Central American Naval Forces Receive Elite Antinarcotics Training

Fuerzas navales de Centroamérica reciben entrenamiento élite antidrogas

Por Kay Valle/Diálogo
noviembre 08, 2017

En Centroamérica caimán no sólo es el nombre de un reptil peligroso, sino también el de un entrenamiento de la Fuerza Naval de Honduras (FNH) para formar tropas antidrogas. El curso de Comando Adiestrado en Interdicción Marítima y Anti-narcotráfico (CAIMAN) capacita en operaciones especiales a los mejores infantes de marina. El objetivo: formar militares élites para combatir el crimen organizado internacional y el tráfico ilícito de drogas en tierra o mar. El entrenamiento se realiza en el Centro de Adiestramiento Naval (CAN) de la Base Naval de Puerto Castilla en la bahía de Trujillo, Honduras. La edición 2017 del curso CAIMAN, ofrecido por un equipo de 23 miembros de las Fuerzas Especiales navales de los EE. UU. y del CAN, se hizo internacional por primera vez al adiestrar a cuatro militares de países fronterizos de Honduras. En septiembre de 2017, 35 infantes de marina, de ellos dos de la Fuerza Naval de El Salvador y dos de la Fuerza Naval del Ejército de Nicaragua, se graduaron del curso CAIMAN. “La adhesión al curso por parte de [infantes de marina] del área se da por los convenios de la Conferencia de Fuerzas Armadas Centroamericanas [CFAC] ya que compartimos las mismas amenazas”, dijo a Diálogo el Teniente de Navío de la FNH Milton Roldán Meza Sanchez, director del CAN. “Este adiestramiento será un frente común para enfrentarlas”. Amenaza nacional El crimen organizado, específicamente las redes de narcotráfico, amenaza las fronteras marítimas de Honduras. Honduras, con un litoral de 700 kilómetros en el Caribe y casi 150 kilómetros en el océano Pacifico, es un país importante para el tránsito de cocaína. Según el Informe de la Estrategia Internacional de Control de Narcóticos 2017 del Departamento de Estado de los EE. UU., la gran mayoría de la cocaína que atraviesa Honduras lo hace por vía marítima. En el 2016 aproximadamente tres o cuatro toneladas de cocaína transitaron mensualmente por el país. Las misiones de combate al narcotráfico son de alto riesgo y necesitan infantes de marina especializados con un entrenamiento selectivo y riguroso. En Honduras, esto implicó la creación de una formación consolidada de alto nivel. El militar que completa el curso CAIMAN adquiere conocimientos técnicos y tácticos que le permiten enfrentar las operaciones ilegales y el tráfico de drogas con efectividad. Curso élite El curso CAIMAN produce expertos en operaciones en mar y tierra. Antes de poder ingresar al curso los infantes de marina son sometidos a una rigurosa selección que consiste en exámenes médicos, psicológicos y poligráficos entre otros. “Para formar [militares] élites, que lucharán y cumplirán misiones de alto riesgo contra el crimen organizado y el narcotráfico, tienen que ser elementos confiables”, informó el Tte. Nav. Meza. “No son todos los que pasan este proceso, y al final, sólo los que califican reciben el curso”. Otro requisito para recibir el curso CAIMAN es un entrenamiento previo en el curso de Adiestramiento Básico para Infantes de Marina (CABIM), que certifica las destrezas del participante en el dominio de armas y natación entre otros. Fuerza especial Para poder graduarse el infante de marina es sometido a un riguroso entrenamiento dividido en tres fases: fortaleza física, tolerancia y resistencia, y operativos. “El estudiante eleva su resistencia física a través de un programa físico fuerte de cuatro semanas, esa [es] la primera fase. Luego durante 86 horas es expuesto a ambientes hostiles y extremos climáticos para desarrollar habilidades de sobrevivencia, en eso consiste la segunda fase”, explicó el Tte. Nav. Meza. “La tercera fase puntualiza en la preparación de misiones y los instructores enfocan el entrenamiento en asignar una misión, ya sea en operaciones urbanas o fluviales”. Mediante la navegación, tradiciones navales, artes marciales, técnicas de disparo, operaciones mecanizadas de armas, maniobrabilidad de lanchas o unidades de reacción rápida y reconocimiento de playa, los estudiantes demuestran su nivel de preparación. Luego van resolviendo problemas como si la misión fuese real. El adiestramiento de ocho semanas es exigente. Fue creado bajo el mismo modelo de entrenamiento de los equipos Mar, Aire y Tierra (SEAL por sus siglas en inglés) de la Armada de los EE. UU. Despliegue cooperativo A fines de 2012 un equipo SEAL se movilizó por seis meses a Honduras para trabajar junto a las tropas hondureñas en la creación de un curso en operaciones especiales antidrogas. De esta colaboración entre fuerzas navales de ambos países nació el curso CAIMAN, que continúa recibiendo el apoyo de los SEAL. “El apoyo de los Estados Unidos es permanente, es por eso que las Fuerzas Especiales navales trabajaron en el fortalecimiento y adiestramiento de las tropas de la Naval de Honduras”, dijo el Tte. Nav. Meza. “El profesionalismo, que siempre ha caracterizado a los soldados estadounidenses, nos sirvió de motivación para mejorar”. Para Edgardo Mejía, analista de seguridad y docente de la Universidad Nacional de la Policía de Honduras, el curso CAIMAN viene a reforzar la vanguardia que mantiene la FNH en relación a capacitación de personal. La participación de los SEAL, concluyó Mejía, “refleja confianza en el país y que nuestros elementos logren alcanzar el nivel que ellos tienen”.
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