Mujeres cadetes se abren camino en su formación militar

La Academia Militar Mariscal Francisco Solano López promueve la integración de género entre las Fuerzas Armadas Paraguayas.
Geraldine Cook/Diálogo | 31 julio 2018

Capacitación y Desarrollo

De izq. a derecha: Las cadetes de la Academia Militar Mariscal Francisco Solano López Verónica Olmedo, Mónica Paredes, Lorena Alejandra Ortiz Viera, María Carolina Molas Acosta, Alba Marissa Cubilla Aguayo y Aldana Belén Almada Britez se preparan para servir a las Fuerzas Armadas Paraguayas. (Foto: Geraldine Cook, Diálogo)

A las 5:00 a.m. el sonido del toque de diana despierta a los estudiantes de la Academia Militar Mariscal Francisco Solano López (ACADEMIL). Una de ellas es la Cadete de la Armada Paraguaya Aldana Belén Almada Britez, quien al escuchar la trompeta, se levanta a iniciar su jornada académica. “Estoy muy orgullosa de estar en la ACADEMIL”, dijo la Cadete Almada, alumna de cuarto año de la especialidad de Intendencia. “Se decía que la vida militar no era para las mujeres y que no teníamos ventaja en este campo profesional, pero hoy las mujeres hemos demostrado que sí podemos, que estamos cada vez penetrándonos en las áreas donde se decía que no podíamos”. 

“El tema de género está abierto en nuestras fuerzas armadas”, dijo la Cadete del Ejército Paraguayo María Carolina Molas Acosta, alumna de cuarto año de Comunicaciones. “Estamos en igual de condiciones y derechos; demostramos nuestras capacidades, cumplimos las mismas actividades y estamos alcanzado el nivel más óptimo”.

La ACADEMIL es la institución académica militar encargada de formar a los oficiales del Ejército, la Fuerza Aérea y la Armada Paraguaya. La academia se constituyó en 1915 bajo el nombre de Escuela Militar y en 1948 se le amplió el nombre al de Mariscal Francisco Solano López. En 1995, recibió el nombre de ACADEMIL. La academia, ubicada en la ciudad de Capiatá, al este de Asunción, incorporó a las mujeres cadetes en 2002. De un promedio anual de 450 estudiantes, el 20 por ciento corresponde a las mujeres.   

“El ingreso de las mujeres cadetes ha sido muy importante para la ACADEMIL”, dijo el General de Brigada del Ejército Paraguayo Víctor Agustín Laguardia Lovera, comandante de la ACADEMIL. “Su ingreso representó un reto en todos los ámbitos para la institución. Hubo que cambiar no solamente la logística con alojamientos propios, sino también reorganizar el reglamento disciplinario y realizar otras adaptaciones”.

Formación militar

En sus 103 años de historia, la ACADEMIL ha formado a los oficiales de las Fuerzas Armadas Paraguayas que han ocupado los mayores cargos militares en el país. La academia está acreditada por el Ministerio de Educación y Cultura para otorgar títulos profesionales. 

“Mi reto es motivar a los estudiantes para que tengan plena confianza de que serán capaces en un futuro próximo de liderar a las fuerzas armadas”, dijo el Gral. de Brig. Laguardia. “La ACADEMIL les brinda las enseñanzas necesarias para que puedan lograrlo”. 

El reto del General de Brigada del Ejército Paraguayo Víctor Agustín Laguardia Lovera, comandante de la Academia Militar Mariscal Francisco Solano López, es motivar a los estudiantes para ser los próximos líderes militares del país. (Foto: Geraldine Cook, Diálogo)

La academia tiene 15 especialidades académicas que los cadetes eligen en su segundo año de formación. Los cadetes del Ejército pueden escoger las especialidades de Infantería, Caballería, Artillería, Ingeniería, Comunicaciones, Intendencia y Material bélico. Los cadetes de la Armada pueden optar entre las especialidades de Combatiente, Maquinista e Intendencia. Los cadetes de la Fuerza Aérea pueden especializarse en Pilotaje, Infantería, Logística, Material bélico y Comunicaciones. Al terminar los cuatro años de estudios militares, los cadetes se gradúan con el título de subteniente o guardia marina dependiendo de su arma, a la vez que todos reciben la Licenciatura en Ciencias Militares. 

“Las cadetes femeninas cumplen las mismas actividades que los hombres cadetes”, dijo el Teniente Primero del Ejército Paraguayo José Javier López López, instructor de primer año en la ACADEMIL. “Hay situaciones en las que las cadetes se destacan y otras en las que se esfuerzan aún más”. 

“Escogí la carrera militar porque quería saber qué significaba servir al país”, dijo la Cadete de la Fuerza Aérea Paraguaya Mónica Paredes, alumna de cuarto año, quien se especializa en comunicaciones. “Mi reto es graduarme y profesionalizarme aún más en mi arma y poder ayudar a otras mujeres para que se capaciten”. Las clases son teórico-prácticas, pero el plan de actualización del currículo académico está en desarrollo. 

La ACADEMIL es una institución de prestigio entre los que aspiran a seguir la carrera de oficiales militares. Cada año se postulan alrededor de 800 aspirantes, de los cuales un promedio de 100 estudiantes ingresan. Entre ellos el 20 por ciento son mujeres. “Cada año hay un cupo limitado para las mujeres. En mi remesa somos tres ingenieras”, dijo la Cadete del Ejército Paraguayo Alba Marissa Cubilla Aguayo, quien cursa el cuarto año de Ingeniería. “Vengo de una familia militar y no me arrepiento de estar aquí. Las mujeres podemos seguir la carrera militar”. 

Para la Cadete de la Fuerza Aérea Paraguaya Verónica Olmedo, quien cursa el tercer año de Pilotaje, ser parte de la academia militar es un sueño hecho realidad. “Soñaba desde muy pequeña con ser de la Fuerza Aérea de mi país”, dijo. La Cadete Olmedo anhela ser un ejemplo para otras jóvenes aspirantes a seguir la carrera militar. “Estoy muy orgullosa de lo que hago. Demostramos que el poder hacer las cosas no está en el género, sino en el convencimiento y las ganas que tengamos para alcanzar nuestros sueños”. 

Su compañera de curso, la Cadete de la Fuerza Aérea Paraguaya Lorena Alejandra Ortiz Viera, comparte el ideal de servir con disciplina, sacrifico y amor a la patria. “Antes de ingresar a la ACADEMIL tenía otra perspectiva de la vida militar”, dijo. “La convicción de seguir la carrera militar hace que uno siga adelante y sobrepase todas las pruebas diarias, ya sea en la parte educativa, la disciplina, etc.”.

La jornada académica termina a las 8:00 p.m. cuando los estudiantes se reúnen para hacer la retreta, un acto alegórico para homenajear a los héroes patrios. “Esta es una carrera de mucho sacrificio y entrega, especialmente porque uno viene a servir a la patria con vocación de servicio”, dijo la Cadete Molas. “Uno tiene que estar convencido de querer vestir el uniforme, el verde olivo que es nuestra segunda piel”.

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