Trinidad y Tobago promueve integración de género en sus Fuerzas Armadas

La Fuerza de Defensa de Trinidad y Tobago implementa políticas y procedimientos para una mejor integración femenina en las Fuerzas Armadas.
Geraldine Cook/Diálogo | 8 marzo 2019

Relaciones Internacionales

De izquierda a derecha, la Oficial Técnico de Primera Clase del Ejército Nadine Pompey, la Capitán de Corbeta de la Guardia Costera Kele-Ann Bourne, y la Mayor del Ejército Jozette McLean, todas pertenecientes a la Fuerza de Defensa de Trinidad y Tobago, están orgullosas de servir a su nación. (Foto: Geraldine Cook, Diálogo)

La Fuerza de Defensa de Trinidad y Tobago (TTDF en inglés), incluyó a mujeres en sus filas por primera vez el 1.º de julio de 1980. Desde entonces, la organización militar promueve la diversidad de género a través de la integración, la educación y la igualdad.

“Ser mujer en la TTDF significa tener una oportunidad para hacer una diferencia” dijo a Diálogo la Mayor del Ejército de Trinidad y Tobago Jozette McLean, primera comandante mujer del Batallón de Apoyo y Servicio y la primera directora del Centro de Aprendizaje del Ejército. “Hemos demostrado que podemos estar a la altura de los hombres. También hemos demostrado que a pesar de tener que adoptar los roles tradicionales asignados  a las mujeres, también podemos hacer la transición para ser militares profesionales y estar al día con todas nuestras actividades”.

Después de 23 años en las fuerzas militares, la May. McLean siente que la TTDF le ha dado las mismas oportunidades que a sus homólogos hombres. “La TTDF permite que las mujeres, si cumplen los requisitos, puedan desempeñarse en cualquier puesto”, aseguró. “Incluso ahora es mejor, porque tenemos comandantes mujeres en los altos mandos, que toman decisiones importantes. Estamos integradas por completo”.

Las mujeres en la TTDF conforman el 13,60 por ciento de las tropas. De ellas, 7 por ciento son oficiales y 93 por ciento son suboficiales. Las mujeres han pasado de ocupar puestos administrativos de apoyo como cocineras, a desempeñarse como pilotos, capitanes de barco y otros puestos de alto rango.

“Para las mujeres no hay límites en cuanto a lo que pueden contribuir en el área o especialidad que elijan”, dijo el Contraalmirante Hayden Pritchard de la TTDF, jefe del Estado Mayor de la Defensa.

“He visto la efectividad de una organización que ha eliminado obstáculos para que puedan participar las mujeres. Es más útil y eficaz emplear los talentos y energías de todos los elementos de las fuerzas armadas de forma integrada”.

La Fuerza de la Defensa de Trinidad y Tobago promueve la diversidad de género a través de la integración, la educación y la igualdad. (Foto: Fuerza de la Defensa de Trinidad y Tobago)

Marcar la diferencia

La Capitán de Corbeta de la Guardia Costera de Trinidad y Tobago Kele-Ann Bourne, a cargo de la administración de logística, entrenamiento y servicios médicos, recuerda sus primeros desafíos como soldado en 2002. “No me quedaba bien el uniforme. Muchos de los uniformes que teníamos no estaban diseñados para mujeres, pero eso no importaba”, dijo. “Solo quería asegurarme de que lograba nuestros objetivos”.

La TTDF realizó ajustes de organización y logística en uniformes, alojamientos, políticas y procedimientos para integrar mejor a las mujeres en las fuerzas armadas. “El principal beneficio de estar aquí es servir a nuestro país y poder ver a hombres y mujeres desarrollarse bajo nuestro mando”, dijo la Cap. de Corb. Bourne. “Tenemos subordinados que siguen nuestro ejemplo y estamos aquí para orientarlos y guiarlos, algo que muchos no tienen en sus hogares”, dijo.

Para la Oficial Técnico de Primera Clase del Ejército de Trinidad y Tobago Nadine Pompey, sargento mayor de comando, ser soldado es gratificante. “Como mujeres soldados tenemos que estar dispuestas a desempeñarnos no como mujeres, sino como soldados”, dijo. “Aunque somos mujeres que cumplimos roles tradicionales como por ejemplo ser madres, se espera que estemos a la altura de nuestros homólogos, nuestros hermanos soldados, que trabajemos como ellos o mejor que ellos”.

La O.T. Pompey se unió a la TTDF en 1992. “El principal desafío para las mujeres en las fuerzas armadas es equilibrar el trabajo y la vida familiar. A veces para una mujer es todo un desafío cumplir el rol tradicional y, a su vez, ser líder de una organización”, aseguró. “Sin embargo, creo que dentro de todo lo que hacemos, lo hemos hecho bastante bien”.

Después de 27 años no se arrepiente de nada y está convencida de haber tomado la decisión correcta. “En ese tiempo éramos muy pocas. Yo era oficinista. Desde entonces, las mujeres hemos avanzado muchísimo en lo que hacemos”, dijo la O.T. Pompey. “Seguimos esforzándonos para lograr los objetivos junto a nuestros compañeros varones y continuar nuestro crecimiento como parte de la TTDF”.

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