Brasil, Colombia y Perú refuerzan capacidades en ejercicio naval

Brazil, Colombia, and Peru Reinforce Capabilities in Naval Exercise

Por Gonzalo Silva Infante/Diálogo
septiembre 26, 2018

El ejercicio naval multinacional BRACOLPER 2018, realizado anualmente con la Marina de Brasil, la Armada Nacional de Colombia y la Marina de Guerra del Perú, culminó a inicios de septiembre después de dos meses de entrenamiento en el río Amazonas. El ejercicio, en su 44.ª edición, inició en el municipio de Leticia en la Amazonia colombiana, pasó por Iquitos, Perú; y terminó en Manaos, Brasil.

Cientos de efectivos navales adscritos a la Amazonia participaron del ejercicio, así como unidades de infantes de marina y medios aéreos de la aviación naval de los tres países. Brasil contó con la participación de los buques de patrulla fluvial Roraima y Raposo Tavares y el buque de asistencia hospitalaria Oswaldo Cruz; Colombia colaboró con el buque ARC Arauca; mientras Perú desplegó las cañoneras fluviales BAP Castilla y BAP Clavero.

El objetivo del ejercicio es entrenar al personal en operaciones fluviales combinadas en la lucha contra el narcotráfico que utiliza el río y sus afluentes para transportar drogas. Asimismo, busca incrementar las capacidades de las fuerzas que combaten otras actividades ilícitas como la minería ilegal y el contrabando de flora y fauna.

“El operativo BRACOLPER representa un esfuerzo de las marinas de Brasil, Colombia y Perú para mantener la colaboración naval en el ámbito de la Amazonia”, dijo a Diálogo el Vicealmirante de la Marina de Guerra del Perú Silvio Alva Villamón, comandante general de Operaciones de la Amazonia. “Ha ido evolucionando progresivamente, desde actividades básicas de operaciones fluviales combinadas hasta desarrollar procedimientos y doctrina que nos permiten ejecutar ejercicios cada vez más complejos, adaptándose a las amenazas de las actividades ilegales y permitiendo ampliar los espacios y mecanismos para el intercambio de información”.

Interoperabilidad

Participantes de BRACOLPER 2018 realizaron ejercicios de desembarco, zarpe, tránsito, control fluvial, tiro y comunicaciones. Asimismo, las unidades participaron de operaciones de reacción rápida y maniobras tácticas simulando escenarios con los principales ilícitos que las tropas enfrentan.

“El escenario principal es el trabajo conjunto de las tres marinas durante el control fluvial en la cuenca hidrográfica del río Amazonas para combatir y contrarrestar los actos ilícitos, así como el desembarco conjunto de infantería [de marina] y el ejercicio de apoyo de fuego naval”, dijo a Diálogo el Capitán de Fragata de la Marina de Guerra del Perú Roy Pino Huamán, comandante de la Flotilla de Unidades Fluviales de la Amazonia. “Los principales retos fueron las maniobras de los ejercicios de control fluvial y reacción rápida debido a las condiciones del río –fuerza de la corriente, bajos y malezas del río”.

Durante el ejercicio, equipos de aviación naval desarrollaron un ataque aéreo simulado con helicópteros y respuesta ante el ataque por parte de las unidades fluviales. El ejercicio también evaluó las capacidades de las tripulaciones en los procedimientos de respuesta inmediata.

“Las amenazas que se enfrentan en la Amazonia la constituyen actores que desarrollan diversos ilícitos y se desplazan en extensas áreas”, detalló el Valmte. Alva. “[Exigen] a las fuerzas armadas un altísimo nivel de cooperación, coordinación e intercambio de inteligencia, planteando muchas veces requerir el apoyo directo de las fuerzas armadas del Estado limítrofe para cerrar espacios, para continuar persecuciones, realizar intervenciones o prestar facilidades para una evacuación médica, entre otras”.

El ejercicio no solo permite realizar un entrenamiento conjunto para enfrentar situaciones comunes, sino intercambiar conocimientos y experiencias que fortalecen la interoperabilidad. Asimismo, la colaboración estrecha los lazos de amistad entre los países vecinos.

“Los actores de este proceso han sabido mantener el ritmo de integración”, dijo el Valmte. Alva. “Los puentes de integración y comunicación desarrollados en todos los niveles de comando y del personal han sido y es fundamental para la confianza alcanzada y genera anualmente una gran expectativa para este ejercicio”.

Sin interrupción

BRACOLPER 2018, realizado en tres fases, incluyó reuniones de coordinación para afinar los últimos detalles antes de ejecutar los ejercicios, así como sesiones informativas de evaluación. Las evaluaciones críticas no solo destacaron los logros de los participantes sino también contribuyeron ideas beneficiosas para los tres países –así fue el caso de la segunda fase, que se enfocó en ejercicios de reacción rápida con la participación de infantes de marina.

“Al término de esta fase se efectuó una reunión de crítica para la evaluación del control fluvial efectuado por cada marina, y se realizó una presentación por parte de cada marina donde se expuso las capacidades de la Infantería de Marina”, explicó el Cap. de Frag. Pino. “Se recomendó estudiar la posibilidad de efectuar un intercambio de visitas profesionales a los destacamentos de Infantería de Marina de los países participantes”.

El ejercicio anual se realiza sin interrupción desde 1974, cuando las marinas de la triple frontera decidieron unir sus esfuerzos para combatir los desafíos regionales. Además, el ejercicio sirve como motivo de celebración, ya que sus tres fases coinciden con las fechas de la independencia de Colombia, el 20 de julio; Perú, el 28 de julio; y Brasil, el 7 de septiembre.

Al concluir el ejercicio, las marinas empezaron la fase de planeamiento para BRACOLPER 2019, con reuniones vía teleconferencia y en persona. Según informó el Valmte. Alva, el planeamiento está bajo el cargo del Distrito Naval N.º 9 de la Marina de Brasil; la Fuerza Naval del Sur de la Armada Nacional de Colombia; y la Comandancia de Operaciones de la Amazonia de la Marina de Guerra del Perú.

“Hemos desarrollado canales de comunicación permanente a nivel comando, operaciones y de inteligencia”, concluyó el Valmte. Alva. “Somos conscientes que las áreas de frontera son muy permeables a todo tipo de ilícitos y donde el patrullaje combinado, el intercambio de información y el apoyo recíproco [consolida] las operaciones realizadas por cada país”.
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