Mundial: Nueva policia brasileña se prepara para ataques del PCC

Por Dialogo
noviembre 21, 2013



La policía de los estados de São Paulo y Rio de Janeiro están cooperando para combatir al grupo de crimen organizado Primer Comando de la Capital (PCC), el cual supuestamente planifica atacar a autoridades electas y fuerzas de seguridad durante el Mundial de 2014, según informaron las autoridades.
La policía militar y la civil estatal de ambos estados están formando un grupo de trabajo para reunir inteligencia sobre el PCC, con el fin de perturbar las operaciones del grupo del crimen organizado y capturar a sus líderes principales y operativos.
El gobernador de São Paulo, Geraldo Alckmin, anunció la creación del grupo de trabajo el 14 de octubre de 2013. El anuncio fue hecho tras una reunión de emergencia en la que participaron Alckmin, el secretario de Seguridad Pública, Fernando Grella, el secretario de Administración Penitenciaria, Lourival Gomes, y los comandantes de la Policía Civil y Militar.
“Quiero llevar la paz a las personas haciéndoles saber que la policía está reaccionando y se están tomando todas las medidas”, comentó Alckmin. “Las cosas van a ponerse malas para ellos (comando PCC). Sin embargo, no nos intimidarán. Nuestra obligación es velar por el interés público, combatir el crimen”.

PCC planifica ataques para el Mundial

El anuncio se realizó una semana después de que el fiscal público regional divulgase que una larga investigación había revelado que el PCC tenía planes de llevar a cabo ataques contra Alckmin, otras autoridades electas, y agentes de policía durante el Mundial, que se celebrará en Brasil en julio de 2014. Supuestamente, el PCC también planificaba atacar a líderes políticos durante la campaña presidencial. Las elecciones presidenciales están fijadas para octubre de 2014 y la presidenta Dilma Rousseff tiene la intención de postularse a la reelección.

Investigación del GAECO

La investigación fue realizada por el Grupo de Actuación Especial Contra el Crimen Organizado (GAECO) de la Fiscalía Regional Pública, integrada por 23 fiscales.
El GAECO interceptó las conversaciones de algunos de los líderes y miembros del PCC encarcelados, entrevistó a los testigos y revisó documentos judiciales. También revisó informes de policía escritos sobre los decomisos de droga y armas de integrantes del comando que no habían sido encarcelados.
La investigación del GAECO es en la actualidad el archivo más extenso que poseen las autoridades sobre el grupo de crimen organizado.
La investigación fue realizada durante un periodo de tres años, informaron las autoridades. Se centró en las actividades criminales y planes de 175 líderes e integrantes del PCC. La mayoría de sus miembros bajo investigación ya están encarcelados en prisiones en São Paulo.
Además de atacar a líderes políticos y agentes de policía, el PCC supuestamente planificaba intentar sacar a algunos de sus miembros de las cárceles, según O Estado de São Paulo.

Un problema común

La policía civil estatal y la militar se basarán en inteligencia para desbaratar los esquemas criminales del PCC.
Es importante que las fuerzas de seguridad de São Paulo y Rio de Janeiro colaboren, puesto que el PCC representa un peligro común para ambos, dijo Carlos Mendoza Mora, director de Strategic Projects Consulting, una empresa de seguridad privada.
Las dos fuerzas de seguridad se complementarán, agregó Mendoza Mora. La Policía Militar son los oficiales uniformados que patrullan los vecindarios, mientras que los detectives asignados a la Policía Civil vestirán de civil y realizarán investigaciones criminales, indicó el analista de seguridad.
“Los esfuerzos de colaboración proporcionan tanto una cobertura fuerte como un marco de investigaciones legales”, afirmó Mendoza Mora. “Las autoridades brasileñas están fortaleciendo sus mecanismos de inteligencia por medio de operaciones precisas para obtener información específica y mantenerse un paso adelante de los posibles riesgos”.

Represalias del PCC

La investigación del fiscal público regional reveló evidencia de que el PCC tiene planes de lanzar ataques durante el Mundial y la campaña electoral presidencial como represalia por el posible traslado de hasta 32 líderes del PCC a prisiones de máxima seguridad en São Paulo, conocidas como centros del Régimen Disciplinario Diferenciado (RDD).
En octubre de 2013, un tribunal de São Paulo ordenó que un líder de alto rango del PCC, Paulo Cezar Souza Nascimento Junior, conocido como “Paulinho Neblina”, fuese transferido a una prisión de máxima seguridad más estricta. Las autoridades carcelarias dijeron que esperaban transferir a otros líderes de PCC a centros de máxima seguridad.
Entre los prisioneros que pueden ser transferidos a un centro de RDD se encuentra el líder del PCC, Marco Willians Herbas Camacho, conocido como “Marcola”. Actualmente está cumpliendo una condena de 44 años.

Iniciativas criminales del PCC

Existen 200.000 presos en las cárceles estatales brasileñas, de los cuales un 90% de ellos son leales al PCC, según la investigación del GAECO.
El PCC fue formado por presos en la década de 1990. Los fundadores del grupo inicialmente demandaban mejores condiciones en las prisiones. Luego la organización se expandió al narcotráfico y a la extorsión. Actualmente, el comando es una de las mayores organizaciones de narcotráfico en Brasil. Las autoridades estiman que genera unos US$3,5 millones por mes con este negocio.
Se sospecha que el PCC genera otro millón de dólares por mes de otras empresas criminales tales como el juego ilegal.
El PCC opera en 22 de los 27 estados brasileños, así como en Bolivia y Paraguay. Sin embargo, no ha podido establecer una presencia en Rio de Janeiro, ya que otro grupo de crimen organizado, el Comando Rojo, trafica drogas en esa ciudad.
El PCC obtiene drogas de los narcotraficantes brasileños Wilson Roberto Cuba, alias “Gruñón”, Rodrigo Felicio, conocido como “Tiquinho”, y Claudio Marcos Almeida, apodado “Django”. También obtiene drogas del narcocapo paraguayo Carlos Antonio Caballero, apodado “Capilo”.
El comando cuenta con unos 8.000 miembros en el estado de São Paulo, de los cuales 6.000 están cumpliendo condenas en prisión, según la Folha de São Paulo. También cuenta con miles de miembros por toda la nación.
Desde la cárcel, los líderes del PCC usan teléfonos celulares para dar instrucciones a sus miembros con el fin de que ejecuten asesinatos, compren armas y toneladas de cocaína y ataquen a fuerzas de seguridad.
El gobernador Alckmin ha anunciado recientemente los planes de instalar bloqueadores de señales de móviles en 23 prisiones en todo São Paulo.

Violencia del PCC

El PCC ha cometido una serie de ataques violentos que han recibido mucha publicidad en los últimos años:
• En junio de 2013, supuestamente mató a cuatro hombres sospechosos del asesinato de Brayan Yanarico Capcha, de 5 años, un niño boliviano que murió a causa de los disparos en São Paulo. Los líderes del PCC supuestamente ordenaron que se matase a los cuatro hombres por haber infringido el “código” de la organización.
• En el transcurso de varios meses en 2012, integrantes del PCC mataron a 106 agentes de la fuerza policial militarizada de São Paulo.
• En mayo de 2006, miembros de PCC lanzaron una serie de ataques contra la policía y autobuses públicos por todo el estado, con un saldo de 300 muertos.

Ataques masivos

Las fuerzas de seguridad brasileñas deberían continuar vigilantes en lo que se refiere al PCC, afirmó el analista de seguridad Mendoza Mora.
El PCC “es un grupo criminal capaz de realizar ataques masivos. El riesgo es latente”, señaló Mendoza Mora. “Son expertos en generar miedo para intentar restringir las operaciones del estado y demorar la movilización de sus líderes acusados de crímenes que tienen menos margen de maniobra”.
Por lo general tiene como blanco las fuerzas de seguridad que realizan patrullas o actividades de inteligencia, explicó.
“Las autoridades brasileñas están reforzando sus mecanismos de inteligencia por medio de operaciones precisas para obtener información específica y permanecer un paso adelante de las posibles amenazas”, indicó Mendoza Mora.
“Las cosas van a ponerse malas para ellos (comando del PCC). Sin embargo, no nos intimidarán. Nuestra obligación es velar por el interés público, combatir el crimen”, declaró Alckmin.



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