El Ejército y la Armada de Chile completan la mayor parte del Plan de Desminado Humanitario

Chilean Army and Navy Complete Majority of Humanitarian Demining Plan

Por Dialogo
febrero 25, 2015






Equipos especiales del Ejercito y la Armada han sido desplegados en todo el territorio nacional con el objetivo de intervenir en 22 áreas minadas y destruir 19.000 explosivos terrestres en 2015.

Chile ha puesto en marcha esta iniciativa para dar cumplimiento al compromiso firmado en virtud de la Convención de Ottawa de 1997, que prohibió la fabricación, el uso y el almacenamiento de explosivos terrestres antipersonales y también exhortó a la eliminación de las minas enterradas. Según el Convenio de Ottawa los países firmantes tuvieron un plazo inicial de diez años para cumplir con el plan de desminado, sin embargo, en 2012 Chile obtuvo una prórroga por ocho años, quedando como plazo definitivo el año 2020.

El Ejército y la Armada han asignado $5 millones de dólares anuales al Plan de Desminado Humanitario. En 2014, el Ejército desactivó 17.000 minas en 27 áreas.

Ambiciosa iniciativa de desminado


El objetivo final del Plan de Desminado Humanitario de Chile consiste en desmantelar 85.921 minas antipersonales y antitanques instaladas en 112 campos minados, que abarcan una superficie de 12,4 millones de metros cuadrados que deben ser desactivados.

“Estamos en un buen camino”, dijo Jaime Burgos, Ministro de Defensa y Presidente de la Comisión Nacional de Desminado (CNAD). “No es solo el compromiso de una obligación jurídica, sino también un deber moral de poder decir, lo antes posible, que Chile es un país libre de minas antipersonales”, agregó.

Hasta febrero de este año, el Ejército y la Armada han destruido 95.893 minas antipersonales y antitanques de los 181.814 dispositivos diseminados en las zonas fronterizas del norte y sur del país, según informe de la CNAD. La cifra equivale al 52% de avance en el cumplimiento del plan y la limpieza de 10,8 millones de metros cuadrados de superficie, correspondientes a 88 campos minados.

Cabe destacar que “a la destrucción de minas antipersonales, el plan nacional, sumó también las minas antitanques, cuya eliminación no fue exigida por el convenio”, destacó Mendoza.

En 2014, Chile desmanteló más de 6.000 minas terrestres a lo largo de la frontera con Perú. Unos 70 efectivos especializados del Ejército continúan eliminando los dispositivos explosivos. Su meta es eliminar más de 71.000 artefactos para 2020. Además, las existencias de explosivos almacenados en instalaciones del Ejército fueron destruidas completamente en 2003, mucho antes del plazo estipulado.

“Avanzamos a un ritmo del 10% anual en la destrucción, lo que nos hace pensar que cumpliremos con la fecha límite”, dijo el Cnel. Juan Mendoza.

La Comisión Nacional de Desminado, creada en 2002, cuando Chile ratificó su compromiso con el convenio internacional, tiene a su cargo la coordinación y planificación del trabajo de desminado. Es un órgano multisectorial, dependiente del Ministerio de Defensa e integrado por los Secretarios de Relaciones Exteriores, de Hacienda y de Salud, el Jefe del Estado Mayor de la Defensa Nacional y los jefes de las Fuerzas Armadas.

La mayoría de las minas fueron plantadas en regiones del norte


Las iniciativas de desminado pretenden destruir la gran cantidad de minas diseminadas que fueron instaladas en la década de 1970 por razones de seguridad, en zonas fronterizas con Perú y Bolivia por el norte, y con Argentina por el sur.

El mayor número de minas, más exactamente 161.439, fueron plantadas en el norte, en las regiones de Arica, Parinacota y Antofagasta, mientras que el resto se instalaron en el extremo sur, en la región de Magallanes.

Una dotación de 200 militares del Ejército, debidamente preparados y equipados, realiza gran parte del trabajo de desminado bajo condiciones bastante extremas, como es en el caso del desierto y el altiplano en el norte del país.

“Son zonas alejadas de la vida urbana, con altas temperaturas y donde deben recorrer largas distancias diariamente. Viven en campamentos durante todo el año, bajo condiciones lo más adecuadas posibles”, detalló Mendoza.

Por su parte, la Armada, que ingresó al Plan de Desminado en 2008, concentra su trabajo en cinco islas australes de Chile, entre ellas Isla Nueva, Isla Picton e Isla Hornitos. Allí se levantaron 17 campos minados con 3.492 explosivos por eliminar en las cinco islas y su nivel de avance es del 23%, según el Capitán de Navío y encargado del plan, Erich Von Unger.

Las tareas son realizadas por un destacamento de 55 infantes de Marina, quienes solo pueden trabajar en la temporada estival, de septiembre a marzo, debido a las bajas temperaturas e intensas lluvias durante el resto del año.

“Es un tema complejo, porque es una zona muy aislada, que requiere la ayuda de la Fuerza Aérea para el traslado, y con condiciones climáticas muy adversas como nieve, lluvia y vientos”, señaló Von Unger.

Las víctimas


La Convención de Ottawa también exige a los países hacerse cargo de las víctimas de los campos minados. Además de brindar asistencia y reparar los daños, también deben educar a la población.

“Creemos que es factible tomar mayores medidas de seguridad para mitigar los riesgos inminentes que significan estos explosivos”, dijo Elir Rojas, geólogo y director de la ONG Zona Minada, que sigue de cerca el tema.

En Chile, a la fecha, van 177 víctimas, entre civiles y militares, que han resultado muertos o mutilados a causa de la detonación accidental de una mina antipersonal.







Equipos especiales del Ejercito y la Armada han sido desplegados en todo el territorio nacional con el objetivo de intervenir en 22 áreas minadas y destruir 19.000 explosivos terrestres en 2015.

Chile ha puesto en marcha esta iniciativa para dar cumplimiento al compromiso firmado en virtud de la Convención de Ottawa de 1997, que prohibió la fabricación, el uso y el almacenamiento de explosivos terrestres antipersonales y también exhortó a la eliminación de las minas enterradas. Según el Convenio de Ottawa los países firmantes tuvieron un plazo inicial de diez años para cumplir con el plan de desminado, sin embargo, en 2012 Chile obtuvo una prórroga por ocho años, quedando como plazo definitivo el año 2020.

El Ejército y la Armada han asignado $5 millones de dólares anuales al Plan de Desminado Humanitario. En 2014, el Ejército desactivó 17.000 minas en 27 áreas.

Ambiciosa iniciativa de desminado


El objetivo final del Plan de Desminado Humanitario de Chile consiste en desmantelar 85.921 minas antipersonales y antitanques instaladas en 112 campos minados, que abarcan una superficie de 12,4 millones de metros cuadrados que deben ser desactivados.

“Estamos en un buen camino”, dijo Jaime Burgos, Ministro de Defensa y Presidente de la Comisión Nacional de Desminado (CNAD). “No es solo el compromiso de una obligación jurídica, sino también un deber moral de poder decir, lo antes posible, que Chile es un país libre de minas antipersonales”, agregó.

Hasta febrero de este año, el Ejército y la Armada han destruido 95.893 minas antipersonales y antitanques de los 181.814 dispositivos diseminados en las zonas fronterizas del norte y sur del país, según informe de la CNAD. La cifra equivale al 52% de avance en el cumplimiento del plan y la limpieza de 10,8 millones de metros cuadrados de superficie, correspondientes a 88 campos minados.

Cabe destacar que “a la destrucción de minas antipersonales, el plan nacional, sumó también las minas antitanques, cuya eliminación no fue exigida por el convenio”, destacó Mendoza.

En 2014, Chile desmanteló más de 6.000 minas terrestres a lo largo de la frontera con Perú. Unos 70 efectivos especializados del Ejército continúan eliminando los dispositivos explosivos. Su meta es eliminar más de 71.000 artefactos para 2020. Además, las existencias de explosivos almacenados en instalaciones del Ejército fueron destruidas completamente en 2003, mucho antes del plazo estipulado.

“Avanzamos a un ritmo del 10% anual en la destrucción, lo que nos hace pensar que cumpliremos con la fecha límite”, dijo el Cnel. Juan Mendoza.

La Comisión Nacional de Desminado, creada en 2002, cuando Chile ratificó su compromiso con el convenio internacional, tiene a su cargo la coordinación y planificación del trabajo de desminado. Es un órgano multisectorial, dependiente del Ministerio de Defensa e integrado por los Secretarios de Relaciones Exteriores, de Hacienda y de Salud, el Jefe del Estado Mayor de la Defensa Nacional y los jefes de las Fuerzas Armadas.

La mayoría de las minas fueron plantadas en regiones del norte


Las iniciativas de desminado pretenden destruir la gran cantidad de minas diseminadas que fueron instaladas en la década de 1970 por razones de seguridad, en zonas fronterizas con Perú y Bolivia por el norte, y con Argentina por el sur.

El mayor número de minas, más exactamente 161.439, fueron plantadas en el norte, en las regiones de Arica, Parinacota y Antofagasta, mientras que el resto se instalaron en el extremo sur, en la región de Magallanes.

Una dotación de 200 militares del Ejército, debidamente preparados y equipados, realiza gran parte del trabajo de desminado bajo condiciones bastante extremas, como es en el caso del desierto y el altiplano en el norte del país.

“Son zonas alejadas de la vida urbana, con altas temperaturas y donde deben recorrer largas distancias diariamente. Viven en campamentos durante todo el año, bajo condiciones lo más adecuadas posibles”, detalló Mendoza.

Por su parte, la Armada, que ingresó al Plan de Desminado en 2008, concentra su trabajo en cinco islas australes de Chile, entre ellas Isla Nueva, Isla Picton e Isla Hornitos. Allí se levantaron 17 campos minados con 3.492 explosivos por eliminar en las cinco islas y su nivel de avance es del 23%, según el Capitán de Navío y encargado del plan, Erich Von Unger.

Las tareas son realizadas por un destacamento de 55 infantes de Marina, quienes solo pueden trabajar en la temporada estival, de septiembre a marzo, debido a las bajas temperaturas e intensas lluvias durante el resto del año.

“Es un tema complejo, porque es una zona muy aislada, que requiere la ayuda de la Fuerza Aérea para el traslado, y con condiciones climáticas muy adversas como nieve, lluvia y vientos”, señaló Von Unger.

Las víctimas


La Convención de Ottawa también exige a los países hacerse cargo de las víctimas de los campos minados. Además de brindar asistencia y reparar los daños, también deben educar a la población.

“Creemos que es factible tomar mayores medidas de seguridad para mitigar los riesgos inminentes que significan estos explosivos”, dijo Elir Rojas, geólogo y director de la ONG Zona Minada, que sigue de cerca el tema.

En Chile, a la fecha, van 177 víctimas, entre civiles y militares, que han resultado muertos o mutilados a causa de la detonación accidental de una mina antipersonal.


Tremendo trabajo, poco reconocido por los chilenos, donde muchos han arriesgado en su profesional trabajo la vida a cada instante. Una especial agradecimiento a estos abnegados soldados del Arma de Ingenieros del glorioso Ejército de Chile y a los Infantes de Marina de nuestra Armada de Chile. la practica e intención militar debe ser siempre acompañada si no es mas bien apoyada por la voluntad política del gobierno chileno, los avances son lentos pero es de esperar que no cesen en sus acciones de desminado de las áreas afectadas.
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