UNASUR busca transparencia en Fuerzas Armadas de países miembros

Por Dialogo
diciembre 17, 2012



LIMA, Perú — La cooperación militar en Suramérica podría recibir un impulso el año próximo si una serie de proyectos en etapa de planeación se llevan a cabo.
El Consejo de Defensa Suramericano (CDS), establecido en Quito en 2008 como parte de la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR), busca mejorar la coordinación militar entre los doce países miembros de UNASUR.
“El CDS es un modelo para los demás consejos de UNASUR”, dijo José Huerta, un general peruano retirado que encabezó la delegación de ese país ante el CDS hasta mediados de 2012. “Hemos tomado decisiones concretas que van más allá de las declaraciones líricas que tienden a producirse en las reuniones regionales.”
Andrés Acosta, otro general retirado de Perú, dijo que él tuvo sus dudas acerca del CDS cuando se le propuso fungir como director ejecutivo.
“Yo estaba escéptico, pero me ha sorprendido la voluntad de los países miembros para hacer que funcione. Mi escepticismo ahora es optimismo”, dijo después de una reunión de ministros de Defensa durante la cumbre anual de UNASUR, realizada el 29 y 30 de noviembre en Lima. Uno de los objetivos clave del consejo para 2013, dijo, será llegar a una fórmula estándar para medir el gasto en defensa. Los países miembros de UNASUR están de acuerdo en reportar sus gastos, pero hasta ahora cada país ha seguido su propia metodología, con diversos grados de transparencia.
“Reportar cuánto estamos gastando es una cosa, dar detalles sobre exactamente para qué se está haciendo ese gasto es otra”, añadió Acosta. “En eso es en lo que estamos avanzando”.
Ese proyecto se complementará con el lanzamiento de un nuevo Registro de Inventarios Militares de Suramérica a principios de 2013, sistema que estará operando para 2014, explicó.

CEED: promoviendo ‘transparencia’ en la información

Un componente clave de la transparencia en el gasto e inventarios militares es la creación, por el CDS, del Centro de Estudios Estratégicos de la Defensa (CEED), con sede en Argentina y con representantes de las Fuerzas Armadas de los doce miembros de UNASUR.
Los presidentes que asistieron a la cumbre de Lima aprobaron el estatuto formal de operación del CEED. Huerta dijo que el centro, que estará completamente operacional en enero, no tiene la intención de “establecer la doctrina militar para la región, sino promover la transparencia de la información y analizar amenazas y problemas que involucren al sector de la defensa y que afecten a países miembros”.
Sin embargo, no todos los países están de acuerdo con el financiamiento para el CEED. Argentina proporciona la sede y cada país paga los sueldos de sus representantes, pero Acosta dijo que los miembros deben diseñar un sistema de pagos.
Por ahora, el plan es que cada país proporcione al CEED una cantidad similar a lo que contribuyeron a Haití después del terremoto de enero de 2010 en ese país. UNASUR misma donó 100 millones de dólares para los esfuerzos de ayuda a Haití y gestionó un préstamo de 200 millones de dólares del Banco Interamericano de Desarrollo para Haití.

Protocolo busca eliminar burocracia en caso de futuros desastres naturales

Mientras tanto, Perú está preparando el protocolo para una respuesta humanitaria unificada del CDS a futuros desastres naturales. Un asunto conflictivo se refiere a la necesidad de que las fuerzas militares obtengan permiso para entrar en el espacio aéreo de otro país; el protocolo eliminaría este problema. Directivos de UNASUR dicen que se basa a grandes rasgos en el acuerdo entre Perú y Ecuador para retirar minas terrestres a lo largo de su frontera común. Bajo el protocolo actual, los militares de Perú pueden entrar en espacio aéreo de Ecuador sin obtener permiso previo en caso de que el equipo de retiro de minas tenga una emergencia.
UNASUR está preparado para formar un décimo consejo, enfocado en la seguridad ciudadana, la justicia y la lucha contra el crimen transnacional, además de una Universidad de Defensa de Sudamérica. Esa idea fue propuesta por el ministro de Defensa brasileño, Celso Amorim. Brasil encabeza un grupo de trabajo dentro del CDS, uno de doce grupos similares dentro del consejo.
En la reunión de Lima, Amorim dijo que la universidad no sería un campus físico de ladrillos, sino un sistema de cursos que podrían ofrecerse en toda la región.
“Los brasileños organizarán un foro continuo para reflexionar sobre los asuntos de defensa en Suramérica”, dijo Acosta, aunque él y Huerta rechazaron la idea de que el CDS podría reemplazar a la Junta Interamericana de Defensa, que reúne a naciones de todo el hemisferio.
Acosta dijo que grupos regionales como el CDS podrían ayudar a “revitalizar a la Junta, a la que le hace falta un rumbo claro en este momento. Creo que el CDS es un buen complemento para la Junta”.
Huerta dijo que el CDS no se convertiría en una institución similar a la OTAN, porque el consejo está enfocado hacia el interior, hacia los asuntos que enfrenta Suramérica y en el modo en que las Fuerzas Armadas de cada país los podrían enfrentar, ya sea individualmente o de manera conjunta. Asimismo, señaló que se ha consolidado una relación “de primera generación” de confianza mutua, y ahora debe pasar a la siguiente etapa.
“Necesitamos una relación de segunda generación, similar a la coordinación entre las Fuerzas Armadas de la Unión Europea, que identifica amenazas comunes y trabaja para enfrentarlas con respeto a la soberanía de los países miembros”, concluyó Huerta.

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