Durante los últimos 40 años, las naciones del Caribe y los Estados Unidos se han reunido anualmente para fortalecer la cooperación y mejorar la preparación operativa para responder a amenazas, desde desastres naturales hasta organizaciones terroristas. Bajo los auspicios del Comando Sur de los EE. UU. (SOUTHCOM), el ejercicio Tradewinds ha servido como plataforma para el diálogo y la colaboración productivos, simbolizando la determinación colectiva de las naciones para mejorar la interoperabilidad y reforzar las capacidades para mitigar, planificar y afrontar los desafíos para la paz y la seguridad.

Más allá de un compromiso estratégico para optimizar las habilidades de las fuerzas participantes, Tradewinds se ha centrado, desde su creación en la década de 1980, en el bienestar de los habitantes de la región, llevando a cabo proyectos de construcción y reparación, así como misiones de asistencia médica, como parte de su capacitación humanitaria y de socorro en casos de desastre. En colaboración con los miembros de seguridad y militares del país anfitrión, los participantes de Tradewinds se han arremangado habitualmente para renovar escuelas, pavimentar carreteras, reparar infraestructuras críticas, contribuir a los esfuerzos de mantenimiento de terrenos e incluso emprender iniciativas medioambientales, como la limpieza de escombros y la rehabilitación de arrecifes de coral.
“El ejército es algo más que luchar en guerras”, dijo con razón en 2017 el Capitán de la Infantería de Marina de los EE. UU. Brian Pierson, cuando él y miembros del servicio de Jamaica, Canadá, México, el país anfitrión y otras naciones amigas arrancaron malas hierbas y repararon paredes codo con codo en la escuela primaria pública Carenage Boys de Trinidad y Tobago, como parte de Tradewinds. “Se trata de comprender la comunidad, la cultura y mostrar a los niños que hay gente buena ahí fuera”.
Y la bondad abunda. En 2022, por ejemplo, la Fuerza de Defensa de Barbados y el Hospital Queen Elizabeth de Barbados recibieron una donación de suministros médicos por valor de USD 2 millones. Ese mismo año, durante una campaña médica en Belice, el equipo médico de Tradewinds proporcionó atención preventiva, pediátrica, dental y, por primera vez, servicios de optometría a miles de residentes en el distrito de Orange Walk de Belice.
“Los organizadores de Tradewinds se acercan a las zonas rurales con servicios médicos limitados para informarles de los servicios que prestaremos como parte del ejercicio”, dijo entonces la Contramaestre Kerstin Dickerson, excoordinadora jefe de operaciones de la Embajada de los EE. UU. en Belice.
A lo largo de los años, los entrenamientos multinacionales de Tradewinds en seguridad terrestre, interdicción marítima, apoyo aéreo y ciberseguridad, entre muchos otros, han sido bien recibidos no solo por las fuerzas participantes, sino por la comunidad en general. En un artículo de opinión de 2002, el diario caribeño Sun Weekend describió Tradewinds como un ejercicio digno hecho a medida para la región y elogió sus beneficios año tras año.

“La gente de la región debería sentirse tan segura como las Fuerzas de Defensa de Antigua y Barbuda de que todo va bien en esta área del desarrollo de la región y que, de hecho, parece mejorar cada año con Tradewinds”, dijo el Sun Weekend.
La edición de este año de Tradewinds, prevista para finales de abril, será organizada por Trinidad y Tobago por sexta vez. El longevo ejercicio ha evolucionado hasta incluir a naciones latinoamericanas en simulacros de operaciones combinadas, fortaleciendo así la cooperación más allá del Caribe.
“Tradewinds 2025 [TW25] representa la verdadera esencia de la cooperación multinacional. Al trabajar mano a mano con la Fuerza de Defensa de Trinidad y Tobago [TTDF], nuestros socios caribeños y naciones aliadas, no solo estamos construyendo preparación, sino también reforzando los lazos de confianza y el compromiso compartido con la seguridad y estabilidad regionales»” dijo el Coronel Christopher Johnes, director de entrenamiento y ejercicios del Ejército Sur de los EE. UU. (ARSOUTH) y codirector del ejercicio TW25. “Este ejercicio ejemplifica nuestra capacidad colectiva para adaptarnos, colaborar y sobresalir en un entorno global cada vez más complejo”.
El ejercicio de este año incluye participantes de aproximadamente 30 naciones amigas del hemisferio occidental, así como de Francia, Canadá y los Países Bajos. La diversa participación de las naciones amigas subraya aún más el énfasis en la interoperabilidad global y las asociaciones dinámicas.
“Trabajando codo a codo con fuerzas de otras naciones, el entrenamiento conjunto y combinado genera beneficios significativos, como la creación de confianza mutua, solidaridad; y un entendimiento profundo de los procedimientos y capacidades de cada país”, dijo a Diálogo José Javier Díaz, consultor aeroespacial de defensa y seguridad. “Esto permite que las naciones complementen sus capacidades de manera efectiva, lo que resulta en una respuesta más ágil y coordinada ante los desafíos que surjan”.
En cuanto al país anfitrión, espera el día del lanzamiento con entusiasmo. “Nuestros soldados, marineros y aviadores están entusiasmados por interactuar con socios regionales e internacionales”, dijo el Teniente Coronel Dwayne Edwards, director de ejercicios de la TTDF, durante una conferencia de planificación del evento. “Y para muchos, será su primera oportunidad de servir junto a aliados tan diversos”.



