Fuerzas navales de los EE. UU., Perú y Colombia se juntan para SIFOREX 2018

U.S., Peruvian, and Colombian Naval Forces Come Together for SIFOREX 2018

Por Gonzalo Silva Infante/Diálogo
mayo 23, 2018

En la profundidad de las aguas de la costa del Perú, los submarinos navegan lentamente, evitando colisiones y evadiendo las aeronaves que las persiguen. En el cielo, las tripulaciones de los aviones se enfocan en los radares y datos acústicos. Una vez confirmada la localización de los objetivos, se largan los misiles en un ejercicio simulado.

El entrenamiento es parte del ejercicio binacional denominado Fuerzas Silenciosas (SIFOREX, en inglés) realizado desde 2001 entre la Marina del Perú y las Fuerzas Navales del Comando Sur de los EE. UU. (NAVSO, en inglés). Desarrollado entre el 16 y el 24 de abril en la costa del Callao, en el Pacífico peruano, SIFOREX 2018 contó por primera vez con la participación de una tercera fuerza naval: la Armada Nacional de Colombia.

El ejercicio naval bianual permite fomentar estrategias y capacidades de guerra antisubmarina con submarinos diésel eléctricos y provee una oportunidad única para consolidar los conocimientos de las tripulaciones. Asimismo, el ejercicio fortalece los lazos de amistad entre las fuerzas navales que participan de forma activa y como observadores. Las armadas de Brasil y Argentina tomaron parte como observadores del SIFOREX 2018.

“El SIFOREX es un ejercicio que ha tenido un peso específico muy valioso este año [2018] porque hemos, primero, abierto nuestras puertas para que otras armadas amigas vengan y puedan entrenarse al igual que nosotros”, dijo a Diálogo el Capitán de Navío de la Marina del Perú Antonio Vildoso Concha, jefe de Operaciones de la Comandancia General de Operaciones del Pacífico. “Segundo, para los EE. UU. y para nosotros siempre es provechosos hacer ejercicios de guerra antisubmarina porque entrenamos gente, probamos material. Siempre sirve interoperar”.

Equipo de última generación

NAVSO participó con el crucero de misiles guiados USS Lake Champlain, tres aeronaves Boeing P-8A Poseidón y un helicóptero MH-60. Por su parte, Perú utilizó tres submarinos, el BAP Antofagasta, el BAP Pisagua y el BAP Islay. En su primera participación, Colombia desplegó el submarino ARC Pijao S-28.

“Estado Unidos trajo los P-8, aviones de última generación”, explicó el Cap. de Nav. Vildoso. “Es impresionante el control que tiene [el avión] sobre un área empleando sonoboyas. Normalmente venía uno, ahora han venido tres. Para un submarinista en un área determinada, saber que tiene tres aviones con capacidad de sonoboyas es un reto, es un buen entrenamiento”.

Para la Capitán de la Marina de los EE. UU. Jen Ellinger, comandante del buque USS Lake Champlain, el ejercicio con sus desafíos ha sido un éxito. “Para mí, como comandante de un buque de estas características, ha sido un reto complejo por las condiciones que tiene el mar peruano, por el profesionalismo de los marinistas en maniobrar, en interoperar con otras marinas, que es el objetivo esencial del SIFOREX: la interoperatividad”.

Entrenamiento acústico

Los ejercicios consistieron en la familiarización de sonidos tanto por parte de las tripulaciones de las aeronaves como de los submarinos para identificar las distintas plataformas en su entorno. El ruido proveniente de las hélices de un helicóptero por ejemplo, puede llevar a la tripulación de un submarino a realizar maniobras para la inmersión.

Bajo la complejidad del ambiente subacuático, los submarinos aprovechan la temperatura, salinidad, corrientes y otras condiciones del mar para evadir las sonoboyas –sistema sonar lanzado por las aeronaves para detectarlos. Para los elementos de NAVSO, el entrenamiento es crítico ya que la Marina de los EE. UU. solo cuenta con submarinos nucleares, los cuales son más ruidosos.

“SIFOREX permite a los recursos navales de los EE. UU. llevar a cabo entrenamiento de guerra antisubmarina con submarinos no estadounidenses en aguas extranjeras”, dijo a Diálogo el Capitán de Fragata Mark Yehl, director de ejercicios de la Dirección de Proyectos de NAVSO, quien contribuyó a la organización de SIFOREX 2018. “Todos los submarinos son diferentes y cada uno tiene capacidades y características únicas. Esta oportunidad es un muy buen ejercicio de entrenamiento para nuestras tripulaciones y también nos permite aprender de nuestros países amigos”.

Búsqueda y evasión

También se realizaron misiones de búsqueda y evasión, en cuyo caso el USS Champlain debió seguir las pistas de los submarinos. Otro escenario simulado consistió en el enfrentamiento de submarino contra submarino. El ejercicio culminó con lanzamientos de misiles y tiros artilleros.

“Fueron siete días de navegación netamente orientados a la guerra antisubmarina”, destacó el Cap. de Nav. Vildoso. “El último día ha sido el de tiro de artillería contra un blanco real que es un buque que ha sido dado de baja”.

Los participantes realizaron el 99 por ciento de los ejercicios planeados, o sea más de 50 ejercicios de guerra antisubmarina, según detalló el Cap. de Nav. Vildoso. Estos permitieron que las fuerzas navales pudieran hacer un balance del desempeño de sus tripulaciones, sus capacidades y aprender entre sí.

“En primer lugar, [SIFOREX] es una oportunidad para establecer vínculos profesionales duraderos con la Marina del Perú y en este caso con la Armada [Nacional] de Colombia”, concluyó el Cap. Yehl. “En segundo lugar, SIFOREX es una gran oportunidad de entrenamiento para que las tripulaciones de la Marina de los EE. UU. realicen guerra antisubmarina contra tripulaciones experimentadas de submarinos diésel en su proprio territorio, lo que da a los submarinos una ventaja clara. Para la Marina de los EE. UU. fue un honor y un privilegio poder participar de SIFORFEX”.
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