La cooperación entre SOUTHCOM y las naciones asociadas impulsó la respuesta al terremoto de Haití

Cooperation Between SOUTHCOM and Partner Nations Spurred Response to Haiti Earthquake

Por Dialogo
febrero 05, 2015




La respuesta internacional al terremoto de Haití fue el tema del seminario sobre Emergencias Complejas y Desastres a Gran Escala, que tuvo lugar del 27 al 29 de enero en el Colegio Interamericano de Defensa en Fort McNair, Washington, D.C.

“Cuando se produce un desastre natural, todos trabajamos juntos para que se recupere el país”, comentó la contralmirante Martha Herb, directora del CID, al inicio del seminario de tres días.

Las amistades militares facilitan una respuesta humanitaria rápida


Como respuesta a las terribles pérdidas que sufrió Haití en cuestión de minutos, la comunidad internacional y representantes de 55 países participantes de los componentes policial y militar de la misión pacificadora de las Naciones Unidas se movilizaron rápidamente para proporcionar ayuda y prevenir más muertes.

SOUTHCOM estableció la Fuerza de Tarea Conjunta de EE.UU. para Haití (JTF-Haití) para encabezar la Operación Respuesta Unificada en respuesta a la crisis humanitaria, utilizando las relaciones existentes ya forjadas en Haití para tener éxito.

“Nuestras relaciones personales realmente afectaron la forma en que fuimos capaces de trabajar juntos oportunamente en Haití”, afirmó el General retirado del Ejército de EE.UU. Ken Keen, quien lideró JTF-Haití, fue comandante auxiliar de SOUTHCOM y estaba en Haití durante el terremoto.

“Pudimos reconocer en este caso que lo que estábamos intentando hacer era salvar vidas y mitigar el sufrimiento de la población haitiana”.

Ken Keen se apoyó ampliamente en su amistad con el entonces Comandante de Fuerza de la Misión Estabilizadora de las Naciones Unidas en Haití (MINUSTAH), el General retirado del Ejército brasileño Floriano Peixoto, con quien había participado durante años en intercambios militares de cooperación entre Brasil y los Estados Unidos.

Tanto el General Keen como el General Peixoto recordaron la respuesta internacional en Haití durante el seminario, en el cual encabezaron un panel sobre la iniciativa de respuesta.

La importancia de la amistad entre oficiales militares


Programas como el del CID, cuya promoción actual incluye a 63 estudiantes militares y de fuerzas de seguridad de 14 naciones, ofrecen a los oficiales de las fuerzas armadas de diversos países la oportunidad de aprender juntos y crear relaciones.

“Creo que el éxito que tuvimos en Haití, en el nivel táctico y en parte en el operativo, fue debido realmente a eventos como este, a relaciones que se forjan en aulas como esta”, afirmó el General Keen.

Dirigiéndose a los estudiantes del CID y a los invitados, el General Peixoto dijo que las reglas para el personal militar que opera en una misión de asistencia en un país extranjero son muy claras y se basan en acuerdos internacionales. Sin embargo, la urgencia de la situación requería flexibilidad para acelerar la llegada de los esfuerzos de asistencia a los supervivientes del terremoto de Haití.

“Aunque existía un acuerdo firmado por el embajador de los Estados Unidos y el jefe de la misión, no pensamos demasiado en él”, explicó el General Peixoto. “La alianza que establecimos fue estructurada en nuestra amistad de mucho tiempo”.

Gestionar la llegada de grandes cantidades de suministros y trabajadores de asistencia, y hacerlos coincidir con la multitud de solicitudes de ayuda fue un gran desafío.

“No hubo coordinación durante las dos primeras semanas, y nosotros [el personal militar] estábamos muy preocupados”.

Coordinación militar de las actividades de asistencia


Para poner orden en el caos, el General Peixoto y su personal crearon un núcleo central para canalizar todas las actividades de asistencia, el cual incluía personal de cada una de las principales agencias asociadas. La estructura se conoció con el nombre de Centro de Tareas de Operaciones Conjuntas y se convirtió en un modelo que las autoridades de las Naciones Unidas intentaron replicar en otras respuestas importantes en otras partes del mundo.

“Desarrollamos capacidades que pueden utilizarse en futuros terremotos y otros eventos”, señaló el General Peixoto. “Fue una gran oportunidad de mostrar que dos entidades diferentes pueden unirse y dar al mundo un excelente ejemplo de asociación”.

Como jefe de las fuerzas estadounidenses en JTF-Haití, el General Keen se enfrentó a sus propios desafíos equilibrando responsabilidades para dos autoridades civiles diferentes —el embajador estadounidense en Haití y el jefe de la principal agencia de asistencia de la nación, la Agencia Estadounidense para el Desarrollo Internacional.

“Mi pregunta para ellos era: ¿Qué autoridad tengo para relacionarme con los haitianos?”, expresó el General Keen.

La respuesta ayudó a guiar las acciones del General Keen de modo que se respetaran las sensibilidades políticas en ciertos casos, a la vez que se le daba más autonomía en otros, a fin de acelerar los esfuerzos de asistencia a los que más los necesitaban.

Ambos oficiales militares reconocieron que, si bien sus órdenes procedían frecuentemente de autoridades civiles superiores a ellos, las necesidades y solicitudes del pueblo de Haití tenían prioridad.

“No ordenamos nada sin pedir la opinión de los haitianos”, indicó el General Peixoto.

Durante el seminario, varios estudiantes del CID de Haití escucharon atentamente los diálogos sobre lo aprendido de la respuesta internacional y formas de mejorar la asistencia en el futuro.

Marc Justin, comisario superior de la Policía Nacional de Haití afirma que cree que la nación caribeña está mejor preparada ahora para responder a un desastre natural que en 2010, en parte gracias a la cooperación con aliados extranjeros como SOUTHCOM.

“Tenemos grupos en todas partes para entrenar a personas”, declaró Justin. “Con aliados extranjeros, necesitamos que SOUTHCOM ayude en cuanto a práctica y ejercicio”.

No obstante, indicó que las diversas fuerzas de seguridad de Haití todavía se enfrentan a una dura batalla para organizarse internamente y realizar ejercicios de entrenamiento conjunto necesarios para demostrar que la nación está preparada desde un punto de vista operativo.

“Si nunca entrenamos juntos y no estamos preparados, será un fiasco”, afirmó Justin.

Las fuerzas policiales de Haití desempeñaron un papel clave en la respuesta al terremoto, ayudando al personal militar a evaluar la situación, destacó el General Keen.

En particular, elogió los esfuerzos del jefe de policía en la zona de Cité Soleil, quien perdió a decenas de efectivos en el terremoto.

“De hecho, mi esposa y tres hijos fallecieron en el terremoto”, le contó el jefe de policía al General Keen.

Los desastres naturales afectan a toda la población, incluidos miembros de las propias fuerzas de seguridad que son necesarias para la iniciativa de recuperación.

“Se requiere liderazgo para dar un paso adelante”, sostuvo el General Keen. “En Haití no se trataba de recibir crédito por lo que se estaba haciendo, sino de cómo trabajar juntos para marcar la diferencia”.

Actualmente, el General Keen ejerce como decano asociado de Desarrollo del Liderazgo en la Facultad de Negocios Goizueta de la Universidad Emory en Atlanta, Georgia.

El General Peixoto es un consultor especial para la ONU en su Panel Independiente de Alto Nivel para Operaciones Pacificadoras y Misiones Políticas Especiales.
queremos el diario como antes no así como está en el dia de hoy yo apoyo a que ayuden a anti a reparar las casas dañadas por el teremoto El delito no da recompensas. Es muy triste ver a familias destruidas por causa del crimen. Felicitaciones, una muy buena manera de hacer conocer el desempeño de nuestras. Fuerzas. Armadas en favor de la comunidad y el desarrollo de la población a nivel. Latinoamericano
Desearía tener siempre esta información Excelente esta pagina gracias esto me parece muy buena
La respuesta internacional al terremoto de Haití fue el tema del seminario sobre Emergencias Complejas y Desastres a Gran Escala, que tuvo lugar del 27 al 29 de enero en el Colegio Interamericano de Defensa en Fort McNair, Washington, D.C.
“Cuando se produce un desastre natural, todos trabajamos juntos para que se recupere el país”, comentó la contralmirante Martha Herb, directora del CID, al inicio del seminario de tres días.
Las amistades militares facilitan una respuesta humanitaria rápida

Como respuesta a las terribles pérdidas que sufrió Haití en cuestión de minutos, la comunidad internacional y representantes de 55 países participantes de los componentes policial y militar de la misión pacificadora de las Naciones Unidas se movilizaron rápidamente para proporcionar ayuda y prevenir más muertes.
SOUTHCOM estableció la Fuerza de Tarea Conjunta de EE.UU. para Haití (JTF-Haití) para encabezar la Operación Respuesta Unificada en respuesta a la crisis humanitaria, utilizando las relaciones existentes ya forjadas en Haití para tener éxito.
“Nuestras relaciones personales realmente afectaron la forma en que fuimos capaces de trabajar juntos oportunamente en Haití”, afirmó el General retirado del Ejército de EE.UU. Ken Keen, quien lideró JTF-Haití, fue comandante auxiliar de SOUTHCOM y estaba en Haití durante el terremoto.
“Pudimos reconocer en este caso que lo que estábamos intentando hacer era salvar vidas y mitigar el sufrimiento de la población haitiana”.
Ken Keen se apoyó ampliamente en su amistad con el entonces Comandante de Fuerza de la Misión Estabilizadora de las Naciones Unidas en Haití (MINUSTAH), el General retirado del Ejército brasileño Floriano Peixoto, con quien había participado durante años en intercambios militares de cooperación entre Brasil y los Estados Unidos.
Tanto el General Keen como el General Peixoto recordaron la respuesta internacional en Haití durante el seminario, en el cual encabezaron un panel sobre la iniciativa de respuesta.
La importancia de la amistad entre oficiales militares

Programas como el del CID, cuya promoción actual incluye a 63 estudiantes militares y de fuerzas de seguridad de 14 naciones, ofrecen a los oficiales de las fuerzas armadas de diversos países la oportunidad de aprender juntos y crear relaciones.
“Creo que el éxito que tuvimos en Haití, en el nivel táctico y en parte en el operativo, fue debido realmente a eventos como este, a relaciones que se forjan en aulas como esta”, afirmó el General Keen.
Dirigiéndose a los estudiantes del CID y a los invitados, el General Peixoto dijo que las reglas para el personal militar que opera en una misión de asistencia en un país extranjero son muy claras y se basan en acuerdos internacionales. Sin embargo, la urgencia de la situación requería flexibilidad para acelerar la llegada de los esfuerzos de asistencia a los supervivientes del terremoto de Haití.
“Aunque existía un acuerdo firmado por el embajador de los Estados Unidos y el jefe de la misión, no pensamos demasiado en él”, explicó el General Peixoto. “La alianza que establecimos fue estructurada en nuestra amistad de mucho tiempo”.
Gestionar la llegada de grandes cantidades de suministros y trabajadores de asistencia, y hacerlos coincidir con la multitud de solicitudes de ayuda fue un gran desafío.
“No hubo coordinación durante las dos primeras semanas, y nosotros [el personal militar] estábamos muy preocupados”.
Coordinación militar de las actividades de asistencia

Para poner orden en el caos, el General Peixoto y su personal crearon un núcleo central para canalizar todas las actividades de asistencia, el cual incluía personal de cada una de las principales agencias asociadas. La estructura se conoció con el nombre de Centro de Tareas de Operaciones Conjuntas y se convirtió en un modelo que las autoridades de las Naciones Unidas intentaron replicar en otras respuestas importantes en otras partes del mundo.
“Desarrollamos capacidades que pueden utilizarse en futuros terremotos y otros eventos”, señaló el General Peixoto. “Fue una gran oportunidad de mostrar que dos entidades diferentes pueden unirse y dar al mundo un excelente ejemplo de asociación”.
Como jefe de las fuerzas estadounidenses en JTF-Haití, el General Keen se enfrentó a sus propios desafíos equilibrando responsabilidades para dos autoridades civiles diferentes —el embajador estadounidense en Haití y el jefe de la principal agencia de asistencia de la nación, la Agencia Estadounidense para el Desarrollo Internacional.
“Mi pregunta para ellos era: ¿Qué autoridad tengo para relacionarme con los haitianos?”, expresó el General Keen.
La respuesta ayudó a guiar las acciones del General Keen de modo que se respetaran las sensibilidades políticas en ciertos casos, a la vez que se le daba más autonomía en otros, a fin de acelerar los esfuerzos de asistencia a los que más los necesitaban.
Ambos oficiales militares reconocieron que, si bien sus órdenes procedían frecuentemente de autoridades civiles superiores a ellos, las necesidades y solicitudes del pueblo de Haití tenían prioridad.
“No ordenamos nada sin pedir la opinión de los haitianos”, indicó el General Peixoto.
Durante el seminario, varios estudiantes del CID de Haití escucharon atentamente los diálogos sobre lo aprendido de la respuesta internacional y formas de mejorar la asistencia en el futuro.
Marc Justin, comisario superior de la Policía Nacional de Haití afirma que cree que la nación caribeña está mejor preparada ahora para responder a un desastre natural que en 2010, en parte gracias a la cooperación con aliados extranjeros como SOUTHCOM.
“Tenemos grupos en todas partes para entrenar a personas”, declaró Justin. “Con aliados extranjeros, necesitamos que SOUTHCOM ayude en cuanto a práctica y ejercicio”.
No obstante, indicó que las diversas fuerzas de seguridad de Haití todavía se enfrentan a una dura batalla para organizarse internamente y realizar ejercicios de entrenamiento conjunto necesarios para demostrar que la nación está preparada desde un punto de vista operativo.
“Si nunca entrenamos juntos y no estamos preparados, será un fiasco”, afirmó Justin.
Las fuerzas policiales de Haití desempeñaron un papel clave en la respuesta al terremoto, ayudando al personal militar a evaluar la situación, destacó el General Keen.
En particular, elogió los esfuerzos del jefe de policía en la zona de Cité Soleil, quien perdió a decenas de efectivos en el terremoto.
“De hecho, mi esposa y tres hijos fallecieron en el terremoto”, le contó el jefe de policía al General Keen.
Los desastres naturales afectan a toda la población, incluidos miembros de las propias fuerzas de seguridad que son necesarias para la iniciativa de recuperación.
“Se requiere liderazgo para dar un paso adelante”, sostuvo el General Keen. “En Haití no se trataba de recibir crédito por lo que se estaba haciendo, sino de cómo trabajar juntos para marcar la diferencia”.
Actualmente, el General Keen ejerce como decano asociado de Desarrollo del Liderazgo en la Facultad de Negocios Goizueta de la Universidad Emory en Atlanta, Georgia.
El General Peixoto es un consultor especial para la ONU en su Panel Independiente de Alto Nivel para Operaciones Pacificadoras y Misiones Políticas Especiales.
Share