Operativos combinados Colombia-Estados Unidos dan golpe al narcotráfico

U.S.-Colombia Combined Operations Deal Blow to Narcotrafficking

Por Myriam Ortega/Diálogo
abril 10, 2019

Un trabajo combinado Colombia-Estado Unidos permitió interceptar casi 2 toneladas de cocaína en el Pacífico colombiano, que logró frenar el accionar de una organización criminal transnacional. Las incautaciones fueron el resultado de dos operativos de la Armada Nacional de Colombia con el apoyo de la Fuerza Aérea Colombiana (FAC), la Policía Nacional, la Brigada de Inteligencia del Ejército de Colombia y la Fuerza de Tarea Conjunta Interagencial Sur (JIATF Sur) del Comando Sur de los EE. UU., realizados el 27 de febrero en el departamento de Nariño.

“Solo es imposible combatir este flagelo del narcotráfico”, dijo a Diálogo el Capitán de Corbeta de la Armada Nacional de Colombia Juan Camilo Ocaña Báez, comandante de la Estación de Guardacostas de Tumaco, Nariño. “Trabajamos de manera excelente con las diferentes agencias de inteligencia. En las dos operaciones en el área tuvimos que hacer relevo entre la plataforma de la FAC y el P-3C Orion de JIATF Sur”.

Según la Armada, los 1718 kilogramos de cocaína con destino a los Estados Unidos tendrían un valor aproximado a los USD 55 millones en el mercado internacional. Los operativos, indicó la Armada, fueron realizados en zonas donde delinque el Grupo Armado Organizado Residual Guerrillas Unidas del Pacífico.

“No es fácil determinar qué grupo es [el dueño de las drogas] porque todas estas organizaciones trabajan en cadena”, dijo a Diálogo el Contralmirante de la Armada Nacional de Colombia Hernando Enrique Mattos Dager, comandante de la Fuerza de Tarea contra el Narcotráfico Poseidón. “Son grupos que vienen del norte de Nariño, que están logrando cultivar y procesar esta droga, y de ahí la pasan a otro sector donde otros grupos tienen alianzas para acopiarla y sacarla”.

Persecución marítima

Tras un trabajo de inteligencia en base a información proveniente de varias entidades de seguridad, la Armada identificó una lancha sospechosa que navegaba en el río Naya, departamento del Valle del Cauca. La Armada inició el seguimiento de la lancha de nombre Chaigón con unidades guardacostas.

“Nosotros tenemos un centro de fusión de inteligencia que se encuentra en Cali [departamento de Valle del Cauca]”, explicó el Cap. de Corb. Ocaña. “El jefe de inteligencia naval del Pacífico es el encargado de extraer la información de los diferentes entes, del Ejército, de la JIATF Sur, fuentes humanas […] y sacarnos a nosotros un producto final para que con base en ese análisis, nos puedan conducir a desarrollar operaciones navales y tener éxito”.

El operativo de más de 12 horas culminó con la interceptación de la lancha a 240 millas náuticas de la costa del municipio de Tumaco, en el departamento de Nariño. La persecución marítima fue posible con el apoyo de refuerzos de la Armada y aeronaves de la FAC y de JIATF Sur.

“Utilizamos embarcaciones tipo Apostle y Defender, y empleamos también con la FAC plataformas aéreas SR-560, que son los aviones con equipos de detección para interdicción. Estos fueron fundamentales para divisar las embarcaciones y conducir las unidades navales para allá”, dijo el Cap. de Corb. Ocaña. “Usamos también unidades de superficie de la Fuerza Naval del Pacífico, patrulleras de mar que se encontraban en el área”.

Atrapados, los tripulantes colisionaron su embarcación contra los de la Armada para eliminar la evidencia. La misión pasó de una operación de interdicción a una de rescate de los tres tripulantes colombianos y los 1037 kg de cocaína a bordo.

“Los subimos, aseguramos el alijo y en paralelo, en Tumaco, sacamos unidades para apoyar de manera logística el soporte de eso [el rescate]”, explicó el Cap. de Corb. Ocaña. “Llevamos buzos de la [Infantería de] Marina hasta allá, porque desafortunadamente al voltearse la lancha, quedaba una gran parte del alijo sumergido en el mar”.

Operativo paralelo

El mismo día, la Armada recibió información acerca de una posible entrega de droga entre una lancha rápida y un buque pesquero a unas 120 millas náuticas del Parque Nacional Natural Sanquianga, en Nariño. Con el apoyo de una aeronave de la FAC y de JIATF Sur, la Armada dirigió un operativo para frenar la transacción.

“El avión hace el sobrevuelo y detecta la lancha tirando la droga al mar”, explicó el Contralmte. Mattos. “Le ponen una sonoboya a la droga, es decir, balizas flotantes que cuentan con la tecnología para emitir señales que pueden ser detectadas por equipos especiales para conocer su posición y luego recuperar la droga”.

Las autoridades no pudieron realizar la captura de los tripulantes de la lancha, sin embargo unidades de la Armada lograron recuperar 17 paquetes de droga y la sonoboya. Los 681 kg de cocaína fueron puestos a disposición de la Dirección de Antinarcóticos de la Policía Nacional.

“En este momento [mediados de marzo] tenemos más de 17 toneladas de clorhidrato de cocaína incautadas en el Pacífico colombiano por la Fuerza Naval del Pacífico”, concluyó el Cap. de Corb. Ocaña, quien atribuyó los logros al trabajo combinado e interagencial. “Estamos comenzando el año y vamos a seguir mejorando […]. Es un problema en el que todos tenemos que aportar un granito para construir lazos y combatir el narcotráfico”.
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