La misión Promesa Continua Buenaventura 2015 genera sonrisas y gratitud

Continuing Promise Buenaventura 2015 Brings Smiles, Gratitude

Por Dialogo
agosto 03, 2015











Después de permanecer anclado durante 10 días en el muelle de Buenaventura -en la costa del Pacífico en el noroeste de Colombia- el USNS Comfort (T-AH-20) zarpó el 18 de julio para continuar su misión humanitaria en el resto de las 11 naciones de América Latina y el Caribe programadas en el marco de la misión Promesa Continua 2015 (CP-15). Para los 500.000 habitantes de la ciudad portuaria, la misión CP-15 representó atención médica gratuita para aproximadamente el 2% de la población de la localidad.

Aproximadamente 10.000 pacientes de Buenaventura y sus 12 municipios circundantes, incluidos Juanchaco, Citronela, La Caucana y también comunidades indígenas, recibieron tratamientos que van desde cirugía general, optometría, oftalmología, ginecología, servicios veterinarios, medicina general, odontología, radiología, cirugía plástica y algunas otras tareas llevadas a cabo por más de 1.000 expertos militares médicos, "Seabees" (ingenieros civiles) y voluntarios de organizaciones no gubernamentales que estaban a bordo de la nave durante la misión de este año. Mientras que la mayoría de los pacientes fueron atendidos en dos centros médicos establecidos en Buenaventura y Juanchaco, los pacientes con afecciones más graves que requerían cirugía fueron transportados al Comfort en helicóptero. Además, traductores voluntarios de la Universidad del Valle, en Cali, ubicada a unas dos horas de Buenaventura, trabajaron con cada médico para facilitar la comunicación con los pacientes.

La misión humanitaria patrocinada por el Comando Sur de Estados Unidos (SOUTHCOM) --y en el caso de Colombia, planificada y coordinada por la Embajada de Estados Unidos en Bogotá, la Oficina de Cooperación en Seguridad (OSC, por sus siglas en inglés), la Armada de Colombia y la Marina de EE.UU.-- también realizó 38 Intercambios de Expertos en la Materia (SMEE) por parte del personal de la Marina estadounidense a bordo del buque-hospital, nueve proyectos de ingeniería realizados por los ingenieros Seabees de la Marina de EE.UU., nueve actividades de relaciones con la comunidad, tales como programas deportivos, donaciones de equipos, conciertos de bandas locales, murales y una jornada de limpieza de playas, entre otras iniciativas.

Para el Comandante César Augusto Saavedra, Director de la división de Acción Integral de la Armada de Colombia [Operaciones de Información, Asuntos Civiles y Operaciones de Apoyo de Información Militar] y coordinador general de Promesa Continua Buenaventura 2015, “esta operación incluye todos los niveles de planificación y ejecución.

Para la Armada nacional, en este caso la Fuerza Naval del Pacífico y de la Segunda Brigada de la Infantería de Marina, con fuerte presencia en el Pacífico de Colombia, el trabajo que se está llevando a cabo es muy importante porque además de fortalecer la presencia del Estado, beneficia en gran medida las necesidades de la población civil, que es parte de nuestra jurisdicción en esta región de Colombia”.

Por su parte, el Capitán Leonardo Day, Jefe de la Misión de la Marina de EE. UU. en la Oficina de Cooperación en Seguridad (OSC) en Bogotá y coordinador principal de la iniciativa en tierra, dijo: “Sabemos que ambos países tienen recursos limitados, así que tiene sentido para nosotros ser capaces de combinar estos recursos. Es algo más trascendente que la visita de un buque de la Marina o una iniciativa integral del gobierno, se trata de un conjunto de esfuerzos de la sociedad, tanto de Colombia como de EE.UU., que realmente hemos sido capaces de aprovechar”, agregó.

Un ejemplo que analizaron el Cdte. Saavedra y el Cap. Day es el de la Feria de Atención Ciudadana auspiciada por el gobierno de Colombia que se realizó el día de la inauguración de la misión en Buenaventura. "Fue un esfuerzo conjunto en el que las fuerzas militares y de seguridad colombianas proporcionaron seguridad, Estados Unidos aportó personal médico que prestó servicios de salud y más de 80 organismos gubernamentales colombianos proporcionaron oportunidades para registrarse" e informar a la población civil acerca de los programas estatales de salud, educación, militares, de ahorro, impositivos y de ahorro de energía, explicó el Cap. Day. "Así que ha sido no solo una iniciativa de ambas fuerzas navales sino también un esfuerzo de gobierno a gobierno.”

Sin embargo, más allá de la compleja logística y el aspecto de colaboración de semejante empresa, están la gratitud y las sonrisas que dejaron en la pequeña ciudad portuaria. Aunque la mayor parte del comercio con Asia ingresa y sale de Colombia a través de Buenaventura, la población local no siempre obtiene muchos de los beneficios económicos que el comercio trae al país. Antes de la llegada del Comfort, organismos locales seleccionaron a los pacientes para asegurarse de que la población más vulnerable, sin acceso a los servicios médicos, fuera la más beneficiada por los servicios del Gran Ángel Blanco, como algunos de los lugareños llamaban al buque-hospital.

Lady Vanessa, por ejemplo, una niña de 9 años, con una sonrisa blanca y brillante, sufría de parásitos estomacales y diligentemente tomó el medicamento antiparasitario recubierto de gelatina de fresa indicado por el médico que la atendía cuando Diálogo
la saludó. “Ahora sanaré”, dijo sonriendo.

Ana, de 51 años, que no podía trabajar debido a una afección ocular, acudió al coliseo (Centro Médico 1) con su madre, Carmen Salas, de 71 años. Ambas fueron atendidas por los oftalmólogos y optometristas en el lugar y se les entregaron gafas nuevas que les harán “la vida un poco más fácil y un poco mejor”, dijo Ana a Diálogo
mientras su mamá agradecía al personal que las asistió.

Para Karen Vallesilla, de 23 años, cuya bebé María José de un mes de edad fue revisada minuciosamente por los pediatras y oftalmólogos del centro, “todas fueron buenas noticias”. “Me dijeron que ella está creciendo muy bien; es una niña saludable”, dijo la nueva mamá muy agradecida.

El Capitán de la Marina de EE.UU. William Todd, cirujano ortopédico pediátrico a bordo del Comfort y miembro del Equipo Elemento de Mando Avanzado (ACE, por sus siglas en inglés), destacó el esfuerzo de colaboración de esta monumental misión. “Estamos trabajando con los programas y estructuras existentes para ayudar a reforzar algunos de los programas públicos que hay. Tenemos una gran cantidad de conferencias o intercambios SMEE que son muy importantes porque intercambiamos ideas y escuchamos a los colombianos hablar de cómo hacer las cosas y ellos escuchan cómo hacemos las cosas para que todos podamos unirnos.”

El Equipo ACE visita los sitios programados en cada país antes de la llegada de la embarcación con el fin de coordinar y planificar anticipadamente con el gobierno local y los organismos de salud para determinar las expectativas una vez que se ponga en marcha la misión. “El esfuerzo de colaboración entre los colombianos y la Marina de EE.UU., el gobierno de Colombia y la Secretaría de Salud aquí [en Buenaventura] ha sido absolutamente magnífico y no hay manera de que hubiéramos sido capaces de lograr lo que hemos logrado sin el esfuerzo de colaboración de cada uno en conjunto con la Embajada de Estados Unidos en Bogotá que supervisó y actuó como enlace”, expresó.

Mientras que los prestadores de servicios médicos se encargaron de la salud de la población, los Seabees trabajaron con la Armada de Colombia en obras de ingeniería para ayudar a mejorar la vida comunitaria de las poblaciones locales y para consolidar la presencia del estado en la zona. Estos proyectos incluyeron la construcción de techos y pisos nuevos para una escuela en Citronela, un campo de fútbol y un parque para reunir a los jóvenes y la comunidad en general de La Caucana y la reparación de un puesto de salud local en Juanchaco para que la gente del lugar no tenga que viajar largas distancias para acceder a la atención médica básica.

La mayor lección aprendida, según el Cdte. Saavedra, “es que el trabajo en equipo potencia los resultados. Al trabajar de forma independiente nadie logra mucho. A pesar de sus capacidades, no pueden hacer gran cosa por su cuenta. Y a pesar de nuestras necesidades muy reales, no podemos hacer mucho sin ellos tampoco. Trabajando juntos, de forma coordinada es lo que nos ayuda a conseguir los mejores resultados en beneficio de la población civil, la que en última instancia es quien los necesita”.












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