Voracidad de barcos pesqueros chinos amenazan mares de Latinoamérica

Miles de barcos con bandera China agotan los océanos y empujan hacia la extinción acelerada de la fauna acuática del planeta.
Gustavo Arias Retana/Diálogo | 13 diciembre 2018

Amenazas Transnacionales

El barco de bandera china Fu Yuan Yu Leng 999 fue confiscado en agosto de 2017 en aguas de la Reserva Marina de Galápagos, que conforma el Sistema Nacional de Áreas Protegidas del Ecuador, con cerca de 300 toneladas de aletas de tiburón. (Foto: Juan Cevallos/AFP)

El apetito de las embarcaciones chinas es insaciable y se aprovecha de las dificultades que tiene la región latinoamericana para proteger las zonas cercanas a sus aguas internacionales. Argentina, Perú, Colombia, Ecuador, Uruguay, Chile y México son algunos de los países que viven en carne propia el impacto de los pesqueros chinos en sus mares. En ese espacio se presentan la mayoría de ilícitos de embarcaciones chinas, aseguró Juan Carlos Sueiro, director de pesca de la organización internacional Oceana, en Perú.

La embarcación china RUNDA 608 fue detenida el 6 de octubre de 2018 en las aguas territoriales del Perú mientras pescaba en forma ilegal. (Foto: Oceana)

“[Los barcos chinos] suelen estar en aguas internacionales, pescan cerca del límite del dominio marítimo de los países latinoamericanos. En las zonas cercanas a Perú y a Argentina es donde hay mayor cantidad de estos buques en el mundo. No es que no puedan pescar en aguas internacionales, pero el hecho de que estén tan cerca genera polémica. Por ejemplo, Oceana ya ha identificado el ingreso al mar peruano de barcos sin registro o con identificación duplicada”, dijo Sueiro a Diálogo. “También hemos detectado trasbordos en la zona cercana al límite peruano. Los barcos pesqueros refrigerantes se encuentran en el mar internacional para transferir sus capturas, combustible y suministros. Aunque la práctica del transbordo puede ser legal, en muchos casos también puede facilitar el blanqueo de pesca ilegal, en especial en altamar”.

 ¿Qué especies les interesan en Latinoamérica?

China es el mayor mercado de la industria pesquera, y tiene la mayor flota pesquera de ultramar, con al menos 2900 embarcaciones. Rodrigo García Píngaro, director de la Organización para la Conservación de Cetáceos de Uruguay, explica que los barcos pesqueros chinos se enfocan en dos tipos de productos: los que se encuentran en grandes cantidades y los exóticos, que se pagan a precios elevados en Asia, sin importar que estén o no en peligro de extinción.

“El mercado asiático está hambriento de proteínas del mar, las especies que sean y que paguen más, ellos pescan en grandes barcos lo que haya disponible, si es de arrastre mejor, pues dejan las famosas redes fantasma abandonadas a la deriva”, explicó a Diálogo García. “Las especies que sufren más el impacto de la presencia china en los mares de la región son el calamar gigante, el bacalao, el atún, el tiburón y la totoaba”.

La totoaba –pez endémico mexicano– es una de las especies más amenazadas y se encuentra en peligro crítico de extinción, según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN en inglés), con base en Suiza. La vejiga de la totoaba tiene excelente cotización en el mercado chino por sus supuestas propiedades curativas y afrodisíacas.

Una tienda de alimentos en Hong Kong vende aletas secas de varias especies de tiburones. La cultura del consumo de aleta de tiburón es generalizada en China y se encuentra en todos los menús de los restaurantes de mariscos. (Foto: Anthony Wallace/AFP)

Los decomisos por tráfico de totoaba son frecuentes tanto en México como en países asiáticos. En enero de 2018, la policía de Hong Kong incautó 28 kilogramos de vejigas de totoaba, con un valor aproximado de USD 600 000, en el Aeropuerto Internacional de esa ciudad. En las redes quedan atrapadas también las vaquitas marinas, mamíferos endémicos del golfo de California, de los que solo quedan vivos 30 ejemplares, reportó la organización internacional Centro para la Diversidad Biológica, en su sitio web, en julio de 2018.

La práctica del aleteo de tiburón, en la que se corta la aleta de tiburones para luego descartar los cuerpos en el mar, también involucra a buques pesqueros chinos. En China existe una gran demanda de aletas para la elaboración de sopa de tiburón, un plato tradicional servido con frecuencia en bodas y celebraciones. Cada año son sacrificados unos 73 millones de tiburones en el mundo para satisfacer la demanda de aleta de tiburón, según información de la organización internacional de protección y conservación de la vida salvaje Wild Aid.

En Latinoamérica, Ecuador es uno de los países  que enfrenta más problemas referentes al aleteo. Cerca de 300 toneladas de aletas de tiburón fueron encontradas en agosto de 2017, en el barco de bandera china Fu Yuan Yu Leng 999. Las autoridades ecuatorianas detuvieron a la embarcación en la Reserva Marina de Galápagos, que conforma el Sistema Nacional de Áreas Protegidas del Ecuador. El bacalao, que está categorizado por IUCN como vulnerable, y el atún, que según la IUCN, se encuentra en condición de vulnerabilidad o en peligro de extinción, son otras especies apetecidas por las embarcaciones chinas.

Falta vigilancia y articulación

Tanto Sueiro como García opinan que a Latinoamérica le urge mejorar la vigilancia en sus mares, y para eso es necesario inversión y sobre todo coordinación regional. “Se requiere mucha vigilancia de parte de los gobiernos, pero también la articulación entre ellos. Las aguas internacionales son un desafío mayor, por eso existen organismos internacionales para la gobernanza de las zonas de los océanos, como la Organización Regional de Administración de Pesca del Pacífico Sur, que, entre otras funciones otorga a barcos extranjeros permisos para pescar, y tienen una lista de buques en la lista negra por pesca ilegal. Sin embargo, aún este organismo necesita ser fortalecido”, comentó Sueiro. “El problema es que mucho de esto ocurre en aguas internacionales donde los controles no existen y tampoco hay mucha capacidad para hacerlo, excepto en los últimos años con la tecnología satelital”, agregó García.

Las marinas del Ecuador y los Estados Unidos realizaron el 22 de noviembre de 2018, un ejercicio rápido –llamado PASSEX–, en aguas del océano Pacífico enfocado en prevenir, desalentar y eliminar la pesca ilegal no declarada y no reglamentada. Pero la lucha no es fácil. Las intenciones chinas de explotar los mares de la región son claras y muchas especies ya sufren las consecuencias. Hacerle frente a la voracidad china por los recursos marinos necesita un compromiso regional que no puede esperar.

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