El Tren de Aragua, una de las organizaciones criminales más violentas de Venezuela, expande su influencia por toda América, extendiendo sus tentáculos más al norte, alcanzando a México y a los Estados Unidos. Su impacto, que compromete la estabilidad y seguridad regional, lleva a las autoridades mexicanas a fortalecer alianzas con socios internacionales, para contener esta creciente amenaza, dice un reporte del sitio mexicano de noticias de investigación Aristegui Noticias.
“Esto obliga a reconsiderar la reconfiguración de las redes delictivas, el impacto directo en las comunidades locales y cómo esta problemática trasciende, afectando no solo la seguridad de las personas y localidades, sino también la de los Estados a nivel hemisférico”, comentó en entrevista con Diálogo Yadira Gálvez, especialista en temas de seguridad, y académica de la Universidad Nacional Autónoma de México.
Surgido en las cárceles venezolanas, este grupo criminal tiene una amplia cartera delictiva y se dedica en la extorsión, el tráfico de drogas, de armas y la trata de personas. En el norte de México, el Tren de Aragua colabora con cárteles locales en el tráfico de personas, reportó CNN el 4 de noviembre. La organización criminal ha avanzado por toda Latinoamérica con el consentimiento del régimen de Maduro, aterrorizando a Chile, Colombia y Perú con secuestros, asesinatos, explotación sexual y tortura. Según el diario mexicano Milenio, esta organización criminal compite con los cárteles mexicanos en actividades ilícitas a lo largo de la frontera con los EE. UU.
La expansión del Tren de Aragua representa uno de los mayores desafíos para la región, enfatizó Gálvez. Por sus características, formas de operación y actividades ilícitas, resulta esencial fortalecer la cooperación internacional, el intercambio de inteligencia y el desarrollo de redes de confianza, entre las instituciones y los actores encargados de combatir esta amenaza, agregó.
Unidad contra la banda criminal venezolana

El 21 de octubre, el secretario de Seguridad Pública (SSPE) del estado mexicano de Chihuahua Gilberto Loya Chávez, anunció la creación de una unidad especial para combatir a la peligrosa organización, agregó Aristegui Noticias. El Tren de Aragua, que opera en todo el país, ha establecido alianzas con pandillas como la Mara Salvatrucha, Barrio 18 y Los Bravos de Colombia.
Para enfrentar esta amenaza, la nueva unidad, conformada por agentes altamente especializados, se dedicará a investigar a fondo las operaciones del Tren de Aragua en el estado, reportó el diario mexicano El Nacional. Estos agentes recibieron entrenamiento en países como Colombia, El Salvador y los Estados Unidos; donde se enfrentan a desafíos similares en el combate a la delincuencia transnacional.
Esta estrategia integral no se limita a lo local, sino que se enriquece con el intercambio de conocimientos y de experiencias internacionales. En agosto de 2024, durante una visita de agentes chilenos y salvadoreños a la SSPE, los uniformados compartieron técnicas efectivas para combatir al Tren de Aragua. Asimismo, el intercambio constante de información con los EE. UU., es fundamental para fortalecer las capacidades de la SSPE, indicó Aristegui Noticias.
“Lo positivo es observar cómo, a nivel local y estatal, una autoridad logra identificar la operación de esta organización criminal. Sin embargo, las actividades ilícitas de carácter transnacional, demandan necesariamente una estrecha cooperación entre México y los Estados Unidos”, declaró Gálvez, subrayando la necesidad de un enfoque conjunto.
los EE. UU. afirmaron en repetidas ocasiones su compromiso con México para combatir el tráfico de armas, drogas y personas. Más recientemente, el 21 de octubre, funcionarios del Departamento de Estado de los EE. UU. y de la Oficina Internacional de Asistencia Antinarcóticos y Cumplimiento de la Ley (INL) se reunieron con autoridades del Gobierno de Chihuahua, para asegurar una coordinación efectiva entre agencias de seguridad de ambos países, para combatir amenazas comunes.
“El Tren de Aragua es una amenaza común, que exige atención urgente, cooperación internacional y la integración de esfuerzos locales”, señaló Gálvez. “En México, la delincuencia organizada es un asunto federal, pero al ampliar la perspectiva hacia la seguridad hemisférica, resulta imprescindible que México y los Estados Unidos trabajen en conjunto con países estratégicos de Centroamérica y Sudamérica”.
Para enfrentar este desafío, según Gálvez, es vital formar grupos de trabajo logísticos capaces de desarticular estas redes, abarcando tanto su estructura operativa como sus finanzas y actividades ilícitas, incluyendo el tráfico y la trata de personas. Esta colaboración regional es clave para garantizar la seguridad local, nacional y hemisférica, destacó.
Sudamérica
La expansión del Tren de Aragua desató la violencia en Sudamérica. En Chile, se le vincula con explotación sexual y asesinatos; en Perú, con homicidios brutales; y en Colombia diversificó su accionar, desde el robo y venta de celulares hasta el control de redes de prostitución, refiere el diario mexicano Reforma. Colombia se ha convertido en un bastión clave para su operación criminal.
Este grupo aprovecha las economías delictivas locales en Sudamérica, insertándose estratégicamente en ellas. También desarrolla operaciones financieras transnacionales, lavando dinero mediante criptomonedas y ha forjado alianzas con grupos como el Primer Comando de la Capital, la mayor red criminal de Brasil.
“Los países con altos niveles de corrupción, debilidad institucional y crisis políticas, se convierten en terrenos fértiles para la expansión de organizaciones criminales”, expresó Gálvez. “Este fenómeno representa un desafío complejo en múltiples dimensiones. El caso de Venezuela es aterrador”.
En julio, los EE. UU. y Colombia, ofrecieron hasta USD 12 millones, a cambio de información que conduzca a la detención de tres líderes del Tren de Aragua: Héctor Rusthenford Guerrero, alias Niño Guerrero; Yohan José Romero, alias Johan Petrica; y Giovanny San Vicente, alias El Viejo, según informó el Departamento de Estado de los EE. UU. en un comunicado.
Nueva estrategia
En México, los miembros del Tren de Aragua han ido eliminando sus tatuajes distintivos (coronas, rosas, armas, felinos, granadas y frases como “Hijo de Dios” o “Real hasta la muerte”), para evitar ser identificados como pandilleros, según informó Telemundo a finales de octubre.
“En el tema de los tatuajes, existen importantes lecciones aprendidas. Las maras en El Salvador y Honduras adaptaron su simbología de pertenencia para evadir a las autoridades”, detalló Gálvez. “No sería sorprendente que los miembros del Tren de Aragua adopten estrategias similares, ajustando su identidad visual para pasar desapercibidos”.
“Es esencial que la Secretaría de Seguridad Multidimensional y el Departamento contra la Delincuencia Organizada de la OEA, impulsen espacios de capacitación y cooperación. También es necesario fortalecer foros regionales, subregionales y bilaterales, para evitar que la falta de coordinación permita a estas organizaciones ampliar su campo de acción y seguir operando sin restricciones”, concluyó Gálvez.


