Vestigios del MRTA

Traces Of The MRTA

Por Dialogo
julio 01, 2012



En 2011, inquietantes letras y símbolos conocidos aparecieron en las paredes
de las ciudades costeras de Perú. Universidades, escuelas, edificios gubernamentales
y aceras quedaron estropeados con pintura amarilla y pinceladas blancas, negras o
rojas que formaban la otrora temida sigla del Movimiento Revolucionario Túpac Amaru
- MRTA. Los símbolos asociados con la organización terrorista, como la cachiporra,
el fusil y la imagen del líder inca Túpac Amaru se aplicaron con plantillas en las
paredes. También salió a la luz en octubre de 2011 un mensaje en vídeo de hombres
armados y enmascarados que afirmaban ser una milicia del MRTA.
A pesar de la desintegración del grupo a fines de la década de los noventa,
muchos de sus miembros están llegando al término de sus penas de prisión y
reincorporándose a la sociedad. La cuestión de quién es responsable por la
propaganda y la instigación en las manifestaciones de protesta preocupa a los
peruanos, que padecieron el terror que el grupo generó en el pasado.
Un ala armada que se oculta detrás de los símbolos del MRTA también está en
el radar de los funcionarios de la seguridad del Perú. “Como todo grupo terrorista,
o como un grupo que tiene ideología, no podemos pensar que ha sido desactivado
totalmente o que ha desaparecido”, dijo el General en retiro José Williams Zapata,
uno de los comandantes de Chavín de Huántar, operación militar que en 1997 rescató a
los rehenes que el MRTA mantenía bajo su control en la embajada de Japón.

Tras el éxito de Chavín de Huántar, las autoridades gubernamentales
consideraron que el MRTA estaba básicamente derrotado. A comienzos de esa década, el
movimiento ya se había visto muy debilitado, pues muchos de sus miembros desertaron
y abandonaron las armas. En 1991, numerosos integrantes de la ex milicia crearon un
partido político formal llamado “Patria Libre”, que denunciaba la violencia.
En meses recientes, las protestas por la minería y el agua en las provincias
del Perú han utilizado los símbolos del MRTA para congregar a los manifestantes, y
rostros de ex miembros del MRTA han aparecido en las multitudes. El vídeo de 2011,
sumado a los informes de reclutamiento y desentierro de armas ocultas induce a los
analistas de seguridad a creer que una facción del MRTA está trabajando activamente
para crear una milicia armada.

El pasado del MRTA

El pasado sangriento del MRTA alcanzó su apogeo en la década de los ochenta.
Los militantes armados, que contaban con frentes organizados a lo largo y ancho del
Perú, tenían cerca de 1.000 hombres, según el General de Brigada en retiro Eduardo
Fournier Coronado. El grupo concentraba sus ataques en la capital, Lima, pero tenía
una presencia más fuerte en los departamentos del noroeste de la Amazonía y los
departamentos andinos de Pasco, Junín, Cusco y Puno. Entre las tácticas del MRTA se
incluían atentados a las fuerzas del orden, secuestros, coches bomba y robos a
bancos.

Una de los prácticas más nocivas del MRTA era la utilización de la propaganda
para reclutar e instigar al público. Utilizaban marchas y programas de televisión y
radio para fomentar el caos y alentar el sentimiento en contra del gobierno. En la
actualidad, los informes de los medios indican que están reapareciendo las mismas
tácticas en las protestas por la minería y el agua en todo Perú. Si bien tales
protestas son mayormente pacíficas, a veces se convierten en altercados violentos
que requieren de intervención policial.
El General de División Leonardo José Longa López, ex comandante general de la
31.ª Brigada de Infantería responsable del Valle de los ríos Apurímac y Ene (VRAE),
un conocido semillero terrorista y de cultivo de coca, afirmó a Diálogo que instigar
a las manifestaciones de protesta es una práctica común de los terroristas, cuyo fin
es resaltar la brecha sociopolítica y fomentar la ira en contra del Estado. “Esta es
una forma en la cual ellos van creando vacíos, aumentando las contradicciones”,
señaló el Gral. de Div. Longa López. “Es normal que se vea estas figuras tratando de
buscar ya una inclusión política para después pasar a una inclusión social y
probablemente una inclusión social armada.” Explicó que la responsabilidad del
Estado es educar a la población acerca de su papel, confirmar la estabilidad del
Estado y reducir las contradicciones sociales.

Nuevos comienzos

Los funcionarios del Gobierno peruano y los analistas de seguridad concuerdan
en que el MRTA ya no constituye una amenaza inminente como en el pasado. “El
Movimiento Revolucionario Túpac Amaru fue destruido en el 2000”, afirmó el Gral. de
Div. Longa López. “Eso no quiere decir que no haya simpatizantes o haya gente que no
esté entre la sociedad, pero no como un grupo ya armado.” Clasificó la amenaza del
MRTA como “pasiva”, aunque dijo que no debe hacerse caso omiso de ella en un nivel
de inteligencia estratégica.
Supuestamente, puesto que la mayoría de los miembros del MRTA fueron llevados
ante la justicia, los testaferros del grupo depusieron las armas y crearon un
partido político legal. Entre ellos se encuentra Víctor Polay, ex líder del MRTA,
que cumple una condena de 32 años por terrorismo. Polay se mantiene activo en el
partido a través de declaraciones y entrevistas en la web, que concede desde la
cárcel. Patria Libre condena el uso de las armas, pero mantiene las narrativas
simbólicas de muchos movimientos subversivos de Latinoamérica, como “¡Sin Lucha...
No Hay Victoria! ” y “¡Venceremos!” El partido no tiene representantes en el
congreso peruano.
La presencia actual del MRTA se ha reducido a unos pocos sitios web cuyo
objetivo es mantener el respaldo financiero de los simpatizantes, indicó el Coronel
Herbert Raúl Rosas Bejarano, director de la Dirección Contra Terrorismo de la
Policía Nacional del Perú. “El MRTA está prácticamente inactivo, en cuanto a
acciones terroristas.”

Un nuevo grupo armado

Estas acciones por Internet no pasan inadvertidas y los expertos creen que
está surgiendo una nueva facción del grupo terrorista. Jaime Antezana, sociólogo
peruano y analista de defensa, dijo a Diálogo que nadie puede reivindicar una
afiliación directa con el MRTA tal como se lo conocía en la década de los ochenta,
pero advierte sobre la existencia de un grupo derivado.
Este grupo se autodenomina Fuerzas Armadas Revolucionarias, Ejército Popular
Tupacamarista del Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (FAR EPT del MRTA). La
Policía tomó conocimiento de un vídeo que publicó el grupo en Internet en septiembre
de 2011. “Ellos son un núcleo del MRTA que sobrevivió”, dijo Antezana y agregó que
los miembros del MRTA están dispersos en muchos países de Latinoamérica, como
Bolivia, Ecuador, y en Centroamérica, pero las FAR EPT del MRTA están creando
milicias en la región del noroeste amazónico del Perú. “Hay indicios de su
presencia. Han desenterrado las armas y les están dando mantenimiento”, mencionó
Antezana refiriéndose a las armas del MRTA que permanecieron ocultas en la selva
cuando se desintegró el grupo.
Los militantes del MRTA enterraban las armas y se integraban a la comunidad
local para evitar su detección y captura. Muchas de las armas enterradas aún
funcionan, porque las recubrieron con grasa y las envolvieron en plástico y papel,
según Pedro Yaranga Quispe, analista en temas de terrorismo y narcotráfico, y editor
del sitio de noticias www.cronicaviva.com.pe. Las denuncias de que el grupo está
reclutando y entrenando jóvenes en zonas remotas de la selva también resultan
preocupantes. “Son gente que perteneció al MRTA, y están llevando jóvenes”, dijo
Antezana.
Los comandantes militares del Perú reconocen que no se recuperaron todas las
armas del MRTA y aún subsisten los riesgos potenciales relacionados con el
desentierro de las mismas. No obstante, primero tendría que darse un vacío de poder
del Estado. “Se puede ver armas enterradas y en algún momento, si es que hay,
digamos, algún vacío que deje el Estado, ellos quieren llenar ese vacío, recuperar
las armas y se puedan convertir”, comentó el Gral. de Div. Longa López.
El desentierro de las armas y el presunto reclutamiento ocurren lejos de los
sitios donde aparecieron las marcas en la pared. Las autoridades de las ciudades
donde encontraron las imágenes informan que algunas no siguen los patrones típicos
del MRTA. Por ejemplo, están hechas con pintura amarilla y no roja, y algunas
aparecieron en las aceras y no en las paredes; tampoco encajan en los métodos de
propaganda típica del MRTA. Aún así, las autoridades continúan investigando estos
actos, pues los símbolos del MRTA alimentan una antigua ideología. “Siempre estamos
atentos, vigilantes a cualquier acción que pudieran ellos hacer, incluso aquellas de
propaganda”, dijo el Cnel. Rosas Bejarano.
Los esfuerzos propagandistas del MRTA durante su intensa presencia siguen
atormentando al Perú. Si bien estas marcas han aparecido de forma intermitente
durante años, y sin actos de violencia, los símbolos del MRTA continúan
representando una ideología violenta que fomenta el derrocamiento del Estado. La
amenaza real detrás de estas marcas quizá no sea que el MRTA reaparezca tal como lo
conocieron los peruanos, sino que los simpatizantes mantengan viva su ideología y
desconfianza en el Estado.
Fuentes: Caretas, El Comercio, http://patrialibre21.blogspot.com,
www.cedema.org, www.congreso.gob.pe, www.cronicaviva.com.pe, www.elmundo.es,
www.losandes.com.pe




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