La policía salvadoreña reprime la extorsión de Mara Salvatrucha

Por Dialogo
noviembre 13, 2013



Las fuerzas de seguridad salvadoreñas están haciendo progresos contra grupos de la delincuencia organizada que se dedican a la extorsión, dijeron las autoridades.
La extorsión es un delito en constante aumento en El Salvador desde mediados del 2000. En mayo del 2006, era uno de los delitos más comunes en El Salvador, según las autoridades. Los grupos de la delincuencia organizada, entre ellos las pandillas callejeras como Mara Salvatrucha (también conocida como MS-13) y Barrio 18 fijan como objetivo a los propietarios de pequeños negocios, taxistas y vendedores ambulantes para extorsionarlos.

Unidad antiextorsión

En junio del 2013, la Policía Nacional Civil (PNC) de El Salvador, presentó la unidad antiextorsión. Desde que comenzó sus actividades, el número de extorsiones ha disminuido un 11% en comparación con los mismos meses (junio a octubre) en el año 2012, dijeron las autoridades.
La extorsión sigue siendo un problema grave, y la policía debe permanecer alerta, según Beatriz Nájera, analista de seguridad de la Universidad José Matías Delgado en San Salvador.
“En 2007, hubo un total de 3,578 denuncias”, dijo la analista.
Durante los primeros cuatro meses del 2011 “el número de denuncias ascendió a 16,765. Ésta es una cifra alarmante”, añadió.

Gran número de casos de extorsión

Hay 11,730 empresas registradas en el Consejo Nacional de la Pequeña Empresa (CONAPES). Alrededor del 70% de estas empresas informaron que las bandas se habían dirigido a ellos para extorsionarlos, según informes publicados.
Entre enero y mayo del 2013, antes de que la unidad antiextorsión se pusiera en marcha, un promedio de dos empresas cerraba por semana en todo el país, debido a la extorsión.

Cooperar con la población civil

Entre los meses de enero y junio del 2013, las empresas de El Salvador perdieron $7.8 millones de dólares debido a la extorsión, dijeron las autoridades.
La Asociación Nacional de la Empresa Privada (ANEP) formó una alianza con la PNC para resistir la extorsión. El programa se llama “Crimen Stoppers”.
“Estamos capacitando a las empresas para que sepan cómo lidiar con la extorsión, de manera que los empleados y trabajadores a quienes se les aborda en la parada autobús sepan cómo responder y a quién llamar”, dijo Arnoldo Jiménez, director ejecutivo de la ANEP.
La unidad antiextorsión necesita cooperación por parte de la población civil para combatir las pandillas y grupos de la delincuencia organizada que se dedican a la extorsión, dijeron las autoridades. El Ministerio de Justicia y Seguridad Pública está pidiendo a los alcaldes, propietarios de negocios y organizaciones sociales que denuncien los casos de extorsión y brindan cualquier información que pueda conducir a los extorsionistas.

Las familias como objetivos

Mientras que los miembros de las pandillas tienen como objetivo a los dueños de pequeños negocios, taxistas y vendedores ambulantes para extorsionarlos, también a veces tratan de obligar a las familias e incluso a los niños para que entreguen dinero bajo amenazas de violencia.
“Mi empresa ha confirmado que se cobran cuotas a los niños en los parques públicos, así como a las familias de algunos barrios, bajo la falsa premisa de ‘cooperación para la seguridad’”, dijo Nájera.

Otros delitos

Los miembros de las pandillas utilizan la violencia como amenaza para obligar a sus víctimas a pagar extorsiones en dinero. Los delincuentes amenazan con dañar o matar a sus víctimas y a los familiares de sus víctimas.
“Es el comienzo de una relación en la que si pagas, no te harán daño. Además, por lo general sucede junto con otros tipos de delitos”, dijo Marco Lara, periodista que se dedica a denunciar casos de extorsión en América Latina.

Jugador de fútbol como víctima

El 18 de octubre del 2013, Cristian Esnal, un defensa central del equipo de fútbol de la universidad estatal, de repente tuvo que abandonar El Salvador con su familia.
El jugador llevó a su familia a Uruguay, donde viven sus padres. Allí, anunció a la prensa que había dejado El Salvador porque unos desconocidos lo habían abordado para extorsionarlo.
El 14 de octubre, un grupo de extorsionistas le exigió que se le pagara $2,000 dólares o lastimarían a su familia, relató Esnal a la prensa.
Las autoridades salvadoreñas dijeron que se encargarían de investigar las acusaciones por él realizadas.




I am so sick in my stomach to see how the delinquents walk free in El Salvador while the authorities knowingly just stand on the side lines. El salvador has become a country where corrupt government officials and drug lords may continue to live as kings while the population suffers at their hands. What needs to happen to see change? When are the gangs going to be controlled? How much longer will these groups of organized crime will be aloud to hurt the stability of the country? Nor wonder, more and more families are fleeing abroad since their most fundamental rights have been taken away. The rights that guarantee every citizen to live a peaceful and prosperous life. It is time to fly the flag of valor to fight the terror that slaves the nation into fear and desperation. "Libre al viento tu hermosa bandera que a venser o a morir llamara, que tu pueblo con animas fiera, antes muerto que esclavo sera"
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