Una mujer que rompió paradigmas

La Coronel Irma Baquedano no sólo es la primera comandante de Honduras, sino de la región centroamericana.
Kay Valle/Diálogo | 9 abril 2017

Relaciones Internacionales

La Cnel. Baquedano fue la primera mujer militar hondureña en comandar la Unidad de Rescate Humanitario. (Foto: Cnel. Irma Baquedano)

La entrada de la mujer a las fuerzas armadas fue por la vía de la salud o la administrativa. Miles de mujeres sirvieron en los hospitales de batalla y ayudaron en tareas de apoyo a las operaciones militares. Para la Coronel de Sanidad (D.E.M.) Irma Azucena Baquedano de Maldonado, la enfermería fue su puente a las Fuerzas Armadas de Honduras.

“En 1981 el médico de la familia, que también era coronel activo, le comentó a mi padre sobre una posibilidad de beca para ingresar a las Fuerzas Armadas a través de la carrera de enfermería. Apliqué y gané el ingreso a la Universidad del Ejército y Fuerza Aérea de México”, relató a Diálogo la Cnel. Baquedano.

Tras finalizar la carrera de enfermería, regresó a Honduras, donde obtuvo el grado de subteniente y registró su licenciatura de enfermería en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras. Fue entonces que se fijó la primera misión: ganarse el respeto de los 33 hombres de su curso, la 22.ª promoción de la universidad, por medio de la honestidad y el respeto.

“En todos los cursos que tomé procuré ser buena alumna, muy aplicada y disciplinada, además de ser honesta y respetar a mis compañeros. Me esforcé tanto en aprobar las evaluaciones físicas como los ejercicios de puesto de mando, ya que los espacios que uno merece deben ganarse”, relató.

Esa actitud y carácter, que autodefine como fuerte, la ayudaron a que los compañeros no la vieran como una dama frágil, sino como a un oficial más en el curso. No buscó un trato diferente por ser mujer.

Carrera militar y técnica

Aunque la Cnel. Baquedano no fue la primera mujer oficial de las Fuerzas Armadas de Honduras, fue la primera en ejercer tanto la carrera militar como la técnica. “Tuve la oportunidad de educarme militar y técnicamente. Ejercí 22 años como especialista en cuidados intensivos, también fui jefa de enfermeras del Hospital Militar durante cinco años y me retiré porque al adquirir el grado de coronel comenzaron otras actividades del área militar que no me permitieron continuar con el área de salud”, explicó a Diálogo.

El camino no fue fácil –en ese entonces ni los baños habían sido adecuados para las mujeres– pero era el momento de comprobar una frase que siempre tiene presente: “el no puedo no existe para mí”. Así, la joven oficial se dedicó a los estudios, aprobó todos sus cursos y se graduó con honores. Luego, obtuvo un diplomado en el Estado Mayor, ingresó al colegio de Defensa Nacional y obtuvo una maestría en Defensa y Seguridad centroamericana.

Primera comandante de unidad

“A mi esposo, que también es militar, le asignaron un cargo en una misión diplomática en 2014. Solicitamos un permiso al jefe de las Fuerzas Armadas para que yo pudiera acompañarlo…”, contó a Diálogo la Cnel. Baquedano. “Para mi sorpresa, me respondieron que no habría problema, pero que tenía que decidir, ya que yo estaba asignada como comandante de una unidad. Mi esposo, sin dudarlo, respondió que yo tenía mi carrera y debía continuarla, así que permanecí en Honduras y tomé la comandancia”, recordó.

La Unidad Humanitaria de Rescate (UHR) sólo había sido comandada por hombres. La Cnel. Baquedano fue la primera mujer militar en Honduras y en la región centroamericana en comandar la unidad de 272 elementos.

La UHR se creó en 1997, como resultado de un acuerdo entre el Consejo Superior de la Conferencia de las Fuerzas Armadas Centroamericanas (CFAC) y la República Dominicana para impulsar las actividades de fomento de la confianza, transparencia y cooperación mutua entre las instituciones armadas del istmo centroamericano.“En esta unidad tuve, como coloquialmente se dice, dos sombreros. Es decir, además de ser la comandante de la UHR, y esto implicó ser la única comandante mujer que integraba el CFAC, también fui la directora del Centro de Adiestramiento Regional de Ayuda Humanitaria (CARAH), durante 2014 y 2015”, comentó.

La Coronel Irma Baquedano es la primera mujer comandante y la primera en integrar el Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas de Honduras. (Foto: Cnel. Irma Baquedano)

En el CARAH las UHR de los países miembros de la CFAC obtienen la inducción, preparación, adiestramiento y capacitación de oficiales y elementos de tropa sobresalientes que servirán de apoyo en casos de desastres naturales o humanos. “El objetivo del centro es que los países tengan la fortaleza y capacidad para reaccionar al mismo nivel. Durante mi dirección, se graduaron tres promociones en dos años y cada año se impartió tres cursos en los que participaron 35 personas”, dijo.

En enero de 2016 fue asignada a integrar el Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas de Honduras como jefe del departamento de Planes, Políticas y Programas de Asuntos Civiles del Ejército de Honduras. Pertenecer al Estado Mayor es el mayor cargo que un comandante militar puede ostentar, pues es el ente planificador, coordinador y supervisor del trabajo de la fuerza castrense. Como tal, la Cnel. Baquedano desempeña actividades de gran envergadura como la planificación de capacitación, seminarios y cursos para oficiales del Ejército; la planificación de las Brigadas Médicas, el programa Guardianes de la Patria, la formación en mesas del programa Misión Carácter, que tiene como objetivo la profesionalización de las Fuerzas Armadas entre otras.

Esposa y madre

La carrera militar no impidió que también cursara la “carrera familiar”, como ella la define. Está casada con un coronel de Infantería, a quien considera su tutor permanente y la persona que siempre mostró un gran respeto por su carrera. Juntos son papás de una hija licenciada en Ingeniería Industrial y Negocios, y un hijo abogado.

“La disciplina de la casa no fue represiva, pero había normas a seguir. También tuve que combinar mis clases y mis deberes de madre; mi esposo siempre fue un gran apoyo. Él también era un instructor en casa y fue mi instructor militar. Mi matrimonio se basa en el respeto y en la franqueza, soy la misma persona frente a mi esposo, ante mis superiores o en el exterior representando el país”.

Ejemplo para una nueva generación

Es una nueva era, muchas jóvenes hondureñas ingresan cada año a las Fuerzas Armadas. La Subteniente de Defensa Aérea Faythe Mishelle Franco Guardiola considera a la Cnel. Baquedano una inspiración. “Cuando ella asumió la comandancia de la UHR, le expresé que era un gran reto y que su trabajo como comandante nos abriría las puertas a todas las subalternas, que ella era nuestra guía y motivación para alcanzar un comando”, dijo a Diálogo.

La Subtte. Franco tiene claro que el camino es difícil, pero el trabajo el ejemplo y consejos de sus predecesoras la impulsan a pensar que ella también podrá lograrlo. “Ella siempre ha luchado por la equidad de género y también por la unión de todas las mujeres en las Fuerzas Armadas. Nos ha dado su ejemplo y buen consejo para salir adelante ya que las oportunidades para las mujeres militares se van ampliando”, manifestó.

“No creo que la equidad de género radique en la contienda, es demostrando con trabajo y disciplina, que se merece ese lugar al que se aspira”, aseguró la Cnel. Baquedano. “Lo que se obtiene es por capacidad, no es un favor o una concesión. Yo no fui comandante porque era mujer y se trataba de llenar un espacio para cumplir con una ley de igualdad de género. Yo fui comandante porque tengo la capacidad para dirigir”, concluyó.





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