Cuerpo de Infantería de Marina de EE. UU. completa proyectos de escuelas en Honduras

Los infantes de marina estadounidenses asignados al Elemento Logístico de Combate y la Fuerza de Tarea Aeroterrestre de Propósito Especial del Comando Sur, reacondicionaron cuatro escuelas.
Por el Sargento del Cuerpo de Infantería de Marina de los EE. UU. Ian Leones, Fuerza del Cuerpo de Infantería de Marina de los EE. UU., Sur | 25 octubre 2017

Relaciones Internacionales

El Cabo de Segunda Clase del Cuerpo de Infantería de Marina de los EE. UU. Trai Pelletier, soldador del Elemento Logístico de Combate, Fuerza de Tarea Aeroterrestre de Propósito Especial del Comando Sur, saluda a un niño durante la ceremonia del corte de cinta en la escuela primaria Taufick Bendeck en Trujillo, Honduras, el 27 de julio. (Foto: Cabo del Cuerpo de Infantería de Marina de los EE. UU. Melanie Kilcline)

Infantes de Marina estadounidenses asignados al Elemento Logístico de Combate (LCE, por sus siglas en inglés) y la Fuerza de Tarea Aeroterrestre de Propósito Especialdel Comando Sur (SPMAGTF-SC, por sus siglas en inglés) asistieron a la ceremonia de cierre en la Escuela 11 de Febrero, en Trujillo, Honduras, el 13 de octubre, para celebrar la culminación de su proyecto de renovación en la escuela. Tras la ceremonia, los residentes de Trujillo realizaron una recepción en la ciudad para agradecer a los miembros del Cuerpo de Infantería de Marina, que provienen de diferentes unidades de reserva de los Estados Unidos, por su arduo trabajo y por su dedicación a la comunidad. La ceremonia marca el fin de cinco meses de trabajos de renovación en varias escuelas de Trujillo y sus alrededores.

“El Gobierno de Honduras, específicamente el departamento de Colón y la Embajada de los Estados Unidos en Honduras, identificaron cuatro escuelas”, declaró el Capitán del Cuerpo de Infantería de Marina de los EE. UU. Jarrod D. Deitrich, oficial a cargo del sitio de ingeniería del LCE. “Nos pareció que en vez de construir una sola escuela desde los cimientos, nuestro impacto en la comunidad sería mayor si reacondicionábamos cuatro escuelas diferentes”.

El Departamento de Educación de Honduras identificó las cuatro escuelas más necesitadas de la comunidad: Taufick Bendeck, Elvira Tome, Ana Palmore y 11 de Febrero. Desde el inicio del proyecto, los infantes de marina trabajaron lado a lado con los ingenieros del Ejército de Honduras pertenecientes al Primer Batallón de Ingenieros para crear nuevas vigas, techos, conexiones eléctricas y realizar otras mejoras a los edificios de las escuelas.

“Lo hicimos con la Embajada de los EE. UU. y con el Ejército de Honduras y pudimos comprometer a seis ingenieros con quienes trabajamos a la par durante el tiempo que duró el proyecto”, dijo el Cap. Deitrich. “No podríamos haberlo hecho sin la ayuda de los ingenieros [hondureños], y fue una gran experiencia para nuestros ingenieros ver sus habilidades. Viven en el área, crecieron en el área y nos ayudaron a identificar lo que sería mejor para la comunidad”.

A pesar de la barrera idiomática, los infantes de marina y los ingenieros hondureños pudieron entender los diferentes métodos y las diferencias en los procesos. “Los ingenieros hondureños no utilizan los mismos procedimientos ni materiales, pero aprendieron rápidamente, fueron muy dedicados y no tuvieron problemas para hacer las cosas de otra manera”, explicó el Sargento de Segunda Clase del Cuerpo de Infantería de Marina de los EE. UU. Bradley E. Durbin, suboficial a cargo del personal de servicios del sitio, con el LCE. “Ver el trabajo de los ingenieros hondureños fue muy revelador para mis infantes de marina, en especial la ética laboral. Los infantes de marina realmente la incorporaron y fue muy bueno trabajar con ellos.”

Además de los proyectos en las escuelas, los infantes de marina también participaron de varios eventos de vinculación con la comunidad en toda la ciudad. “Trabajamos con los ‘Guardianes de la Patria’, un programa de tutoría para la juventud, y con una organización no gubernamental llamada Manos chicas, corazones grandes, que da apoyo a los estudiantes con necesidades especiales”, dijo el Sargento de Segunda Clase del Cuerpo de Infantería de Marina de los EE. UU. Romano A. Vargas, especialista en asuntos civiles del SPMAGTF-SC. “Creo que estos eventos ayudan a los infantes de marina a ver el impacto que pueden tener en la comunidad haciendo un poco más que el trabajo que hicieron en las escuelas.”

El impacto duradero que los infantes de marina han tenido en esta comunidad es algo que recordarán y que los beneficiará por el resto de sus carreras. “Espero que sea una experiencia que los infantes de marina jamás olviden”, expresó el Cap. Deitrich.

“Los infantes de marina no solo ayudan a los niños que asisten actualmente a estas escuelas, ayudan también a las generaciones de niños que asistirán en el futuro. Además, en estas escuelas recibieron una capacitación práctica que no habrían recibido durante sus ejercicios de capacitación anual en sus unidades locales”, agregó.

Al cierre del proyecto, los infantes de marina regresarán a la Base Aérea Soto Cano, Honduras, para prepararse para una nueva operación en Camp Lejeune, Carolina del Norte, en noviembre. Además de los proyectos escolares en Trujillo, los infantes de marina del SPMAGTF-SC completaron proyectos de ingeniería en Guatemala y Belice, y realizaron un entrenamiento cooperativo de seguridad con sus homólogos de varias naciones de Centroamérica y el Caribe. La unidad también participó en esfuerzos de asistencia humanitaria y ayuda ante catástrofes en el Caribe como parte de la Fuerza de Tarea Conjunta-Islas de Sotavento, en respuesta a los huracanes Irma y María.

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