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Batallón Tonelero, preparado para ejecutar operaciones especiales

La unidad militar de los comandos anfibios está ubicada en Río de Janeiro, pero participa en operativos de todo el país.
Marcos Ommati/Diálogo | 4 marzo 2019

El Coronel del Cuerpo de Infantería de Marina de Brasil Stewart da Paixão Gomes es comandante del Batallón Tonelero, que incluye a los operadores especiales del Cuerpo de Infantería de Marina de Brasil. (Foto: Marcos Ommati/Diálogo)

Los integrantes del Batallón Tonelero constituyen una tropa de operaciones especiales del Cuerpo de Infantería de Marina de la Marina de Brasil. Su personal está entrenado sobre todo para la ejecución y planificación de operaciones especiales. Diálogo conversó con el Coronel del Cuerpo de Infantería de Marina (FN) de Brasil Stewart da Paixão Gomes, comandante del Batallón Tonelero, sobre la participación de la unidad de élite de las Fuerzas Armadas brasileñas durante los Juegos Olímpicos 2016, la Copa del Mundo de 2014 y de las diferencias y semejanzas con otras fuerzas especiales de la región, entre otros temas.

Diálogo: ¿Cuáles son las principales diferencias entre el entrenamiento recibido por un operador especial del Batallón Tonelero y el entrenamiento de sus homólogos regionales y de los Estados Unidos?

Coronel Stewart da Paixão Gomes del Cuerpo de Infantería de Marina de Brasil, comandante del Batallón Tonelero: Voy a hablar acerca de mi experiencia. Tuve la oportunidad de ser oficial de intercambio con la Infantería de Marina de la Armada de Paraguay en 2006 y con el Cuerpo de Infantería de Marina de los Estados Unidos en 2014. Pude ver muchas similitudes entre las unidades de operaciones especiales, en particular en lo que respecta a selección y formación, lo que garantizó la disponibilidad de personal motivado y preparado. La principal diferencia está en las experiencias de combate, pero las técnicas, tácticas y procedimientos son parecidos. Se realizan intercambios en forma regular entre los países del continente americano, como ejercicios de entrenamiento combinado e intercambios académicos entre militares.

Está claro que, en virtud de la disponibilidad de recursos financieros y tecnológicos de cada país, el equipamiento y los recursos utilizados también varían mucho, así como la disponibilidad de material, lo que tiene un impacto directo en el entrenamiento. 

Diálogo: En este sentido, ¿las operaciones de garantía de ley y orden (GLO) como la que tuvo lugar en Río de Janeiro con la participación del Batallón Tonelero en 2018 son importantes por ser situaciones reales?

Cnel. (FN) Stewart: Sí, todas las experiencias en situaciones reales contribuyen a la preparación del personal. En las operaciones de GLO observé en particular que los operadores y planificadores requieren una preparación específica para que los procedimientos se adecuen a reglas de enfrentamiento mucho más restrictivas que las previstas en situaciones de conflicto.

Diálogo: ¿Por qué?

Cnel. (FN) Stewart: Las reglas de enfrentamiento en la operación de GLO cumplen con las leyes del Estado brasileño y no con lo que establece el Derecho Internacional Humanitario. Por eso, las necesidades militares no deben determinar maniobras, así como no distinguen entre criminales y ciudadanos de bien. No se puede pensar en enemigo o planear acciones de neutralización o destrucción. Debemos adecuar nuestras capacidades de acción de carácter represivo y ostensivo para enfrentar situaciones de conflicto social, en donde la protección de nuestras fuerzas y la captura de criminales son nuestros principales objetivos. 

Diálogo: En relación a los grandes eventos como los Juegos Olímpicos de 2016 y la Copa del Mundo de 2014, ¿cómo se dividieron las responsabilidades en cuanto a seguridad?

Cnel. (FN) Stewart: En ese momento, se creó el Comité Integrado de Enfrentamiento al Terrorismo gracias a la colaboración e integración entre los ministerios de Defensa y Justicia y la Agencia Brasileña de Inteligencia. Se desarrollaron operaciones coordinadas entre las Fuerzas Armadas, organismos federales, estatales y municipales de seguridad pública, además de agencias relacionadas con el orden público, transporte y organización de esos eventos.

Además de las actividades, el Ministerio de Defensa articuló las tropas de operaciones especiales después de integrar las capacidades de las tres fuerzas (Marina, Ejército y Fuerza Aérea), asignándolas a las regiones donde tendrían lugar las competencias. De esa forma, se pudo garantizar personal capacitado para tomar medidas antiterroristas en las ciudades en donde se realizarían los eventos.

En ese ámbito, el Batallón Tonelero participó en esas operaciones junto a representantes de los estados mayores, responsables de la planificación y conducción de las misiones regionales, además de establecer grupos de comandos anfibios (GRUCANF) en las ciudades de Salvador y Río de Janeiro. 

Diálogo: ¿Y cuál era el enfoque de la misión?

Cnel. (FN) Stewart: Bueno, nuestro país no tiene un historial de actividades terroristas pero los Juegos Olímpicos sí. Por esa razón, los GRUCANF y demás grupos (militares y policiales) aportaban capacidades de operaciones especiales a los coordinadores de defensa, como por ejemplo trabajos de reanudación de instalaciones o rescate de rehenes.

Así, se realizaron ensayos y entrenamientos en el período previo a esos grandes eventos, integrando actividades en los tres ejes: defensa, seguridad pública e inteligencia. Se ejecutaron diversas actividades antiterroristas (maniobras defensivas) y en forma local se pusieron a disposición tropas con capacidades contraterroristas (maniobras ofensivas). La distribución de las fuerzas y las medidas adoptadas redujeron los riesgos y posibilitaron una mayor capacidad de reacción en el territorio brasileño. 

Diálogo: ¿Diría usted que esa interoperabilidad fue la principal lección aprendida?

Cnel. (FN) Stewart: Así es. Además de la planificación integrada, desarrollada en conjunto por los organismos y agencias participantes, hubo mucho entrenamiento conjunto y actividades de intercambio entre los involucrados. Todos estaban conscientes de la importancia y responsabilidad que teníamos de que todo se desarrollara de forma segura en nuestro país.

Las interacciones entre personas y sistemas constituyeron una oportunidad sin igual para conocerse entre sí y permitir una mejor comunicación entre los diversos sectores. Se intensificaron las actividades de intercambio. Un ejemplo de ello es el desarrollo del batallón de instrucción y entrenamiento para personal de las policías civil y militar de algunos estados. Además de esto, seguimos apoyando a nuestros antiguos colaboradores, como el Batallón de Operaciones Policiales Especiales –BOPE–, y la Oficina de Coordinación de Recursos Especiales –CORE– de Río de Janeiro, a la que suministramos instrucciones de tiro, uso de embarcaciones neumáticas, natación utilitaria y técnicas de rapel y cuerda rápida (desde helicópteros).

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