Venezuela cuenta con las reservas comprobadas de petróleo más grandes del planeta; sus recursos naturales incluyen gas, mineral de hierro, oro, bauxita y diamantes, según la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEC) en su informe Boletín Anual de Estadísticas 2018. Sin embargo, su economía se encuentra en una caída en espiral que parece no tocar fondo.
Con estos indicadores, en 1997 Venezuela se proyectaba como la mayor promesa económica del hemisferio. El problema inició en 1998 con la presidencia de Hugo Chávez, e inició su caída libre en 2013, con el inicio del régimen del presidente ilegítimo Nicolás Maduro. En abril de 2019, el precio de la canasta básica de alimentos para cinco personas alcanzó los USD 91,00 por lo que una familia necesita 21,4 salarios mínimos solo para cubrir sus gastos básicos alimentarios.
Si consideramos un hogar con dos personas que trabajan, con ese ingreso solo les alcanza para comprar la comida de 4,5 días cada mes. No queda dinero para comer los 24,5 días restantes, mucho menos para pagar los servicios básicos como medicinas y el alquiler, reporta la ONG venezolana Centro de Documentación y Análisis para los Trabajadores (CENDA).
El Banco Central de Venezuela reveló en mayo de 2019, después de casi cuatro años de silencio, que el producto interno bruto del país cayó un 22,5 por ciento. Aún comida popular como las arepas, los emblemas culinarios de Venezuela, pasaron a la historia por los precios elevados de los insumos, dice el diario venezolano El Nacional, clausurado por Maduro en diciembre de 2018 pero que mantiene operaciones por Internet desde el extranjero. En diciembre de 2018 una arepa viuda (sin relleno) costó USD 6,00. En contraste, en 1997 una arepa costaba USD 0,60, asegura el diario.
«En lugar de arepas, doy a mis hijos pasta, pues es para lo que me alcanza», aseguró el 7 de junio en Caracas a TV Venezuela, la ama de casa Andrea Durán. «Darles alimentos con proteína es historia».
El sector industrial cayó un 95 por ciento desde 1998, con la consiguiente pérdida de empleos, dice la estación de radio venezolana radiorumbos.net. «Sin embargo, de sucederse un cambio político, el 42 por ciento de los industriales venezolanos realizarían nuevas inversiones en sus empresas», asegura CONINDUSTRIA, el grupo industrial venezolano.

