Unidades del grupo de élite de Colombia, GAULA, desmantelan pandillas de secuestradores

La unidad antisecuestros de élite del Ejército colombiano, el Grupo de Acción Unificada por la Libertad Personal (GAULA), está utilizando información de inteligencia y una mejor capacitación para conseguir avances espectaculares contra los secuestros y lograr desmantelar a los grupos del crimen organizado.
Elda Gonzalez | 28 abril 2014

Amenazas Transnacionales

Oficiales de élite: Soldados del Grupo de Acción Unificado por la Libertad Personal (GAULA) del Ejército de Colombia, que combate el secuestro y la extorsión, entrenan en la playa. El GAULA está teniendo éxito en la reducción de los secuestros que cometen las FARC y otros grupos del crimen organizado. [Fotografía: GAULA]

La unidad antisecuestros de élite del Ejército colombiano, el Grupo de Acción Unificada por la Libertad Personal (GAULA), está utilizando información de inteligencia y una mejor capacitación para conseguir avances espectaculares contra los secuestros y lograr desmantelar a los grupos del crimen organizado, dijeron las autoridades.

Los miembros del GAULA también han rescatado a docenas de víctimas de secuestro en los últimos años.

Se ha dado una drástica reducción en el número de secuestros desde que las autoridades establecieron una unidad antisecuestro en 1990. La unidad fue inicialmente conocida como la UNASE (Unidad Antiextorsión y Antisecuestro).

El entonces Presidente, César Gaviria Trujillo, ordenó la creación de la UNASE cuando los secuestros en Colombia aumentaron de 789 en 1989 a 1,274 en 1990.

Hubo 1,038 secuestros reportados durante el primer año que UNASE entró en operaciones.

Gaviria dejó el cargo en 1994. En 1996, uno de sus hermanos fue secuestrado y liberado mediante el pago de un rescate.

El mismo año, UNASE se convirtió en GAULA.

Los secuestros aumentan y después disminuyen

Los secuestros, muchos de los cuales fueron cometidos por grupos del crimen organizado que exigían un rescate, siguieron aumentando durante varios años. En el año 2000, hubo 3,572 secuestros reportados en Colombia, según la milicia. En 2006, los secuestradores secuestraron a Liliana Gaviria Trujillo, hermana del expresidente, y la mataron.

Con el tiempo, los oficiales del GAULA se hicieron más efectivos a medida que ganaban experiencia investigando secuestros y mejorando su entrenamiento y el uso de información de inteligencia. En la década de 2000, el número de secuestros disminuyó de manera constante y después con mayor rapidez.

En 2013, hubo 299 secuestros denunciados en Colombia, según estadísticas militares. Entre el 1° de enero y los primeros días de abril de 2014, hubo 38 secuestros denunciados en todo el país. Si continúa este ritmo, habría menos de 160 secuestros en todo el país para finales de año.

Las investigaciones efectivas por parte del GAULA, seguidas por los procesos sólidos para condenar y encarcelar a los operarios del crimen organizado que cometen secuestros, son motivos importantes por los cuales los secuestros han bajado significativamente, le dijo a la prensa el coronel José Ángel Pirela, comandante del GAULA.

“El número de secuestros se ha reducido drásticamente. A través de los esfuerzos de persecución y prevención hemos conseguido desalentar esta práctica delictiva, haciéndola peligrosa, cara y poco atractiva para los criminales”, señaló Pirela.

Oficiales de élite

El GAULA es una de las unidades de mayor élite de las Fuerzas Armadas de Colombia. Sus miembros reciben el más alto nivel de capacitación para prevenir e investigar los secuestros y rescatar a las personas que han sido secuestradas.

Hay 21 escuadrones del GAULA, que son comandados por 86 oficiales militares. Los escuadrones incluyen a 253 suboficiales no comisionados (SON) y 944 marinos y soldados del Ejército. Los oficiales del GAULA están equipados con lo último de la tecnología de vanguardia y capacitación.

Los oficiales del GAULA son entrenados para el combate urbano y rural. También están capacitados en la recolección de información de inteligencia, la realización de redadas para rescatar a las víctimas de secuestro y el control de crisis.

“La capacitación es vital para el éxito”, añadió Pirela. “Esto conduce a un mejor rendimiento en el trabajo.”

Los oficiales del GAULA suelen llevar a cabo misiones de rescate peligrosas. Desde 2005, 28 oficiales del GAULA han luchado y muerto en operaciones de rescate.

Estas misiones suelen ser peligrosas y complicadas, agregó Pirela.

“El rescate de una persona en la selva es más complejo, debido a las condiciones topográficas y la dificultad para recolectar pistas. Los rehenes son generalmente llevados a zonas influenciadas por las organizaciones terroristas, lo que complica su localización y rescate”, dijo Pirela. “Las llamadas a las familias se hacen a través de las comunicaciones enviadas desde diferentes ubicaciones geográficas, lo cual requiere que la inteligencia militar y judicial tome la iniciativa para establecer el lugar de cautiverio. A pesar de todos los complicaciones militares, GAULA ha realizado varios rescates.”

“Nuestra misión es contribuir en la erradicación de las conductas que amenazan y vulneran la libertad personal, especialmente la extorsión y el secuestro, con esfuerzos de prevención, información de inteligencia y operaciones de investigación, lo que lleva al rescate de las víctimas y la detención de los culpables”, comentó Pirela.

Se imparte capacitación a los oficiales militares del GAULA para el combate urbano y rural, el control de crisis, manejo de armas, instrucción especializada para francotiradores y para los que abren brecha, en redadas, detenciones, combate en recintos, inteligencia, habilidades y destrezas necesarias en la especialidad del GAULA.

“La capacitación es vital para el éxito. Esto conduce a un mejor rendimiento en el trabajo. A cargo de la capacitación y el reentrenamiento está un comité especializado en antisecuestro y antiextorsión que durante todo el año realiza incursiones y expediciones en todo el país con cada unidad del GAULA, capacitándolos en diferentes escenarios de rescate y certificando que cada miembro participe en misiones de rescate”, afirmó Pirela.

Cooperación en rescates de rehenes

Los oficiales del GAULA se han convertido en expertos en el rescate de rehenes. La cooperación con los Estados Unidos, un país aliado en la lucha contra el crimen organizado, ha sido de gran ayuda para los esfuerzos del GAULA.

En 2003, las fuerzas de seguridad del GAULA y de EE. UU. comenzaron a capacitarse juntos en el Programa de Asistencia Antiterrorismo (ATA). El programa se enfoca en las operaciones de rescate de rehenes.

Esta cooperación es crucial, aseveró Pirela.

“Una unidad GAULA es muy especial en cuanto a su capacitación, equipo y valores humanos, en este sentido el apoyo recibido por la misión ATA es de vital importancia para el cumplimiento de nuestros objetivos, ya que nos apoyamos en la experiencia y el liderazgo de los EE. UU. en la lucha mundial contra el terrorismo”, dijo el coronel.

Los oficiales del GAULA trabajan estrechamente con la Oficina del Fiscal General y el Departamento Administrativo de Seguridad (DAS). Colombia está dividida en departamentos y hay una unidad de GAULA en cada departamento. La unidad de GAULA de cada departamento trabaja en estrecha colaboración con los fiscales de ese departamento.

La capacitación y la cooperación han dado resultados. Desde 2007, las unidades del GAULA han desmantelado 47 pandillas de secuestradores, según la milicia.

Además de desmantelar pandillas de secuestradores y rescatar rehenes, los oficiales del GAULA también educan a la población civil sobre la forma de evitar convertirse en víctimas de secuestro, dijo Pirela.

En cada departamento, los oficiales del GAULA ofrecen asesoría específica “que tiene como objetivo educar a nuestro pueblo para evitar ser blanco de este plaga”, señaló el coronel.

Secuestros perpetrados por las FARC, el ELN y pandillas locales

La mayoría de los secuestros son cometidos por grandes grupos del crimen organizado, como las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el Ejército de Liberación Nacional (ELN), así como por pandillas callejeras más pequeñas, agreg´ø Pirela.

Las pandillas de secuestradores “son en su mayoría nacionales y se caracterizan por su constante información de inteligencia delictiva que les permite localizar a la víctima en cualquier lugar”, dijo Pirela. “En el caso de las FARC o el ELN, cuando no realizan directamente los secuestros, lo hacen a través de delincuentes comunes que (secuestran) a las víctimas” y las llevan con las FARC o el ELN a cambio del pago de un rescate.

Los secuestradores a menudo siguen a sus víctimas por días y semanas para conocer sus hábitos y determinar el mejor momento para secuestrarlos, afirmó Pirela. Algunos secuestradores utilizan las redes sociales, como Facebook, para saber dónde viven las víctimas, que propiedades poseen y los nombres de sus familiares, así sabrán con quién comunicarse para las demandas del rescate, dijo el coronel.

El valor del uso de información de inteligencia

Los oficiales del GAULA dependen en gran medida del uso de información de inteligencia para conocer el paradero de los rehenes secuestrados y rescatarlos, agregó Pirela. Las unidades del GAULA invierten mucho de su tiempo en la recolección de información de inteligencia sobre las pandillas de secuestradores y las víctimas, dijo el coronel.

“El GAULA prácticamente está formado por unidades de inteligencia, e invierten el 95% de sus esfuerzos en estas actividades como condición previa para lograr el éxito en las operaciones antisecuestro y antiextorsión”, señaló Pirela. “Estas unidades se están reentrenando cada año con instructores especializados y ejercicios prácticos para mejorar el combate de los grupos criminales y terroristas que cambian constante su modus operandi.”

En julio de 2008, los oficiales del GAULA utilizaron información de inteligencia para rescatar a 15 personas, entre ellas la excandidata presidencial Ingrid Betancourt, 11 soldados y oficiales de policía colombianos y tres contratistas militares estadounidenses, que habían sido secuestrados por las FARC. La iniciativa fue conocida como Operación Jaque.

Aun cuando los militares han hecho muchos avances en la reducción de los secuestros, las fuerzas de seguridad deben permanecer alertas, afirmó Pirela.

“Cualquier secuestro crea indignación y renueva nuestro compromiso de erradicar esta práctica que afecta tanto a los miembros de las fuerzas de seguridad como a los civiles”, dijo Pirela. “La actividad militar implica tomar riesgos y sacrificios, sin embargo, la libertad y la dignidad son inviolables, una situación que los secuestradores deben entender. Gracias a la acción decisiva y victoriosa del GAULA, ha sido posible disuadir a los terroristas y demostrar a los colombianos que pueden contar con fuerzas militares altamente capacitadas para combatir esta plaga.”

Compartir
Comentarios:
Le Gusta la Historia? Si 86
Cargando las Conversaciones