante las evacuaciones de lesionados y vigilancia para evitar saqueos en las viviendas.

Por ejemplo, los reservistas ayudaron a los civiles afectados por un terremoto en el municipio de San Marcos, el 7 de julio, que causó la muerte de una persona, 274 heridos y daños a 9.000 casas y apartamentos. Los soldados de la reserva del Departamento de San Marcos coordinaron sus esfuerzos con unidades del Ejército y autoridades de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (CONRED) para ayudar a remover los escombros de las estructuras dañadas por el terremoto de magnitud 6.4. También ayudaron a distribuir alimentos y agua a las víctimas del sismo.

Las reservas del Ejército desempeñan un papel importante en la protección de la población civil

“Estoy consciente de la importancia que esta unidad tiene para el país y el papel que representa ante la sociedad en su conjunto”, destacó el Coronel Francisco Roberto Pérez Samayoa, comandante de las Reservas Militares de Guatemala.

Reservistas apoyan al Ejército de Guatemala


Actualmente, Guatemala cuenta con 2.700 reservistas. Están divididos en 22 centros de mando, uno por cada departamento del país, cuya base está en la capital de cada departamento.

Los reservistas reciben entrenamiento a nivel de brigadas, compuestas por 10 soldados de la reserva, y a nivel de destacamento, que incluye de 30 a 40 reservistas. Allí, aprenden cómo conducir patrullas de seguridad, desarmar a presuntos delincuentes, lectura de mapas, primeros auxilios y maniobras militares. También aprenden a ayudar a los civiles durante catástrofes naturales, para poder participar en las Unidades de Respuesta Humanitaria.

A diferencia de los soldados regulares del Ejército, los reservistas no son integrantes de tiempo completo de las Fuerzas Armadas. En cambio, se trata de civiles que provienen de distintas actividades. Entre sus filas hay profesionales, como médicos y abogados, estudiantes universitarios y empleados de oficios, como plomeros y carpinteros.

“Tenemos una gran variedad de personas aquí en las reservas militares: hay personas que no han tenido el apoyo o la oportunidad de completar sus estudios y otras que son completos profesionales”, señaló el Coronel Enrique Juchuña .


Dado que son parte de la comunidad, los reservistas ayudan a consolidar los vínculos entre las Fuerzas Armadas y la población civil.

“Los miembros de la población que se suman a las reservas deben servir como vasos comunicantes entre las fuerzas públicas y sus comunidades, a fin de generar respuestas locales en caso de un aumento de la violencia”, dijo el Coronel retirado Mario Mérida.

Antecedentes de asistencia a la población civil


La unidad de mando de las Reservas Militares ha venido ayudando a proteger a la población civil desde su creación por decreto presidencial el 10 de septiembre de 1954. Las mujeres se incorporaron a las filas de los reservistas en 1976.

Las Reservas Militares aceptan solicitudes de personas de 18 a 29 años.

El Mando Central de las Reservas Militares es responsable de brindar entrenamiento a los soldados de la reserva para que asistan a las unidades regulares del Ejército a responder ante situaciones de emergencia, como desastres de orden público, y ayudar en operativos militares si fuera necesario. Cuando son movilizados, los reservistas son enviados a centros de encuentro ubicados en todo el país para coordinarse con las unidades del Ejército.

Además de brindar asistencia a las Fuerzas Armadas durante catástrofes naturales, los reservistas también reciben entrenamiento para desempeñarse, cuando sea necesario, en las unidades de Seguridad Pública. También prestan servicio en las misiones de paz de las Naciones Unidas.

Los 2.700 reservistas que han sido entrenados en 2014 se sumarán a quienes ya han completado su entrenamiento. En total, las Fuerzas Armadas de Guatemala incluyen a 22.000 soldado del Ejército, 2.000 agentes de la Policía Militar, 900 efectivos de la Marina y 750 integrantes de la Fuerza Aérea.



Cada domingo, unos 2.700 reservistas del Ejército de Guatemala se reportan a sus barracas para prepararse para el entrenamiento militar de fin de semana, que pone énfasis en la actividad física, la práctica con armas de fuego y el modo de brindar asistencia humanitaria.

Esto se lleva a cabo once meses al año, excepto diciembre. Se trata de un extenso entrenamiento que pone de relieve la importancia de la ayuda humanitaria para la misión del Ejército.

Los soldados de la reserva se suman a las fuerzas de seguridad para brindar ayuda a la población civil durante catástrofes naturales, prestando atención médica, asistencia durante las evacuaciones de lesionados y vigilancia para evitar saqueos en las viviendas.

Por ejemplo, los reservistas ayudaron a los civiles afectados por un terremoto en el municipio de San Marcos, el 7 de julio, que causó la muerte de una persona, 274 heridos y daños a 9.000 casas y apartamentos. Los soldados de la reserva del Departamento de San Marcos coordinaron sus esfuerzos con unidades del Ejército y autoridades de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (CONRED) para ayudar a remover los escombros de las estructuras dañadas por el terremoto de magnitud 6.4. También ayudaron a distribuir alimentos y agua a las víctimas del sismo.

Las reservas del Ejército desempeñan un papel importante en la protección de la población civil

“Estoy consciente de la importancia que esta unidad tiene para el país y el papel que representa ante la sociedad en su conjunto”, destacó el Coronel Francisco Roberto Pérez Samayoa, comandante de las Reservas Militares de Guatemala.

Reservistas apoyan al Ejército de Guatemala


Actualmente, Guatemala cuenta con 2.700 reservistas. Están divididos en 22 centros de mando, uno por cada departamento del país, cuya base está en la capital de cada departamento.

Los reservistas reciben entrenamiento a nivel de brigadas, compuestas por 10 soldados de la reserva, y a nivel de destacamento, que incluye de 30 a 40 reservistas. Allí, aprenden cómo conducir patrullas de seguridad, desarmar a presuntos delincuentes, lectura de mapas, primeros auxilios y maniobras militares. También aprenden a ayudar a los civiles durante catástrofes naturales, para poder participar en las Unidades de Respuesta Humanitaria.

A diferencia de los soldados regulares del Ejército, los reservistas no son integrantes de tiempo completo de las Fuerzas Armadas. En cambio, se trata de civiles que provienen de distintas actividades. Entre sus filas hay profesionales, como médicos y abogados, estudiantes universitarios y empleados de oficios, como plomeros y carpinteros.

“Tenemos una gran variedad de personas aquí en las reservas militares: hay personas que no han tenido el apoyo o la oportunidad de completar sus estudios y otras que son completos profesionales”, señaló el Coronel Enrique Juchuña .


Dado que son parte de la comunidad, los reservistas ayudan a consolidar los vínculos entre las Fuerzas Armadas y la población civil.

“Los miembros de la población que se suman a las reservas deben servir como vasos comunicantes entre las fuerzas públicas y sus comunidades, a fin de generar respuestas locales en caso de un aumento de la violencia”, dijo el Coronel retirado Mario Mérida.

Antecedentes de asistencia a la población civil


La unidad de mando de las Reservas Militares ha venido ayudando a proteger a la población civil desde su creación por decreto presidencial el 10 de septiembre de 1954. Las mujeres se incorporaron a las filas de los reservistas en 1976.

Las Reservas Militares aceptan solicitudes de personas de 18 a 29 años.

El Mando Central de las Reservas Militares es responsable de brindar entrenamiento a los soldados de la reserva para que asistan a las unidades regulares del Ejército a responder ante situaciones de emergencia, como desastres de orden público, y ayudar en operativos militares si fuera necesario. Cuando son movilizados, los reservistas son enviados a centros de encuentro ubicados en todo el país para coordinarse con las unidades del Ejército.

Además de brindar asistencia a las Fuerzas Armadas durante catástrofes naturales, los reservistas también reciben entrenamiento para desempeñarse, cuando sea necesario, en las unidades de Seguridad Pública. También prestan servicio en las misiones de paz de las Naciones Unidas.

Los 2.700 reservistas que han sido entrenados en 2014 se sumarán a quienes ya han completado su entrenamiento. En total, las Fuerzas Armadas de Guatemala incluyen a 22.000 soldado del Ejército, 2.000 agentes de la Policía Militar, 900 efectivos de la Marina y 750 integrantes de la Fuerza Aérea.
Que bonitos paisajes tiene mi tierra Guatemala feliz fin de año Guatemala felicito y bendigo a los reservistas de guatemala y sigan ayudando a nuestra gente en momentos dificiles DIOS ES GRANDE Y TENGA MISERICORDIA DE TODAS LAS ALMAS Y ARREPIENTANCE..
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