Poca claridad en relaciones de Venezuela con Irán en caso de muerte de Chávez

Por Dialogo
enero 14, 2013



Bajo la presidencia de Hugo Chávez, la República Bolivariana de Venezuela se ha alineado políticamente con la República Islámica de Irán, una de las naciones musulmanas más conservadoras del mundo.
Chávez, de 58 años, también ha promovido la creciente amistad de Irán con sus aliados Bolivia, Cuba, Ecuador y Nicaragua. Sin embargo, con el presidente enfermo de cáncer y hospitalizado en La Habana, no está claro si Irán seguirá teniendo mucha influencia en Latinoamérica a largo plazo.
Por ahora, al menos, “será más de lo mismo”, dijo a Dialogo el analista venezolano Robert Bottome, editor de VenEconomy Weekly, en una entrevista telefónica desde Caracas.
“Todo el mundo habla de las diferentes facciones que compiten por el poder, y en un año o más, eso podría hacer mucha diferencia”, dijo Bottome, refiriéndose al sucesor elegido por Chávez, el vicepresidente Nicolás Maduro, y a Diosdado Cabello, presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela. “Pero en el corto plazo, todos ellos tienen un tremendo interés en mantener el statu quo”.
Bottome agregó que “hablando objetivamente, Venezuela no recibe nada. Pero si asumes que somos uno de los países que se opone a los imperialistas, entonces la alianza con Irán tiene mucho sentido. ¿Por qué querrían cambiar la relación con Irán? Es muy productiva para ambos”.
El 10 de enero – día en que Chávez debería haber prestado juramento para un cuarto período de seis años como presidente – decenas de miles de sus seguidores realizaron una ceremonia simbólica de inauguración, apoyados por la presencia de tres jefes de estado latinoamericanos: Evo Morales, de Bolivia; Daniel Ortega, de Nicaragua, y José Mujica, de Uruguay.

Chávez, visitante frecuente a Teherán

Por años, la creciente amistad entre Chávez y el presidente iraní, Mahmoud Ahmadinejad, ha preocupado a observadores en Estados Unidos y Latinoamérica debido a que ambos líderes han usado la riqueza petrolera de sus países para esparcir un mensaje anti-occidente y, específicamente, anti-Israel.
A fines de diciembre, el presidente Barack Obama promulgó la Ley para Contrarrestar a Irán en el Hemisferio Occidental, que obliga al Departamento de Estado a desarrollar una estrategia en menos de 180 días para “enfrentar la creciente presencia y actividad hostil de Irán” en la región.

También ordena al Departamento de Seguridad Nacional aumentar la vigilancia en las fronteras de Estados Unidos con Canadá y México “para evitar que operadores de Irán, del Cuerpo de Guardas Revolucionarios de Irán, de su Fuerza Quds, de Hezbollah o de cualquier otra organización terrorista entre a los Estados Unidos”. Además, la nueva ley delinea un plan de acción multiagencias para proporcionar seguridad en esos países, además de un “plan antiterrorismo y anti-radicalización” para aislar a Irán y a sus aliados.
Irán tiene ya once embajadas en la región, en comparación con las cinco que tenía en 2005, y diecisiete centros culturales. Además de Venezuela, tiene lazos particularmente fuertes con Bolivia, Ecuador y Nicaragua.

Analista: ‘Poco probable’ un cambio drástico en Venezuela

Desde su llegada a la presidencia en 1999, Chávez mismo ha hecho tres viajes a Irán. Su Gobierno ha firmado más de 200 acuerdos con Ahmadinejad, entre ellos inversiones conjuntas en una fábrica de moldes de plástico, un banco binacional y un fondo binacional de mil millones de dólares, además de un plan para capacitar a 200 iraníes como técnicos petroleros.
Además, Irán ha invertido en una planta de fabricación de automóviles en Valencia, además de una fábrica de tractores en Ciudad Bolívar. Reportes publicados también hablan de contratos iraníes para construir departamentos para residentes de bajos recursos de Caracas. Y en 2007, los dos países establecieron vuelos regulares entre Caracas y Teherán por medio de Aerolíneas Conviasa.
Jaime Darenblum, ex embajador de Costa Rica en Estados Unidos y actual director de programas latinoamericanos en el Instituto Hudson, coincide con Bottome.
“Irán juega un papel importante en Venezuela, y la gente que está cercana al régimen comparte esa relación”, dijo. “Tendría que ocurrir un cambio muy drástico en el Gobierno de Venezuela, y no veo que eso vaya a ocurrir por el momento. Los chavistas, aún sin Chávez, probablemente continuarán por un tiempo”.
Agregó: “Si Chávez muriera y el régimen continúa, no anticipo ningún cambio vis-à-vis los demás países”, dijo. “Además, la relación que Irán tiene con los otros países latinoamericanos no depende de su relación con Venezuela.

Correa, de Ecuador, ‘hermano y amigo’ de Irán

Uno de esos otros países es Ecuador, que Ahmadinejad visitó en enero de 2012, cinco años después de su primera gira por la región. Durante su viaje el año pasado, hizo la señal de la V de la victoria a sus admiradores, mientras se trasladaba en un convertible por las calles de Quito.
En una conferencia de prensa, Ahmadinejad llamó al presidente Rafael Correa “un hermano y un amigo”. Después, ambos líderes firmaron un acuerdo para profundizar la cooperación económica y financiera bilateral.
Irán abrió una embajada en Quito en 2009 y ha invertido en varios proyectos, entre ellos algunas represas hidroeléctricas. Ecuador, a su vez, ha recibido trato preferencial para sus exportaciones agrícolas a Irán, y Teherán ha prometido otorgar a su nuevo amigo hasta 400 millones de dólares en derivados del petróleo.
“El beneficio comercial de la relación con Irán ha sido pequeño”, dijo Juan Carlos Donoso, profesor de ciencias políticas de la Universidad San Francisco de Quito. “No creo que justifique manchar el nombre de Ecuador ante la comunidad internacional”.
Además del simbólico desafío a Occidente, la cercanía con Irán es parte del impulso de Ecuador para abrir nuevos mercados, dijo Donoso. Aunque los Estados Unidos siguen siendo el principal socio comercial de Ecuador, China se ha convertido en un importante inversionista, y el Gobierno de Quito también busca aproximarse a Rusia y a otros socios comerciales no tradicionales.

Bolivia también se acerca a Irán

En años recientes, Bolivia también se ha convertido en un fuerte aliado tanto de Venezuela como de Irán. En mayo pasado, el ministro de Defensa iraní, Ahmad Vahidi, visitó la región andina para inaugurar la nueva Escuela de Defensa de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), un bloque comercial económico fundado por Chávez y el ex líder cubano Fidel Castro.
En junio pasado, Ahmadinejad realizó su tercera visita a Bolivia desde que las dos naciones establecieron relaciones diplomáticas en 2007, firmando un memorándum de entendimiento por 1.100 millones de dólares en los campos de agricultura, hidrocarburos, petroquímicos y salud. Morales ha visitado Teherán dos veces, en 2008 y 2010.
Ilan Berman, vicepresidente del Consejo Americano de Política Exterior, dijo que Irán ha enviado entre 50 y 300 miembros de su Guardia Revolucionaria Islámica a Bolivia para servir como capacitadores en la escuela.
“El involucramiento de Irán en la escuela de ALBA sirve como un microcosmos de la relación Irán-Bolivia”, advirtió Berman. “De hecho, los expertos regionales ahora estiman que Bolivia podría resultar tan significativa como Venezuela para Irán, como fuente de recursos estratégicos para su creciente programa nuclear y como nodo central para las actividades de expansión asimétrica del régimen iraní en América”.
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