EE. UU. y Ecuador entrenan juntos para erradicar pesca ilegal

Una dotación de 370 militares estadounidenses y ecuatorianos intercambió experiencias y conocimientos contra la pesca ilegal.
Julieta Pelcastre/Diálogo | 11 diciembre 2018

Capacitación y Desarrollo

Las armadas de los Estados Unidos y del Ecuador mejoran la capacidad de respuesta para prevenir, desalentar y eliminar la pesca ilegal no declarada y no reglamentada a través de un ejercicio rápido de patrullaje en aguas del océano Pacífico. (Foto: Comando Sur de los EE. UU.)

Las armadas del Ecuador y los Estados Unidos unieron sus capacidades técnicas y humanas en aguas del océano Pacífico en un ejercicio rápido (PASSEX en la terminología militar de los EE. UU.), que es un entrenamiento realizado entre dos armadas para garantizar que ambas fuerzas puedan comunicarse y cooperar en tiempos de guerra o de ayuda humanitaria. En esta ocasión, el 22 de noviembre de 2018, los trabajos estuvieron enfocados en prevenir, desalentar y eliminar la pesca ilegal no declarada y no reglamentada, que cuestan millones de dólares cada año al sector pesquero y afectan la seguridad alimentaria de varios países.

“El objetivo del ejercicio fue desarrollar competencias para mejorar la capacidad de respuesta, actualizar la doctrina e incrementar la interoperabilidad entre las dos armadas, para detectar y disuadir la pesca ilegal”, dijo a Diálogo el Contralmirante de la Armada del Ecuador Darwin Jarrín Cisneros, comandante de Operaciones Navales. “La presencia cíclica de flotas pesqueras extranjeras y las voluntades de los EE. UU. y del Ecuador para contrarrestar la amenaza determinaron el desarrollo de este ejercicio”.

La tripulación de varias aeronaves ecuatorianas, la lancha misilera Cuenca y la lancha guardacostas Isla Española, de la Armada del Ecuador, trabajaron en combinación con la tripulación del buque estadounidense USS Wayne E. Meyer (DDG 108), militares de la Guardia Costera de los EE. UU. y un avión P-8A Poseidón del Escuadrón de Patrulla N.º 16 de la Marina de los EE. UU., desplegados en apoyo a la iniciativa Promesa Duradera del Comando Sur de los Estados Unidos (SOUTHCOM). El equipo respondió en forma efectiva y rápida a las actividades marítimas programadas. 

Comunicación, elemento vital

El ejercicio funcionó con el procedimiento establecido para el control de las actividades marítimas en áreas jurisdiccionales. “Es decir, se establecieron comunicaciones con las embarcaciones de pesca en el área a través de equipos [en frecuencia] VHF mediante preguntas [de identificación], para después contrastar la información con la base de datos del Sistema de Gestión Marítima Nacional”, comentó a Diálogo el Capitán de Corbeta de la Armada del Ecuador Renán Valladares, comandante de la lancha Isla Española. “Después llevamos a cabo la inspección a bordo de esos contactos de interés”.

Se usaron dos canales para las comunicaciones: el canal primario para organizar las maniobras tácticas de acuerdo con el libro de maniobras y señales tácticas marítimas, y un canal secundario para coordinaciones no codificadas. En seguida se realizó una formación en línea y se navegó de esa forma durante 30 minutos, mientras las unidades a flote y los recursos aeronavales mantuvieron comunicación constante.

Los participantes realizaron chequeos de comunicaciones por canales portuarios con terminología de la Organización del Tratado del Atlántico Norte, cumpliendo con el mecanismo establecido en los Procedimientos Tácticos Aliados de la misma. “Verificamos la estandarización de procedimientos tácticos entre unidades y certificamos que las dos marinas pudieran interoperar bajo cualquier escenario marítimo”, comentó a Diálogo el Capitán de Corbeta de la Armada del Ecuador Mario Bonilla, comandante de la lancha misilera Cuenca. “Durante el [ejercicio] PASSEX no se ejecutaron tareas de interdicción ni abordaje, solo las coordinaciones entre unidades”.

Ecuador y los Estados Unidos integraron capacidades de mando y control, movilidad y flexibilidad de recursos navales en el ejercicio táctico PASSEX. (Foto: Armada del Ecuador)

“La importancia de las acciones radica en mejorar la capacidad para operar en forma coordinada entre unidades de superficie y aeronavales ecuatorianas y estadounidenses”, aseguró el Cap. de Corb. Valladares. “De esa forma se integraron las capacidades de mando y control, movilidad y flexibilidad de los recursos navales, que incrementó su interoperabilidad”, agregó el Contralmte. Jarrín.​​​​​​​ 

Esfuerzo económico

Según información de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO en inglés), la pesca ilegal afecta a 2,4 millones de personas que se dedican a la pesca y a la acuicultura en la región latinoamericana y caribeña, así como a todos quienes consumen pescado. Cerca del 10 por ciento de la población mundial depende en forma directa de la pesca para su sustento. Además, la pesca ilegal afecta a uno de cada cinco peces capturados, con un costo anual de USD 23 millardos, asegura la organización.

Para el aleteo de tiburón, por ejemplo, unos 100 a 150 millones de tiburones son capturados y mutilados cada año, según información de la FAO, lo que podría dar paso a la extinción de la mayoría de especies de tiburón en la próxima década, según expertos de organizaciones no gubernamentales de conservación ambiental, flora y fauna, como WildAid. La práctica informal, que involucra cortarle la aleta al animal y devolverlo mutilado al mar, donde muere por asfixia, está en expansión por la demanda de aletas de tiburón en países como China, que la utilizan por sus supuestos beneficios medicinales.

En agosto de 2017, Ecuador detuvo a un barco pesquero chino en el área protegida de las islas Galápagos, con 6600 tiburones capturados. Los 20 pescadores a bordo de la embarcación fueron detenidos y sentenciados a cuatro años de prisión por pesca ilegal. Aunque el Gobierno chino admitió que la embarcación se encontraba en aguas protegidas de cero tolerancia a la pesca, negó que hubiese prueba de que la embarcación realizaba pesca y transporte de los animales.

“Las operaciones contra esta amenaza representan un gran esfuerzo económico, por el área marítima jurisdiccional a cubrir y por los recursos marítimos y aéreos que se requieren”, dijo el Cap. de Corb. Valladares. “Contar con el apoyo de otros países a través de información, ejercicios tácticos y otros medios, permitirá la activación oportuna de los procedimientos locales para intervenir a las personas y embarcaciones que [realicen] pesca ilegal no declarada y no reglamentada”.

Dado que los riesgos para las tareas contra la pesca ilegal son altos, las unidades de superficie deben estar entrenadas y capacitadas para enfrentar situaciones como abordajes no cooperativos, manejo y escala de crisis a bordo, uso progresivo de la fuerza, peligros de colisión a unidades navales y emergencias. “Por eso debemos incrementar las operaciones multinacionales con los Estados Unidos y mejorar los sistemas de monitoreo de las embarcaciones pesqueras de gran tonelaje, que prevén ingresar a las zonas económicas exclusivas”, comentó el Cap. de Corb. Bonilla.

Además de los ejercicios tácticos es vital considerar el empleo de fuerzas militares multinacionales. “La interoperabilidad entre armadas permite mantener el grado de alistamiento operativo de la fuerza en caso de ejecutar una operación internacional”, dijo el Cap. de Corb. Bonilla. “Para la Armada del Ecuador es de gran importancia continuar con este tipo de ejercicios y establecer diferentes operaciones patrocinadas por los Estados Unidos para fortalecer la protección de nuestros océanos, concluyó el Contralmte. Jarrín.

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