EE. UU. acusa a Irán, China y Venezuela por abusos a los derechos humanos

EE. UU. acusa a Irán, China y Venezuela por abusos a los derechos humanos

Por Nike Ching / Voz de América / Editado por Diálogo
abril 24, 2020

Los Estados Unidos acusan a los gobiernos autoritarios del mundo de reprimir a sus pueblos mediante graves “violaciones y abusos” a los derechos humanos, para controlar cualquier actividad que pueda poner en riesgo su poder.

“La experiencia nos ha enseñado que aquellos funcionarios gubernamentales que oprimen, abusan y toleran la falta de reconocimiento a los derechos humanos de sus propios pueblos, también son responsables por crear entornos sociales, que son tierra fértil para las crisis económicas y humanitarias, y que además promueven la corrupción, los conflictos violentos y el terrorismo”, manifestó el secretario de Estado de los EE. UU. Mike Pompeo el 11 de marzo, en referencia al Informe de Países sobre Prácticas de Derechos Humanos de 2019.

Irán
Con respecto a Irán, el informe estadounidense destacó las protestas generalizadas que comenzaron en noviembre pasado, luego de un aumento de combustibles.

El Gobierno de Teherán “bloqueó casi todas las conexiones de Internet, tanto internacionales como locales durante más de una semana, y las fuerzas de seguridad emplearon fuerza letal para acabar con las protestas, en donde murieron aproximadamente 1500 personas y detuvieron a otras 8600, según reportes de medios internacionales. Nada indica que entidades gubernamentales hayan promovido investigaciones independientes o imparciales para esclarecer las muertes de los manifestantes”, expresó el Departamento de Estado.

Partidarios de Juan Guaidó confrontan a las fuerzas de seguridad venezolanas, que bloquean su acceso a la Asamblea Nacional en Caracas, el 10 de marzo de 2020. (Foto: Jonathan Lanza / NurPhoto / AFP)

El informe de los EE. UU. detalló un sombrío panorama en Irán, caracterizado por graves abusos contra los derechos humanos, como ejecuciones por delitos comunes sin cumplir las normas legales internacionales, ni brindar un juicio justo a los presuntos delincuentes.

El Departamento de Estado también manifestó que varios funcionarios gubernamentales iraníes habían colaborado materialmente para concretar abusos a los derechos humanos en Siria, Irak y Yemen, mediante el envío de apoyo militar para el presidente sirio Bashar al-Assad y grupos milicianos pro-iraníes.

China
Con respecto a China, el informe sobre derechos humanos del Departamento de Estado se enfocó en la intensificación de una campaña encabezada por funcionarios del Partido Comunista de China, que consiste en la detención masiva de miembros de grupos minoritarios en la Región Autónoma Uigur, de Xinjiang.

“En China, el Partido Comunista emplea sistemas de vigilancia de alta tecnología para monitorear a potenciales disidentes. Está encerrando en campos de reclusión a miembros de minorías religiosas, fieles a su histórica intolerancia hacia otros credos religiosos”, manifestó Pompeo en un comunicado de prensa.

El informe del Departamento de Estado dice que las autoridades chinas habrían “detenido en forma arbitraria a más de un millón de uigures, kazajos, kirguises y a otros musulmanes, en campos de reclusión extrajudiciales, diseñados para destruir identidades religiosas y étnicas.

El informe indicó que la represión gubernamental de las libertades de expresión, culto, movimiento, asociación y reunión, sobre todo contra los uigures y otras minorías étnicas y religiosas en Xinjiang y contra los tibetanos en la Región Autónoma del Tíbet, fue mucho más brutal que en otras áreas del país.

Además, Washington expresó que en China los abusos a los derechos humanos incluyen asesinatos arbitrarios o ilegales, desapariciones forzadas y detenciones arbitrarias del gobierno; condiciones adversas y potencialmente mortales de encarcelamiento y detención; ataques físicos y procesamientos penales contra periodistas, abogados, escritores, blogueros, disidentes y denunciantes, entre otros, así como también de sus familiares, además de la deportación forzada de solicitantes de asilo hacia Corea del Norte.

Venezuela
Con respecto a Venezuela, el informe mencionó restricciones en la participación política y en la libertad de expresión.

“Durante más de una década el poder político ha estado concentrado en un solo partido, con un poder ejecutivo autoritario que ejerce un importante control sobre el poder judicial, el poder ciudadano y las oficinas electorales gubernamentales”, expresó el Departamento de Estado. Agregó que la reelección de Nicolás Maduro como presidente de Venezuela no había sido “ni libre ni justa”, y que presentaba flagrantes irregularidades.

El informe del Departamento de Estado también denuncia cuestiones como asesinatos arbitrarios o ilegales, muertes extrajudiciales a manos de las fuerzas de seguridad del régimen de Maduro, desapariciones forzadas, detenciones arbitrarias y torturas llevadas a cabo por fuerzas de seguridad, condiciones de encarcelamiento adversas y potencialmente mortales, prisioneros políticos, interferencia ilegal contra la vida privada y falta de independencia del poder judicial.

El informe de los EE. UU. expresó que el régimen de Maduro restringe la libertad de expresión y de prensa, bloqueando señales e interfiriendo en las operaciones de medios privados de televisión y radio, entre otros, u ordenando su cierre.

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