Líderes de defensa de toda Sudamérica se reunirán próximamente en Buenos Aires, Argentina, para la Conferencia Sudamericana de Defensa (SOUTHDEC 25). El evento, patrocinado por el Comando Sur de los Estados Unidos (SOUTHCOM), busca analizar las herramientas de seguridad del siglo XXI para contrarrestar las amenazas comunes, al tiempo que sirve como plataforma crucial para fortalecer la cooperación regional en defensa y seguridad y establecer un diálogo abierto.
“En los últimos años se ha reforzado el interés del Comando Sur en la región y en la Argentina con cursos, conferencias y entrenamientos, a fin de tener oportunidades de cooperación en coordinación e interoperabilidad para la seguridad de las Américas”, afirmó a Diálogo José Javier Díaz, consultor argentino en defensa y seguridad.
Un año después de la última SOUTHDEC en Santiago de Chile, las naciones sudamericanas reforzaron su cooperación en materia de defensa y seguridad. La conferencia anterior contribuyó a este avance, destacando la integración de la inteligencia artificial (IA) y el aprendizaje automático en las funciones de defensa y seguridad, así como la importancia de una imagen operativa común del espacio, mediante una concienciación mejorada del dominio.
Fortalecimiento de las alianzas regionales
En los últimos meses, el Almirante de la Marina de los EE. UU. Alvin Holsey, comandante de SOUTHCOM, ha llevado a cabo una serie de encuentros estratégicos en toda Sudamérica, lo que subraya el enfoque constante de los Estados Unidos en el fortalecimiento de las alianzas para la estabilidad de la región.
En abril, el Almte. Holsey visitó Argentina para reforzar la alianza estratégica y la cooperación militar. Las conversaciones incluyeron el papel fundamental de la Armada Argentina en la protección de las rutas marítimas vitales para el comercio mundial en el extremo sur del país.
“Estamos atravesando una etapa de gran sintonía y entendimiento con Estados Unidos, con una agenda común que incluye seguridad, economía, defensa y lucha contra el terrorismo”, destacó durante el encuentro el ministro argentino de Defensa Luis Petri. Petri enfatizó que se coincidió con “el objetivo de profundizar la cooperación militar y consolidar a la Argentina como un socio confiable y estratégico en la promoción de la democracia, la estabilidad y el desarrollo regional”.
El Almte. Holsey también visitó Brasil en mayo, en su primer viaje al país como comandante de SOUTHCOM. Las conversaciones con los líderes de defensa brasileños se centraron en mejorar la seguridad regional y avanzar en su sólida asociación bilateral en materia de defensa, incluida la mejora de la interoperabilidad militar y el intercambio de mejores prácticas en la lucha contra las organizaciones criminales transnacionales (OCT), lo que refleja el compromiso mutuo con una Sudamérica segura y estable.
Para subrayar aún más la importancia de los aliados regionales clave, el Almte. Holsey también visitó Chile y Uruguay en junio. Las conversaciones en Chile se centraron en la ampliación de la cooperación en materia de defensa en ámbitos como la seguridad marítima, la respuesta a catástrofes y la ciberdefensa. Su visita a Uruguay incluyó reuniones exhaustivas con los responsables de defensa y asuntos exteriores, en las que se reafirmó el compromiso de mejorar las asociaciones estratégicas, los ideales democráticos y la respuesta a los retos comunes en materia de seguridad.
Amenazas complejas: China y la delincuencia transnacional
Detrás de estos esfuerzos de cooperación subyace una creciente preocupación por la influencia cada vez mayor de China en la región. Esta preocupación se deriva de la expansión de la huella económica de Pekín, incluidas las inversiones en infraestructuras críticas como puertos e instalaciones espaciales que pueden tener aplicaciones militares de doble uso. La creciente presencia de empresas estatales chinas y su iniciativa de la Franja y la Ruta en Sudamérica plantea interrogantes sobre la transparencia, la sostenibilidad de la deuda y la posible influencia estratégica a largo plazo. Para los Estados Unidos y sus socios, estas actividades suscitan debates sobre el mantenimiento de la estabilidad regional, la salvaguardia de los intereses soberanos y la garantía de la libertad de navegación.
En el caso de Argentina, Díaz destacó la importancia de colaborar con SOUTHCOM en el Atlántico Sur “para que no haya injerencia de China en los puertos de las ciudades de Ushuaia y Río Grande, provincia de Tierra del Fuego, a fin de contrarrestar el interés chino de posicionarse con miras a la Antártida y el dominio del paso entre los océanos Atlántico y Pacífico”.
Al mismo tiempo, la persistente amenaza que representan las OCT sigue siendo una prioridad máxima para las fuerzas de seguridad sudamericanas y sus socios regionales. Estas sofisticadas redes se dedican al tráfico ilícito de drogas, la trata de personas, la minería ilegal y las operaciones cibernéticas, lo que socava la gobernanza y la seguridad ciudadana.
En toda la región, los países han mejorado significativamente sus capacidades de conocimiento del dominio, lo que refleja directamente el énfasis puesto por la SOUTHDEC del año pasado en una imagen operativa del espacio común. Esta mejora es visible en los esfuerzos de varios países por detectar y rastrear más eficazmente las actividades ilícitas. Por ejemplo, Brasil sigue reforzando sus vastos sistemas de vigilancia fronteriza (SISFRON) con sensores avanzados y vigilancia aérea, incluidos sistemas aéreos no tripulados (UAS) de fabricación nacional para obtener información de inteligencia en tiempo real de forma persistente.
Colombia, socio clave en la lucha contra el narcotráfico y la seguridad regional, ha promovido activamente la modernización militar y la integración tecnológica durante el último año. Esto incluye inversiones sustanciales en ciberseguridad y recursos de ciberdefensa, como lo demuestran los esfuerzos en curso dentro de su Comando Cibernético Conjunto. Para la vigilancia marítima y aérea, Colombia formalizó la adquisición de avanzados sistemas de drones Atlante II en febrero de 2024, destinados al reconocimiento a larga distancia. Colombia también ha profundizado su compromiso con las iniciativas de concienciación sobre el dominio espacial (SDA), participando en ejercicios conjuntos y en el intercambio de información con el Comando Espacial de los Estados Unidos en 2023-2024, con el fin de mejorar la vigilancia y la comprensión de las actividades espaciales que afectan a la seguridad nacional.
Argentina se ha centrado en mejorar sus capacidades de defensa aérea y vigilancia marítima, incluida la reciente adquisición de aviones de combate F-16, y está integrando sistemas de radar más sofisticados y centros de fusión de información. Mientras tanto, países como Uruguay están dando prioridad a la ciberseguridad y a las herramientas de análisis de datos a través de acuerdos recientes para combatir la huella digital de las OCT. Esta tendencia regional, defendida en anteriores conferencias SOUTHDEC, hace que ahora las fuerzas militares y de seguridad detecten y rastreen con mayor eficacia las actividades ilícitas mediante el uso de sensores avanzados, sistemas de comunicación integrados y UAS para el reconocimiento.
Es fundamental que la integración de la inteligencia artificial y el aprendizaje automático, temas destacados en la última SOUTHDEC, les ayude a procesar grandes cantidades de datos e identificar patrones de las OCT, lo que subraya un fuerte compromiso con la estabilidad regional.
Perspectivas para la seguridad regional
SOUTHDEC 25 se perfila como un evento crucial para la seguridad hemisférica, que consolidará la importancia de la cooperación entre las naciones sudamericanas y los Estados Unidos. A medida que aumentan las complejidades globales, la colaboración en materia de defensa, ciberseguridad y estabilidad regional sigue siendo fundamental para afrontar con eficacia los retos del siglo XXI.
“La realidad de nuestras amenazas actuales es que no pueden ser abordadas por una sola nación”, afirmó el Almte. Holsey a principios de abril en su discurso ante líderes de defensa de Centroamérica. “Juntos, reforzaremos nuestras alianzas, aumentaremos la cooperación, la coordinación y la interoperabilidad en todo el espectro de conflictos en todos los ámbitos”.
Este sentimiento resume la misión compartida que impulsará los debates en SOUTHDEC 25, mientras las naciones asociadas continúan construyendo una Sudamérica más segura y protegida.


