Argentina y Chile fortalecen respuesta ante catástrofes naturales

Dos ejercicios realizados simultáneamente incrementaron la cooperación e integración regional entre ambas fuerzas armadas.
Juan Delgado/Diálogo | 7 enero 2019

Capacitación y Desarrollo

Un total de 90 elementos de las fuerzas armadas de Argentina y Chile se reunieron para el ejercicio de gabinete Solidaridad 2018, realizado en Santiago, Chile. (Foto: Estado Mayor Conjunto de Chile)

A mediados de noviembre de 2018, las fuerzas armadas de Argentina y Chile realizaron dos ejercicios conjuntos y combinados de ayuda humanitaria. Los ejercicios de gabinete se llevaron a cabo de forma simultánea entre el 12 y el 16 de noviembre en ambos países.

El ejercicio Solidaridad 2018, se desarrolló en el Centro de Entrenamiento Operativo Táctico (CEOTAC) de la Academia de Guerra del Ejército de Chile en Santiago. A su vez, el ejercicio Patagonia Austral 1, fue ejecutado en las instalaciones de la Guarnición Militar Rospentek del Ejército Argentino, en el municipio de Río Gallegos de la Patagonia argentina. Un total de 90 militares se reunieron para Solidaridad 2018 bajo la coordinación de los estados mayores conjuntos de Argentina y Chile. Por su parte, 80 elementos de los ejércitos de los países vecinos participaron de Patagonia Austral 1.

El objetivo de ambos ejercicios fue verificar la preparación de los militares ante eventuales emergencias o catástrofes naturales. Con su realización, las fuerzas buscan reforzar la coordinación e interoperabilidad entre los elementos de ambas.

“Me parece muy importante el intercambio entre las ramas de las fuerzas armadas de Chile y Argentina con todos los organismos de apoyo de cada país, organizaciones, tanto policiales como gubernamentales, para el apoyo en catástrofes”, dijo el Vicealmirante de la Armada de Chile Rodrigo Álvarez Aguirre, jefe del Estado Mayor Conjunto. “Es por eso que estamos muy entusiasmados”.

Ejercicio Solidaridad 2018

Solidaridad 2018 buscó comprobar los planes y procedimientos doctrinarios existentes entre Argentina y Chile, así como su integración a los sistemas de protección civil de ambos países. En esta ocasión, los militares se enfrentaron a un simulacro de desastre natural con un sismo de magnitud 8,9 en la escala de Richter y posterior tsunami en la ciudad de Concepción de la región costera chilena del Biobío.

Los participantes planificaron el despliegue de tropas y equipos en el terreno para evacuar a la población y realizar operaciones de búsqueda y rescate en estructuras colapsadas, entre otras actividades. Asimismo, se planificó la asistencia de instituciones civiles para proporcionar primeros auxilios y entregar suministros básicos.

“De acuerdo con los protocolos establecidos, ante la ocurrencia de una catástrofe, el país afectado solicita la asistencia a su contraparte”, dijo a Diálogo el Coronel del Ejército Argentino Lucilo López Meyer, director de Asistencia y Emergencia del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas. “Esto activa todo el sistema en donde el país afectado prepara los medios que son necesarios para complementar las capacidades del país anfitrión”.

El ejercicio, iniciado en 2001, se realiza en ciclos de tres años que corresponden a la planificación, un ejercicio de gabinete y la ejecución del mismo en el terreno –que en este caso se desarrollará en 2019. Cada país alterna como anfitrión.

En el Ejercicio Patagonia Austral 1, los participantes enfrentaron una serie de catástrofes naturales y planificaron el despliegue de tropas en operaciones de protección civil. (Foto: Ejército Argentino)

El ejercicio con tropas, sin fechas determinadas, se realizará en Concepción con el apoyo de medios terrestres, aéreos y navales de ambos países. Los participantes pondrán a prueba lo concebido durante el ejercicio de gabinete con operaciones de evacuación, rescates y búsquedas subacuáticas, entre otras.

Patagonia Austral 1

La primera edición del Ejercicio Patagonia Austral se realizó entre elementos de la XI Brigada Mecanizada del Ejército Argentino y la V División del Ejército de Chile. Asimismo, el ejercicio contó con la participación de representantes de la Fuerza Aérea y la Gendarmería Nacional Argentina, así como de la Policía de Santa Cruz, provincia argentina fronteriza con Chile.  

Según el escenario, una serie de catástrofes naturales –un terremoto de alta intensidad, la erupción de un volcán y la caída de fuertes nevadas– generó grandes cantidades de víctimas y daños materiales en el área fronteriza entre Puerto Natales, Chile y Río Turbio, Argentina. Para responder a la emergencia, se conformó el Comando Específico Combinado entre los ejércitos de ambos países que planificó la conducción de las operaciones de rescate y protección civil junto con otros organismos y entidades gubernamentales y no gubernamentales.

“Patagonia Austral 1 tuvo como resultado aciertos y errores”, dijo el General de Brigada del Ejército Argentino Fernando Mauricio Ros, comandante de la XI Brigada Mecanizada. “El intercambio de experiencias servirá para perfeccionar un proceso de planificación combinado que, a futuro, hará más eficaz la toma de decisiones ante catástrofes naturales”.

Argentina y Chile comparten una frontera de más de 5000 kilómetros a lo largo de la Cordillera de los Andes que forma parte del Cinturón de Fuego del Pacífico, zona de alto riesgo donde se concentran las mayores actividades volcánicas y sísmicas del mundo. Los países suscribieron varios acuerdos de cooperación y tratados bilaterales en caso de catástrofes en la región limítrofe. 

“En el marco de tratados, los estados mayores conjuntos de ambos países formulan el Reglamento [para el funcionamiento de la Comisión Mixta Chileno-Argentina] de Cooperación en Materia de Catástrofes”, explicó el Cnel. López. “Es así que se vienen ejecutando ejercicios conjuntos combinados de cooperación, abordando distintas temáticas relacionadas con emergencias y desastres naturales”.

Según el Cnel. López, los ejercicios fueron exitosos y reforzaron las capacidades de cooperación de ambas fuerzas armadas. Además, realizarlos de manera conjunta y combinada permitió a los participantes destacar los puntos frágiles que necesitan más trabajo.

“Es necesario el conocimiento mutuo para asegurar la eficiencia en la ejecución de las operaciones, cuales quiera sean”, concluyó el Cnel. López. “Conociendo con quién trabajamos somos todos más eficientes; nuestras capacidades se potencian mutuamente y eso nos fortalece individualmente y en el conjunto”.

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