EE.UU. y Holanda confiscan 688 kg de cocaína y detienen a tres sospechosos

U.S., Dutch seize 688 kilograms of cocaine, arrest 3 suspects

Por Dialogo
julio 10, 2013




SANTO DOMINGO, República Dominicana – Autoridades estadounidenses y holandesas colaboraron en el arresto de tres supuestos narcotraficantes dominicanos en relación con el decomiso de 688 kg de cocaína y una lancha rápida en el Caribe el mes pasado.
En la operación, la cual no fue anunciada hasta que la cocaína se trasladó a tierra firme en junio, participaron una serie de fuerzas de seguridad, entre ellas la Marina Real Holandesa, institución que está desempeñando un rol mayor en la lucha contra el narcotráfico en el Caribe.
El decomiso y los arrestos fueron el resultado de la colaboración conjunta de tres misiones: la Operación Unified Resolve, Operación Caribbean Guard y Caribbean Corridor Strike Force.
“Este reciente decomiso muestra una vez más que la cooperación en el mar es extremadamente importante para operaciones contra el narcotráfico”, declaró el comandante Chris van den Berg, oficial a cargo del barco Holland de la Marina Real Holandesa, en un comunicado. “No sólo tuvimos cooperación interagencial de la Guardia Costera de EE.UU. y la Marina Real Holandesa, sino que también contamos con la cooperación multinacional entre EE.UU. y el Reino de los Países Bajos”.
La Operación Unified Resolve significó el trabajo conjunto de fuerzas de seguridad estadounidenses y de la región, así como de países europeos con intereses en el Caribe. En poco más de un año, la operación ha realizado 18 decomisos, incautando 14.282,8 kg de cocaína y 3.866,6 kg de marihuana. La droga está avaluada en más de US$387 millones, según la Guardia Costera de EE.UU.
La Fuerza de Tarea Interagencial Conjunta-Sur (JIATF) participa en las operaciones, y siempre que las naciones asociadas lleven adelante algunas misiones por cuestiones políticas o la jurisdicción, EE.UU. siempre brinda su apoyo pleno.
“Estos arrestos e incautaciones de muchos kilogramos son una indicación clara del éxito de la Iniciativa de la Caribbean Corridor Strike Force”, indicó Rosa Emilia Rodríguez-Vélez, fiscal general de EE.UU. para el distrito de Puerto Rico, en un comunicado. “Continuaremos maximizando todos nuestros recursos combinados para investigar y perseguir a los que ignoran por completo nuestras leyes y forma de vida e intentan traficar con contrabando ilegal en nuestra zona de jurisdicción”.
El decomiso del 11 de junio, por un valor de mercado de unos US$24 millones, se produjo luego de que un avión de la Guardia Costera de EE.UU. detectase a tres hombres en una lancha rápida esperando en mar abierto a unas 105 millas náuticas al sudeste de Puerto Rico.
Mientras los aviones de vigilancia continuaban monitoreando la zona, un barco de la Guardia Costera y uno de la marina holandesa fueron enviados para interceptar la lancha.
La marina holandesa envió sus propias lanchas rápidas de seguimiento, las cuales fueron tras los presuntos narcotraficantes, quienes lanzaron la droga por la borda. Personal de la Guardia Costera de EE.UU. detuvo a los tres hombres, quienes fueron identificados como René Peña-Almonte, José Antonio Toribio-Sánchez y Raúl Rodríguez-Pascua.
Las autoridades descubrieron siete paquetes de drogas flotando en el agua, que habían sido arrojados por la borda. Un avión de vigilancia ubicó posteriormente más paquetes, llevando el total a 20 que, tras las pruebas realizadas en alta mar, resultaron ser cocaína.
Los sospechosos fueron enviados a Puerto Rico, donde se someterán a juicio.
Las autoridades resaltaron el decomiso como otro ejemplo de cómo los se protegen los territorios estadounidenses en el Caribe.
“Nuestras alianzas locales, federales e internacionales están marcando la diferencia para erradicar el flujo de drogas a Puerto Rico y las Islas Vírgenes estadounidenses en la mayor medida posible y llevar a los responsables a la justicia”, declaró el capitán de la Guardia Costera Drew Pearson, comandante del sector San Juan. “Nuestro compromiso y determinación para proteger nuestras costas y a los ciudadanos de Puerto Rico y las Islas Vírgenes estadounidenses contra los riesgos que proceden de la mar es inquebrantable”.
El decomiso ocurre entre un aparente cambio de los patrones del narcotráfico. Las autoridades creen que las organizaciones criminales han comenzado a mover más operaciones de la ruta establecida Centroamérica-México al Caribe, que era una ruta principal de narcotráfico en la década de 1980.
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