Entrenamiento mejora capacidades de respuesta de EE. UU. en el continente americano

Training Boosts U.S. Response Capabilities in the Americas

Por Story by U.S. Army Staff Sergeant Osvaldo Equite, Special Operations Command South
marzo 20, 2018

En cuestión de minutos, un equipo de élite de la fuerza de seguridad multinacional logró cercar y abatir a grupos armados escondidos a lo largo de las costas caribeñas y localidades remotas en la selva de Panamá. Sin embargo, el éxito de la misión del grupo dependería de las más de 100 decisiones tomadas en una fracción de segundo —bajo fuego y estrés— entre miembros de un equipo que se habían conocido solo unas semanas antes.

Aun así, el equipo liberó a todos los supuestos rehenes, al mismo tiempo que culminó con éxito un intercambio de entrenamiento de un mes entre las Fuerzas de Operaciones Especiales (FOE) de los EE. UU. y sus contrapartes de seguridad panameñas, celebrado del 5 de enero al 6 de febrero de 2018 a lo largo de Panamá. “El Entrenamiento de Intercambio Conjunto Combinado (JCET, en inglés) mejoró la preparación de las fuerzas de reacción rápida asignadas al Comando de Operaciones Especiales Sur (SOCSOUTH, en inglés), al desarrollar capacidades necesarias al responder a una crisis junto con las fuerzas de seguridad de la nación amiga”, dijo el Teniente Coronel del Ejército de los EE. UU. Marcus Hunter, oficial de enlace de Operaciones Especiales del Comando de Operaciones Especiales de los EE. UU., en Ciudad de Panamá, Panamá.

Las unidades participantes de las FOE de los EE. UU. mejoraron sus competencias integrales en puntería, entrenamiento táctico de unidades pequeñas, operaciones aéreas y marítimas, comunicaciones e interoperabilidad sostenida con contrapartes mediante el intercambio de técnicas, tácticas y procedimientos, al mismo tiempo que los militares mejoraron su conocimiento del español.

SOCSOUTH integró unidades de FOE de los EE. UU. de la Fuerza Aérea, el Ejército y la Marina, para entrenar junto con unidades contraterroristas de élite panameñas, en coordinación con la Embajada de los EE. UU. en Ciudad de Panamá y las fuerzas de seguridad panameñas.

Nada como en casa

Aunque las FOE de los EE. UU. entrenan regularmente en sus estaciones base para prepararse ante contingencias en el continente americano, los JCET brindan oportunidades de entrenamiento que no se encuentran fácilmente en los EE. UU. “Cada día aprendíamos algo nuevo, aun cuando solo fuera una pequeña interacción en español con nuestras contrapartes”, dijo el Sargento Segundo de la Fuerza Aérea de los EE. UU. Gordon Boyer, especialista de transmisión de radiofrecuencia del 6.º Escuadrón de Operaciones Especiales, de Hurlburt Field, Florida.

Durante semanas, el Sgto. 2.º Boyer, oriundo de Michigan responsable del mantenimiento y reparación del equipo de comunicaciones, utilizó su conocimiento básico de español para trabajar junto con sus contrapartes diariamente. “Profundizamos en los manuales durante horas, resolviendo cosas juntos”, señaló, recordando un caso en el que él hizo posible las comunicaciones entre el soporte aéreo panameño y las fuerzas terrestres de los EE. UU. y de la nación amiga.

“Descubrimos la mejor manera de poder completar nuestras misiones cada día, usando lo que teníamos y comunicándonos con lo poco que ambos sabíamos”, añadió. El Sgto. 2.º Boyer destacó que las interacciones verdaderamente pusieron a prueba su español y el inglés de su contraparte.

Al igual que para el Sgto. 2.º Boyer, el español es un segundo idioma para la mayoría de los participantes estadounidenses del ejercicio. Solo la tercera parte de los militares que participaron en el entrenamiento hablaban español con fluidez, mientras que el resto tenía un conocimiento básico para comunicarse en ese idioma.

“Es por eso que un entrenamiento como este es tan importante. Obtenemos una inmersión completa en el idioma y la cultura que no podríamos tener en casa”, aseguró Matt, un sargento armero sénior del 7.º Grupo de Fuerzas Especiales (Aerotransportado) de la Base Aérea Eglin, Florida, quien por razones de seguridad se mantuvo anónimo.

La primera vez que muchos miembros de menor jerarquía del servicio obtienen valiosas experiencias en liderazgo, tutoría, instrucción y asesoramiento es durante el entrenamiento conjunto combinado. “La primera oportunidad que tuve de ser líder de equipo fue durante un JCET, en el que fui responsable de dirigir un grupo de miembros de una nación amiga, mientras realizábamos el entrenamiento”, declaró el sargento de las Fuerzas Especiales, que ha sido desplegado ocho veces y viajó por primera vez a Panamá en esta ocasión.

“Durante un JCET previo me pusieron a cargo como comandante de una flota terrestre por primera vez”, agregó. “Con poca experiencia previa en el puesto, preparé un plan, pensé en todos los obstáculos que podríamos encontrar y empecé a desarrollar contingencias para un movimiento de dos horas. Las contingencias incluyeron la coordinación con un elemento aéreo”.

Además, las FOE de los EE. UU. enfrentan diariamente obstáculos de logística, comunicaciones y transporte, durante el entrenamiento conjunto combinado que inician tan pronto como llegan al país. “Ese es otro beneficio de este entrenamiento, trabajar y hallar soluciones a los problemas cotidianos del mundo real que no encontramos en casa”, dijo el sargento de las Fuerzas Especiales.

Más allá del entrenamiento

Además de mejorar las capacidades de respuesta de las fuerzas de los EE. UU. en el continente americano, el entrenamiento de intercambio también fortaleció las relaciones de trabajo y generó confianza entre las fuerzas de élite. Esto no solo ahorra valioso tiempo para poder tomar decisiones en una fracción de segundo durante el entrenamiento, sino también al trabajar juntos en caso de una crisis.

“Estas relaciones y confianza pueden ayudar a reducir el alcance y la duración de una crisis, y aumentar la probabilidad de que nuestros países amigos puedan responder a las crisis por su cuenta”, dijo el Almirante de la Marina de los EE. UU. Kurt W. Tidd, comandante del Comando Sur de los EE. UU., ante un Comité de Servicios Armados del Senado en 2017.

De manera similar, el aspecto más gratificante del entrenamiento para muchos de los participantes en el intercambio fue crear las relaciones profesionales necesarias si algún día son llamados a trabajar juntos. “Nuestra misión es ejecutar operaciones de alto riesgo en áreas urbanas e intervenir contra el sabotaje del canal”, dijo el Capitán Javier Bethancourt, oficial adjunto de operaciones de la Unidad de Contraterrorismo de las Fuerzas Especiales de la Policía Nacional de Panamá (PNP).

Sin estas relaciones de trabajo y este entrenamiento el trabajo conjunto entre las fuerzas multinacionales sería difícil, dijo el oficial de operaciones. “Así que es importante desarrollar estas relaciones, en especial si se trata de proteger el canal”.

“Fomentamos las relaciones con ellos porque son los mejores, y pueden permanecer en la misma unidad durante años”, dijo el sargento armero de las FOE de los EE. UU. “Esto facilita la integración, sabiendo que hablamos el mismo idioma en cuanto a tácticas y técnicas. Al final del día, el resultado fundamental para nosotros es crear y mantener relaciones duraderas que nos preparen para cualquier tipo de crisis ante la cual debamos responder”.

Otras unidades participantes fueron la Unidad Antidrogas Rural y Marítima de la PNP y elementos del Servicio Nacional Aeronaval de Panamá.
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