Trinidad and Tobago Defence Force Promotes Youth Programs

Fuerza de Defensa de Trinidad y Tobago promueve programas juveniles

Por Geraldine Cook/Diálogo
mayo 07, 2019

La Fuerza de Defensa de Trinidad y Tobago (TTDF en inglés), dirige dos programas juveniles en el marco de un esfuerzo nacional mayor para brindar oportunidades a los jóvenes más desfavorecidos. El Programa de Entrenamiento Académico dirigido por las Fuerzas Militares (MiLAT, en inglés) y el Cuerpo de Conservación Civil (CCC) tienen la finalidad de alejar de la criminalidad a jóvenes mal orientados y desamparados.

“En Trinidad y Tobago el mundo del crimen suele nutrirse de jóvenes cuya energía no ha sido canalizada de forma positiva y escogieron la senda equivocada. Por eso, es importante brindar oportunidades para que los jóvenes expresen su energía en forma positiva, ya que es mucho más fácil evitar que alguien se convierta en delincuente, que cambiar la mente de un criminal”, comentó a Diálogo el Contraalmirante retirado de la TTDF Hayden Pritchard, exjefe del Estado Mayor de la Defensa de Trinidad y Tobago. “Es importante que encontremos salidas saludables para los jóvenes, sobre todo por el interés que tienen las pandillas, redes delictivas y terroristas, etc., en reclutarlos”.

El MiLAT y el CCC representan los esfuerzos del Gobierno de Trinidad y Tobago para ofrecer a los jóvenes oportunidades vocacionales, educativas y de cambio de conducta que de otra forma no tendrían. “Los programas juveniles son como una segunda oportunidad para que los jóvenes puedan hacer algo positivo en sus vidas, y no involucrarse en actividades delictivas”, manifestó la Mayor de la Reserva de Trinidad y Tobago Cheryl Richardson, directora del MiLAT y del CCC. “También los ayuda a reinsertarse en la sociedad si estuvieron involucrados en actividades delictivas; los ayuda a redirigir sus pensamientos, corregir sus actitudes y conductas. Los estudiantes reciben apoyo y entrenamiento positivos, instrucción académica, entrenamiento certificado, orientación vocacional, beneficios a partir de la motivación entre sus semejantes, amistad y fraternidad”.

El programa MiLAT

Creado en 2007, el MiLAT está diseñado para proporcionar alternativas académicas para varones entre 16 y 20 años que corren el riesgo de ser reclutados por pandillas, narcotraficantes y otros criminales, o bien de ser radicalizados por fuerzas externas. El MiLAT admite unos 100 jóvenes por año.

Kevin Narine, un estudiante de MiLAT de 19 años, atribuye al programa el cambio en su vida, de la delincuencia al éxito, mediante disciplina, educación y hermandad. “Yo era un delincuente juvenil. En la escuela [me metía en] muchos problemas”, dijo Narine, a quien le faltan seis meses para terminar el programa residencial de dos años. “El MiLAT te cambia la vida. Yo estaba en peligro, y el programa me cambió la vida en forma radical”.

Los alumnos realizan un entrenamiento de tres meses para adaptarse a la disciplina militar y a la rutina académica. Luego se inscriben en una selección de materias troncales como Matemática, Inglés, Artes del lenguaje y en materias optativas como Tecnología de la Información, Ciencias Sociales, Biología Humana y Social, Música y Educación Física, entre otros.

Como parte del programa de certificación los alumnos del MiLAT participan en actividades para aprender sobre el medioambiente, primeros auxilios, entrenamiento de supervivencia y servicio comunitario, entre otras actividades. Se preparan para obtener el Certificado de Educación Secundaria del Caribe y para el Certificado Caribeño de Competencias de Nivel Secundario, equivalentes al diploma de educación media o secundaria.

“Conozco la efectividad de los programas juveniles”, dijo Alexander Gershwin, redactor líder de la Guardia Costera de la TTDF. Antes de inscribirse en el CCC, Gershwin era un adolescente en riesgo. “Les ofrezco [a los estudiantes] mi propia historia. Les doy mi testimonio para que tengan esperanza. Me pongo a su disposición y acuden a mí para pedirme consejos, orientación y asesoramiento”.

Cuerpo de Conservación Civil

El CCC es una iniciativa de 1993, diseñada para brindar herramientas a jóvenes –hombres y mujeres entre 16 y 25 años– con bajos niveles de educación y escasa o nula experiencia laboral, que también podrían involucrarse en actividades delictivas. El Ministerio de Defensa de Trinidad y Tobago tomó el concepto del CCC de un programa de asistencia pública de los EE. UU. para hombres desempleados y solteros durante la Gran Depresión.

Matthew Taylor, un joven trinitense de 21 años que abandonó la escuela, sueña con convertirse en diseñador gráfico. Cuando se enteró del CCC, quiso de inmediato mejorar su vida. “Muchos jóvenes no tienen nada que hacer, no tienen motivación. El CCC es un buen programa para los jóvenes”, dijo Taylor a Diálogo. “Podemos aprender y hacer algo positivo con nuestras vidas”, agregó. Hace cinco meses que Taylor asiste al curso de computación del CCC.

El CCC tiene siete centros educativos en Trinidad y uno en Tobago, y ofrece a los estudiantes más de 30 cursos de seis meses, como mantenimiento de edificios, cuidado de niños, computación, instalaciones eléctricas, peluquería y plomería. Estas habilidades los preparan para formar parte de la fuerza laboral a través de asociaciones entre organizaciones privadas y nacionales, que incluyen el Centro de Capacidades de Energía Nacional y el Instituto de Hospitalidad de Trinidad y Tobago. Desde su creación, más de 35 000 estudiantes completaron el programa y obtuvieron certificados en sus áreas de interés.

Después de la graduación, el CCC contrata a sus mejores estudiantes como parte de su programa de liderazgo y entrenamiento. “El CCC me brindó un entorno estable para poder decidir qué objetivos quería para mi vida y cómo alcanzarlos”, aseguró la Cabo de la TTDF Adanna Hume-Borrell, miembro de la División de Asuntos Públicos de la TTDF, quien se especializó en fotografía en el CCC y luego fue contratada para desempeñarse como comandante auxiliar de equipo por la misma institución. La cabo Hume-Borrell se unió a la TTDF en 2004.
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