Destacados: Una conversación con nuestros líderes

Fuerzas Militares de EE. UU. brindan ayuda extraordinaria a países amigos necesitados

El Departamento de Defensa de los EE. UU. respondió con rapidez a las solicitudes de asistencia humanitaria y socorro de los países amigos caribeños tras el paso de los huracanes Irma y María.
Geraldine Cook/Diálogo | 6 octubre 2017

Coronel del Cuerpo de Infantería de Marina de los EE. UU. Michael V. Samarov, comandante de la Fuerza de Tarea Conjunta-Islas de Sotavento (izquierda), habla de las operaciones continuas de socorro con el General de Brigada de la Armada Real de los Países Bajos Peter De Vin, comandante de las fuerzas de los Países Bajos en el Caribe (Foto: Sargento del Cuerpo de Infantería de Marina de los EE. UU. Ian Leones)

El Comando Sur de los EE. UU. (SOUTHCOM, por sus siglas en inglés) activó la Fuerza de Tarea Conjunta-Islas Sotavento (FTC-LI) para brindar asistencia humanitaria y realizar tareas de socorro en caso de desastres en el extranjero (HA/FDR, por sus siglas en inglés) en el Caribe. El huracán Irma fue el primer huracán de categoría 5 que golpeó a las Islas Sotavento en décadas, y puso en riesgo a más de 10 islas ubicadas entre el mar Caribe norte y el océano Atlántico oriental.

El Coronel del Cuerpo de Infantería de Marina de los EE. UU. Michael Samarov, comandante de la FTC-LI, concedió una entrevista exclusiva a Diálogo para hablar del apoyo que la fuerza de tarea conjunta está ofreciendo a las operaciones de socorro en caso de desastre, a cargo de la Oficina de Asistencia para Desastres en el Extranjero de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID/OFDA, por sus siglas en inglés), ante las solicitudes de los gobiernos de Dominica, Francia, y los Países Bajos.

La FTC-LI está integrada por aproximadamente 300 elementos de las fuerzas militares de los EE. UU., e incluye el apoyo de ocho helicópteros, cuatro aeronaves C-130 Hércules y el buque naval USNS Spearhead (T-EPF 1). Su personal pertenece a la Fuerza de Tarea de Propósito Especial Marítimo-Aire-Tierra–Comando Sur, la Fuerza de Tarea Conjunta-Bravo y otros elementos de SOUTHCOM. La fuerza de tarea es apenas un elemento de la respuesta a cargo de los EE. UU. ante el huracán Irma y permanecerá en el área afectada para apoyar las operaciones continuas de socorro a cargo de USAID/OFDA durante el tiempo que la USAID lo considere necesario.

Diálogo: ¿Cuál es la misión de la FTC-LI?

Coronel Samarov: Nuestra misión consiste en hacer dos cosas. La primera es que debemos proteger y ayudar a salir con el apoyo de las fuerzas militares a los ciudadanos estadounidenses atrapados en la devastación provocada por los huracanes Irma y María. La segunda parte de nuestra misión es, en conjunto con nuestros aliados de USAID/OFDA, ofrecer asistencia humanitaria y socorro en caso de desastre en la isla de San Martín y en la isla de Dominica.

Diálogo: ¿Cuáles son las capacidades de la FTC-LI?

Cnel. Samarov: Somos una organización pequeña. Tenemos capacidades magníficas. Tenemos la capacidad de llevar a cabo una planeación sumamente rápida, que, ante el desastre, es muy, muy importante. Tenemos capacidades sólidas para transportar cosas por aire, por helicóptero, tenemos ocho helicópteros distintos, y contamos con el apoyo de un número mayor de aviones de transporte C-130. Tenemos una capacidad logística muy fuerte que, entre otras cosas, puede producir agua, mover materiales pesados y dirigir operaciones y planeación en un aeropuerto. En otras palabras, logramos solucionar cómo ingresar cosas y cómo sacar cosas.

En tierra, hemos recibido una gran ayuda de las Fuerzas de Operaciones Especiales y de nuestros infantes de marina, que pueden ayudarnos a comprender el entorno en el que estamos en tierra, comprender las necesidades de la gente. Ellos pueden encontrar a estadounidenses aislados y prepararlos para su evacuación. Eso es solo un ejemplo de lo que podemos hacer.

Diálogo: ¿Cuál ha sido su desafío más grande como comandante de la FTC-LI?

Cnel. Samarov: Considero que uno de los desafíos más grandes ha sido el solo hecho de ayudar a las personas en tierra a hacer frente a la devastación provocada por estos dos huracanes. En San Martín estuvimos trabajando con Francia y los Países Bajos. Se trata de dos naciones con un sentido de orgullo y sumamente capaces. La isla recibió un golpe tan fuerte que los Estados Unidos hicieron lo correcto en venir y ayudar. Fue muy, muy importante colaborar con estas naciones para ofrecer exactamente el tipo correcto de ayuda, comprender cuáles eran sus necesidades y no hacer pocas cosas, pero tampoco demasiadas.

El desafío fue un poco distinto en Dominica, dado que la isla recibió un golpe devastador. En realidad, la parte difícil fue trabajar con nuestros amigos de USAID/OFDA a fin de comprender lo que el gobierno necesitaba, incluso a pesar de que este había recibido un golpe devastador, y después atender sus necesidades con caminos destruidos, puentes rebasados y muchas comunidades aisladas con muchas personas incomunicadas. Yo diría que esa fue probablemente la parte más difícil: trabajar en las circunstancias de esta devastación.

Diálogo: Según las solicitudes de ayuda de los países amigos, ¿cómo gestiona los esfuerzos de HA/FDR con USAID/OFDA y otras dependencias gubernamentales de los EE. UU. y organizaciones internacionales de socorro?

Cnel. Samarov: Nuestros aliados de USAID/OFDA han sido increíbles. En realidad son los profesionales que trabajan día y noche en los entornos, quizá no tan devastados como los que hemos visto en San Martín y Dominica, pero en las mismas circunstancias. Saben cómo comunicarse con los gobiernos locales y las dependencias locales de socorro. Comprenden a la comunidad internacional y lo que aporta. Tienen contactos con todas las organizaciones nacionales de ayuda. Desde esa perspectiva, han hecho las cosas relativamente sencillas para nosotros y yo estoy agradecido de que contamos con este gran aliado representado por USAID/OFDA.

La forma en que pudimos brindar asistencia en una operación de HA/FDR fue, una vez más, a través de USAID/OFDA. Cuando trabajan con el gobierno de una nación afectada y definen las necesidades, primero utilizan sus propios recursos o ven si no pueden encontrar a una de las dependencias de ayuda internacionales, nacionales o no gubernamentales cerca de un área de trabajo. Solo acuden a nosotros cuando una de estas dependencias no puede hacer el trabajo y existe una necesidad extraordinaria de ayudarlos. Existe un proceso atendido por el gobierno para garantizar que usemos la herramienta adecuada para el trabajo.

Diálogo: ¿Cómo colabora la FTC-LI con los países amigos?

Cnel. Samarov: Colaboramos de distintas formas. En San Martín esto fue algo que ya habíamos experimentado. Francia y los Países Bajos son nuestros aliados en la OTAN [Organización del Tratado del Atlántico Norte]. Hemos vivido experiencias entre nosotros y nos conocemos entre nosotros. Para hacer las cosas más fáciles estuvieron presentes infantes de marina franceses e infantes de marina de la Armada Real de los Países Bajos; y yo, como infante de marina, estoy muy familiarizado con ellos y acostumbrado a trabajar con esas fuerzas. Se trató de un conducto fácil para nosotros. Pudimos colocar a oficiales de enlace en ambos cuarteles y ellos fungieron como un conducto en el Gobierno francés.

En Dominica esto fue útil porque estuvimos trabajando a partir de las islas de Martinica y Guadalupe, que son territorios franceses. Hemos recibido un gran apoyo de las fuerzas militares francesas desde que llegamos ahí. Dominica, como mencioné, recibió un golpe directo y devastador. Hemos aprovechado a nuestros expertos en operaciones civiles militares, soldados e infantes de marina, en tierra que, en colaboración con nuestros aliados de USAID/OFDA, se vincularon con el gobierno del país amigo para comprender sus necesidades. Descubrieron cómo podíamos ayudar y lograron que la ayuda se concretara.

Diálogo: ¿Cuáles son las ventajas de trabajar como una fuerza de tarea conjunta en un entorno de HA/FDR?

Cnel. Samarov: Las ventajas fueron que nos complementamos enormemente. Yo soy un infante de marina y soy comandante de una organización de infantería de marina. Como infantes de marina, nos enorgullecemos de nuestra velocidad y agilidad. Podemos llegar con rapidez a algún lugar; no necesitamos mucho apoyo. Podemos instalarnos y comenzar a trabajar. No obstante, existe todo un cúmulo de pericia y conocimientos aportado por otros servicios. Las Fuerzas de Operaciones Especiales son, claro está, un beneficio agregado inmenso siempre; por tanto, nuestros aliados de la Fuerza Aérea nos aportaron una capacidad extraordinaria para transportar cosas por aire gracias a sus aeronaves de transporte. Las fuerzas del Ejército aportaron una capacidad adicional que abarcó todo, desde esa operación civil militar hasta su apoyo con transporte de carga pesada para acarrear abastecimientos de socorro. La Marina brindó apoyo con el USNS Spearhead, un buque de alta velocidad que puede transportar cantidades voluminosas de abastecimientos y equipo.

En realidad todo consiste en trabajar en equipo; aquí, cada miembro del equipo tiene determinadas fortalezas, determinadas limitaciones, pero no todos los integrantes son iguales; por tanto, nos complementamos y eso nos convierte en una fuerza más poderosa cuando estamos juntos.

Diálogo: ¿Cuál es su mensaje para los países amigos afectados?

Cnel. Samarov: Considero que el mensaje es que los Estados Unidos son un aliado compasivo. El pueblo de los Estados Unidos, la gente estadounidense, desea ayudar a nuestros aliados de cualquier parte del mundo. Ahora, mucha de esa ayuda fluye a través de USAID/OFDA, pero en situaciones de crisis, las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos pueden brindar ayuda extraordinaria para salvar vidas, como lo hicimos aquí.

Diálogo: A nivel personal, ¿cuál ha sido el significado de esta experiencia para usted después de casi tres semanas de operaciones?

Cnel. Samarov: Hemos hecho esto durante mucho tiempo. Quizá mi primer día en San Martín fue el 12 de septiembre. Antes de esa fecha, estábamos haciendo planes y desplazamientos. Para mí, esta experiencia en realidad se remite al toque humano. Lo importante es que estamos todos juntos, todos somos personas, y las personas en circunstancias apremiantes necesitan ayuda. Principalmente, me enorgullezco. Se trató de una situación difícil y me enorgullezco de todos los soldados, los aerotécnicos, los marinos, los infantes de marina y los civiles que fueron parte de esto. Me enorgullezco de todos los que, en muy corto plazo, vinieron desde lejos; formaron un equipo y ayudaron a hacer la diferencia.


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