Tropas colombianas cierran hospital de las FARC en Bogotá

Fuerzas del Gobierno han logrado cerrar hospitales clandestinos manejados por las FARC en la capital colombiana, y han desmantelado una sección de la red de apoyo a la guerrilla llamada Redes de Apoyo al Terrorismo (RAT).
Richard McColl | 9 abril 2012

BOGOTA. Fuerzas del Gobierno han logrado cerrar hospitales clandestinos manejados por las FARC en la capital colombiana, y han desmantelado una sección de la red de apoyo a la guerrilla llamada Redes de Apoyo al Terrorismo (RAT).

Dos sencillas casas de ladrillo en el distrito de clase obrera de Usme en Bogotá fueron puestas bajo vigilancia por parte de la Dirección de Investigación Criminal e Interpol (DIJIN) de la policía nacional en las semanas previas a la operación, conocida como "República 130". Agentes de la DIJIN observaron que combatientes heridos eran llevados a la casa para tratamiento y recuperación, la cual era dirigida por enfermeras de las FARC conocidas por los alias de Tatiana y Viviana.

"Estas mujeres utilizaban sus conocimientos, trabajando en un edificio acondicionado no sólo como almacén de medicamentos, sino también como clínica para atender a los guerrilleros heridos y para su rehabilitación", afirmó el director de la DIJIN, general Carlos Ramiro Mena.

La incursión se realizó tras el anuncio el 26 de febrero de que las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia ya no secuestrarían civiles para pedir rescate. Pero el presidente colombiano Juan Manuel Santos ha insistido en que las FARC suspendan la práctica del secuestro y todos los demás actos de terrorismo antes de iniciar conversaciones de paz con el Gobierno.

En noviembre pasado, las tropas gubernamentales dieron de baja a Guillermo León Sáenz Vargas, también conocido como Alfonso Cano. El comandante supremo de las FARC, de 63 años de edad, murió en un tiroteo en las montañas del Departamento del Cauca, al suroeste de Colombia. Poco después, el presidente Juan Manuel Santos señaló que la muerte de Cano era "el golpe más devastador que este grupo ha sufrido en su historia”.

Bajo el mando de Henry Castellanos Garzón, conocido como Romaña, los guerrilleros heridos en acción en el departamento del Meta, ubicado al sur de Bogotá con acceso al vasto Parque nacional del Sumapaz, eran traslados a Usme. Allí, los rebeldes, pertenecientes al frente Ariari de las FARC, recibían cuidados hasta recuperar su salud.

A principios de marzo, 12 miembros de la red de apoyo RAT fueron capturados y se confiscó una pequeña fábrica que producía uniformes militares idénticos a los utilizados por las tropas del Gobierno. Se indicó que estos uniformes serían enviados a zonas de conflicto en el sur, donde militantes de las FARC, disfrazados como tropas gubernamentales, establecerían falsos retenes cerca de instalaciones militares para fines de secuestro y extorsión.

Si bien estas redadas en Usme y Meta han producido éxitos significativos, la información recopilada durante la operación sirve para recordar a los civiles y al Gobierno cuán cerca están las FARC de Bogotá y la facilidad con que los rebeldes pueden llegar a la ciudad.

El distrito de Usme ha sido problemático desde hace tiempo para la policía de Bogotá, ya que se extiende hacia una inmensa estepa abierta a gran altura, a sólo 19 kilómetros de la capital. Con alturas que van desde 1.500 a 4.300 metros sobre el nivel del mar y con puntos de entrada que descienden desde la cordillera de los Andes hacia las selvas de tierras bajas de los departamentos de Meta y Huila, se trata de una región difícil de patrullar, característica aprovechada por Romaña y el miembro del Secretariado de las FARC, Mauricio Jaramillo, alias El Médico.

Romaña, quien todavía elude a las fuerzas de seguridad, era la mano derecha de Jorge Briceño Suárez, alias el Mono Jojoy, excomandante militar de las FARC. El Mono Jojoy fue dado de baja durante un ataque en septiembre de 2010 en el Meta. Romaña supervisa ahora la misma zona que controlaba su antiguo jefe y a la vez trabaja muy activamente en la coordinación de las llamadas "milicias urbanas" del grupo rebelde, así como también supervisa el transporte de armas, municiones y explosivos hacia Bogotá.

Aunque Romaña permanece prófugo en el Meta, fuerzas de la DIJIN lograron capturar a un guerrillero con el nombre de Jaider Henao Naranjo, alias Diego Guapuchón.

En un comunicado de prensa, Mena, de la DIJIN, afirmó que este subversivo era "directamente responsable de coordinar el tráfico de armas, municiones y explosivos para la organización en Bogotá, la mayoría de los cuales se negociaron a través de la venta de coca en diversas zonas periféricas de la ciudad de Mesetas [en el departamento del Meta]”.

En un giro que muestra la importancia de la operación policial y militar, Naranjo, capturado junto a su hermano, Alexis Henao Naranjo, tiene enlaces directos con Mauricio "El Médico" Jaramillo, miembro del Secretariado de las FARC a cargo de las unidades de guerrilla móviles.

Con la captura de estas milicias urbanas de las FARC, la policía sostiene que han cerrado una investigación en ejecución desde noviembre de 2011, cuando una granada fue detonada en el norte de la ciudad, dado que el Mono Jojoy, Romaña y Guapuchón estaban entre los máximos dirigentes de las FARC con conocimientos en explosivos.

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