Construyendo la Policía Nacional de Haití

Constructing the Haitian National Police

Por Dialogo
julio 02, 2013


Mientras que esta nación isleña trabaja para estabilizarse, oficiales de la Policía Nacional de Haití (HNP) impecablemente vestidos dirigen el tráfico, conducen patrullas e inspeccionan vehículos. La HNP está en todas partes, desde la prometedora comunidad de Delmas hasta el la antigua barriada pacificada de Cité Soleil, y los campos que todavía siguen desperdigados por todo Puerto Príncipe. La poderosa fuerza de 10.000 efectivos realiza 285 patrullajes diarios con el apoyo de 2.600 efectivos de la Policía de las Naciones Unidas (UNPol). Los haitianos están notando la creciente presencia de su fuerza de seguridad civil. Tomando en consideración sus bajos números para una población de nueve millones de habitantes, los logros de la HNP para reducir secuestros, desarticular el narcotráfico y generar confianza entre la población significa un buen augurio para los prospectos de seguridad brindado integralmente por haitianos.

Leonardo Martínez, alcalde de Camp Tabrreissa, un campamento de personas desplazadas compuesto por 554 familias, defiende enérgicamente a la HNP de las críticas de la comunidad, que se queja de nunca ver oficiales haitianos. “Aquí siempre hay una patrulla haitiana todos los días; dos o tres veces al día”, indicó a Diálogo. Aunque admitió que la HNP aún carece de equipo y personal para encargarse de la seguridad de Haití sin ayuda de las Naciones Unidas, elogió a la HNP por su papel en devolver la seguridad a Camp Tabrreissa.

El Inspector General Paul Thómas, de la oficina del director general de la HNP, indicó a Diálogo que los principales desafíos actuales de la HNP son la falta de equipamiento y de oficiales entrenados. Durante el sismo de 2010, 58 estaciones resultaron dañadas o destruidas, lo que generó grandes contratiempos para la fuerza naciente. Entre la HNP y la UNPol, existen esfuerzos conjuntos en curso para la reconstrucción de estaciones.

No obstante, los oficiales de la HNP se encargan de dirigir operaciones tácticas, desde puntos de control fronterizo hasta patrullas comunitarias. Solo los oficiales haitianos tienen el poder para arrestar y detener, mientras que la UNPol brinda apoyo. “La policía de Naciones Unidas participa en el continuo entrenamiento de nuestros agentes. Comparten experiencias y ayudan con tácticas que brindan apoyo significativo a nuestro plan logístico”, indicó el Inspector General Thómas.

La fuerza UNPol de MINUSTAH ha estado en Haití desde 2004, con la misión de apoyar y desarrollar la HNP. Actualmente, 45 países conforman la UNPol. De la región, Argentina, Brasil, Chile, El Salvador, Uruguay y Colombia trabajan codo a codo con la HNP.

Aunque Haití tiene uno de los índices delictivos más bajos del Caribe, la delincuencia frecuentemente tiene un lugar destacado en los titulares internacionales. En la última década, el secuestro se volvió endémico en la isla. Los narcotraficantes también utilizan las más de 1.700 km de costa haitiana como punto estratégico del tránsito para el trasporte de drogas, utilizando como ventaja la falta de recursos aéreos y marítimos de la nación.

El Mayor Arlex Escobar, colombiano, fue uno de los dos primeros oficiales de la UNPol de su país en 2006. Ha regresado para otra gira, trabajando en estrecha colaboración con la HNP para entrenar oficiales en técnicas antinarcóticas y antisecuestro.

En 2012, Colombia firmó un acuerdo bilateral con Haití para colaborar en el entrenamiento de policías. La alianza estratégica, que contó con el apoyo financiero de la Sección de Asuntos Narcóticos de la Embajada de EE. UU. en Puerto Príncipe, tiene como objetivo entrenar 200 mujeres oficiales de la policía haitiana hasta 2016. Las primeras diez oficiales llegaron a Colombia en enero de 2013.

“Nos hemos dado cuenta de que los modelos latinoamericanos son muy similares a nuestra realidad, a nuestra vida diaria”, reveló el Inspector General Jean-Yonel Trécile, oficial de enlace internacional de la HNP. “Por esta razón nos hemos enfocado en las fuerzas policiales de Latinoamérica, en especial las de Colombia y Chile”.

El Inspector General Thómas agregó que el entrenamiento de alta calidad en el exterior ya está influenciando a las fuerzas de policía, a medida de que los oficiales regresan y comparten las tácticas aprendidas. El Inspector Charles Odelet, quien asistió a la academia de policía de Chile durante un año y realizó un entrenamiento en Colombia, comentó a Diálogo sobre cómo el entrenamiento en derechos humanos ayudará a cambiar una historia manchada por abusos policiales.

“Gracias a nuestro entrenamiento, hemos aplicado métodos mejores para entonces no violar los derechos de las personas”, indicó. “En este respecto, podemos decir que trabajar con la policía de MINUSTAH y del extranjero nos ayuda a aprender a abordar un sinnúmero de situaciones”.

Jaime Vigil, oficial planificador superior de la UNPol y oficial retirado de la policía de El Salvador, ha trabajado con la HNP durante más de seis años. Vigil ayudó a implementar el Plan de Reforma de la Policía Nacional de Haití 2006-2011 que desarrolló la ONU y participó de la redacción del Plan de Desarrollo 2012-2016 de la HNP con las autoridades haitianas y apoyo de la ONU.

Vigil dijo que aunque se lograron grandes progresos en el primer plan, fue necesario un segundo plan debido a los contratiempos, como los problemas políticos de 2008 y el sismo de 2010. El plan de la HNP para 2012, aprobado por la Junta de Jefes de la Policía Nacional, grupo liderado por el Primer Ministro haitiano, detalla objetivos muy específicos y cronogramas para poner a la HNP en posición de hacerse cargo de la seguridad en Haití para 2016.

“Cuando llegué, la policía era muy criticada; les faltaban procesos, entrenamiento”, explicó Vigil. “En seis años y medio hubo un cambio total de actitud. Hay un liderazgo más sólido, con una mayor predisposición para que ocurran las cosas.”

Entre los nuevos desafíos de la HNP, se incluyen roles adicionales en materia de seguridad que deben funcionar en un país sin fuerzas armadas, como por ejemplo vigilante de Guardia Costera, guardiacárcel, bomberos y control fronterizo. Vigil también dijo que Haití tiene la mitad de los oficiales necesarios para brindar seguridad. Uno de los principales objetivos de la UNPol y del apoyo internacional actual es que Haití llegue a los números necesarios para su autonomía policial. Los 10.181 policías de Haití equivalen a 1,02 policía por cada 1.000 habitantes, un tercio de lo que tiene la mayoría de los países del mundo y la mitad del promedio de las naciones caribeñas.

La meta es contar con 15.000 oficiales de policía hacia 2016, que aumentaría la proporción a 1,36 por cada 1.000, duplicando las cifras de 2006, cuando comenzó el primer plan de reforma policial. La HNP también está trabajando para lograr una mayor igualdad en la distribución a nivel nacional y tiene proyectado hacerse cargo de la dirección policial de dos departamentos en 2013, y en 2014 se estipula el retiro de la MINUSTAH de más departamentos.

El Inspector General Trécile de la HNP, manifestó a Diálogo que hay crecientes signos de confianza en la Policía Nacional. “Antes creían — o tal vez era cierto — que cuando alguien iba a la policía a dar información, la policía misma estaba compuesta por delincuentes”, expresó. “Ahora esa percepción casi no existe. Las personas confían en nosotros porque hemos tomado los pasos necesarios para deshacernos de nuestros malos elementos”. El Inspector General Thómas concuerda en que la HNP ha tomado medidas significativas, aunque aún queda un largo camino por recorrer, incluyendo la mejora de seguros para familias de oficiales heridos o que murieron en servicio.

Por último, Vigil dijo que la meta para la transición de la seguridad hacia control haitiano sin la UNPol es generar vínculos de trabajo con agrupaciones de seguridad regional, como por ejemplo Ameripol, que tiene sede en Bogotá, y otras fuerzas policiales caribeñas y centroamericanas. Vigil señaló que otra prueba de poder permanente policial será no politizarse y comprometerse al desarrollo institucional.





Q bn q se preocupen por esta población tan vulnerable.
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