Estrategias combinadas y tecnologías que ayudan a combatir los IED

Por Dialogo
dezembro 10, 2010


A medida que aumenta el número de ataques a través de dispositivos explosivos improvisados (IED) en Afganistán, una combinación de estrategias y tecnologías se están implementando para disminuir los daños que causan tanto a tropas como a civiles, manifestó el Tte. Gral. Michael L. Oates.

Oates, director de la Organización Conjunta para la Lucha contra IED, conocida como JIEDDO, habló con periodistas durante una breve conferencia el 6 de diciembre en el Centro de Prensa Extranjera de Washington.

“Esencialmente, estamos tratando de hallar una bomba a base de fertilizante que tiene contenido metálico muy bajo o nulo de componentes metálicos y que se entierra en calles sin pavimentar, en la tierra”, expresó Oates.

Dijo que las municiones de tipo militares son difíciles de hallar en Afganistán, en comparación con Irak, y que la abundancia de fertilizantes está disponible para uso en explosivos de fabricación casera.

“Es más fácil de manejar y funciona”, destacó Oates, “por lo cual no existe motivo para cambiar ese modelo”.

No obstante, la detección de dispositivos a base de fertilizante “requiere de una sofisticada combinación de factores”, agregó.

Los detectores de metales no funcionan contra estos crudos pero eficientes dispositivos que han aumentado desde los primeros años de la guerra en Afganistán de 1.300 a 1.400 eventos por mes durante los 18 meses pasados, a medida aumenta el número de tropas de coalición.

En cambio, Oates dijo, las fuerzas de coalición han tenido cierto éxito en la detección de residuos de explosivos de fabricación casera antes de ser enterrados bajo tierra.

“Los perros logran ubicar casi todos los tipos de explosivos, por lo cual hemos aumentado el número de perros para detección de explosivos en escenario”, expresó.

Oates dijo que actualmente en Afganistán existen más vehículos aéreos no tripulados (UAV), en comparación con Irak, destacando el “volumen significativo de UAV” en el aire con capacidades de detección remota.

Las plataformas aéreas también sirven para detectar alteraciones en la tierra que pueden darnos pistas sobre la ubicación de IED, manifestó. Por ejemplo, si se emplea un cable comando en el detonador del IED, puede detectarse desde el aire.

Los radares que penetran el suelo también ofrecen la capacidad de ver cosas enterradas bajo la superficie.

“Aún tenemos más trabajo que realizar en esta tecnología”, dijo Oates, “sin embargo, nos brinda ayuda muy útil”.

Además, se está investigando una gama de otros radares para la búsqueda de dispositivos bajo tierra.

“Lo nuevo en Afganistán este año fue la inclusión de lo que llamamos vigilancia constante de suelo (PGS) y [sistema de] detección constante de amenazas (PTDS), dijo Oates.

La vigilancia persistente incluye un rango de funciones. No obstante, expresó que las capacidades más nuevas incluyen un dirigible que puede elevarse a alturas de unos 3.000 pies llevando una cámara de amplio rango que vigila todos los caminos noche y día en medio de todo tipo de condiciones climáticas.

Las cámaras montadas en torres cumplen la misma función.

“Hemos puesto casi 50 de estos sistemas en el escenario y lo seguiremos haciendo”, dijo Oates.
“Todas estas cosas están actualmente en escenario o en camino hasta que podamos instalarlas allí”, agregó.

Sin embargo, Oates dice que no pretende alabar en exceso la capacidad aislada de la tecnología para detectar IED.

“Es una bomba muy difícil de detectar empleando tecnología. Entendemos que soldados bien entrenados con perros tienden a ser más efectivos al momento de hallar IED, pero cuentan con la ayuda de otras formas de tecnología”, puntualizó.

“Las plataformas aéreas permiten comprender lo que ocurre dentro de la red enemiga, lo cual es muy útil para saber dónde buscar la bomba. Otras de nuestras capacidades de inteligencia nos permiten hacer lo mismo”, dijo.

“Pero a menos que se empleen todas estas capacidades, es muy, muy difícil hallar estos explosivos”, declaró Oates.



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