Mi Historia en la IAAFA

The IAAFA: My Story

Por Dialogo
abril 28, 2015




Una semilla de girasol, protegida en una pequeña caja de cristal, para cada estudiante. Con este regalo y este simbolismo, termino mi participación como instructor, curso tras curso. Hablo de la importancia, del privilegio y de la responsabilidad del liderazgo: difundir semillas. Hablo del girasol en particular: no importa que tan negro esté el cielo, esta flor sabe que hay un sol que nunca deja de brillar.

Soy teniente coronel y piloto de la Fuerza Aérea Brasileña y el primer oficial de mi país en servir como instructor invitado en la Academia Interamericana de las Fuerzas Aéreas (IAAFA). Han sido dos años de experiencias notables, sobre todo la convivencia con los alumnos del Curso de Capacitación Profesional para Oficiales (ISOS). En este curso, los oficiales de todo el continente americano son graduados con más capacidades para servir a su país y con la perspectiva de ser líderes a destacarse a lo largo de su carrera.

Como instructor de un curso como tal, he podido contribuir directamente en la formación profesional de 43 oficiales de seis países latinoamericanos y 20 oficiales estadounidenses. Mi inspiración para este trabajo proviene de dos hijos notables y héroes de Brasil: el Embajador Joaquim Nabuco y el Mariscal Casimiro Montenegro.

Joaquim Nabuco, natural del estado de Pernambuco como yo, fue el embajador de Brasil en los EE. UU. entre los años 1905 y 1910. Como tal, él fue un ardiente partidario del interamericanismo, por lo que logró presidir la Conferencia Pan-Americana de 1906, embrión que, décadas más tarde, habría de culminar en la creación de la Organización de los Estados Americanos.

El Mariscal de la Fuerza Aérea Brasileña Casimiro Montenegro, piloto como yo, fundó el Instituto Tecnológico de Aeronáutica y el Centro de Tecnología Aeroespacial, en los años 40 y 50 inspirado en el Massachusetts Institute of Technology. De estos complejos tecnológicos habría de nacer la compañía EMBRAER, el tercer fabricante más grande de aviones en el mundo de hoy.

Ambos han sembrado sueños y semillas, cosechando logros de impacto nacional e internacional basados en una relación de fructífero enlace entre Brasil y los EE. UU. y firmados en la creencia de que el trabajo conjunto de estos dos gigantes, a lo largo de la historia, siempre ha engendrado la paz, la estabilidad, el progreso, la libertad y la justicia para el continente americano y para todo el mundo.

La IAAFA con sus 71 años de historia y más de 44.000 graduados de todos los países de las Américas, tiene todo que ver con eso. Del mismo modo, el impacto de tales cursos como ISOS va más allá del aula.

Aún suelo recibir mensajes de un alumno que trabaja directamente en una zona de combate en su país, peleando contra los narcoterroristas. Esta es la prueba de que las lecciones de la IAAFA están siendo empleadas para mantener la paz, para garantizar el orden público, para sostener la victoria de las fuerzas legales en contra los sembradores del caos y de la miseria.

Gracias a su especialidad en la formación técnica y profesionalización durante siete décadas, la IAAFA es siempre invitada a exponer sus éxitos en el curso de Construcción de Capacidades de Enlaces en la Aviación, BPACC por sus siglas en inglés, en la Base Aérea Hurlburt Field, en Florida.

Como representante de esta academia en tres ocasiones, he hablado para decenas de oficiales de cuatro diferentes continentes para promover la causa de la armonía y de la cooperación entre los pueblos.

Mi punto en estas ocasiones es muy simple y directo. Haciéndose eco de la comunicación estratégica de la IAAFA, dejo saber que, a través del adiestramiento, de la educación y del intercambio de experiencias de vida, estamos creando vínculos duraderos y enlaces entre nuestras fuerzas y nuestros países.

A través de una historia personal, me gustaría recalcar lo que he escrito anteriormente. Como parte de mi trabajo en IAAFA, fui responsable por la traducción de textos y lecciones del inglés al español con el fin de servir como lectura de apoyo para los estudiantes de ISOS.

Uno de estos textos fue muy especial para mí por la fuerza de su cuento. Me refiero al transporte aéreo Operación Hump, llevado a cabo en la Segunda Guerra Mundial por el general Turner.

Para el Día de los Veteranos, yo estaba en la Escuela Secundaria Dolph Briscoe en San Antonio, Texas, donde mi hijo cursa el séptimo grado, para hablar de las operaciones conjuntas de Brasil y Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial, en la campaña de Italia. Yo había preparado una presentación con diapositivas y un extracto de la película sobre el Primer Grupo de Aviación de Caza de la Fuerza Aérea Brasileña, "Senta a Pua".

En el intervalo entre una y otra exposición, estaba hablando con una de las maestras de la escuela. Ella dijo que el Día de los Veteranos le era particularmente especial debido al legado de su padre. Él había sido un veterano y había luchado en la Segunda Guerra Mundial. ¡Había sido piloto durante la Operación Hump!

Este fue un día memorable para mí. Y así ha sido en los últimos dos años. Por ende, extiendo mi gratitud a Brasil, a la Fuerza Aérea Brasileña, a los EE. UU., a la Fuerza Aérea de los EE. UU. y a la IAAFA.

Mi gratitud por darme la oportunidad de servir a mi país sirviendo al continente americano, lo que contribuye a la causa del interamericanismo, ya que nuestra capacidad de diálogo, de respeto y de cooperación crece en la misma medida a la libertad, la seguridad y el progreso de nuestros pueblos.

Al igual que una semilla de girasol, aquí está un grano de idea que merece ser sembrado por las Américas.



Una semilla de girasol, protegida en una pequeña caja de cristal, para cada estudiante. Con este regalo y este simbolismo, termino mi participación como instructor, curso tras curso. Hablo de la importancia, del privilegio y de la responsabilidad del liderazgo: difundir semillas. Hablo del girasol en particular: no importa que tan negro esté el cielo, esta flor sabe que hay un sol que nunca deja de brillar.

Soy teniente coronel y piloto de la Fuerza Aérea Brasileña y el primer oficial de mi país en servir como instructor invitado en la Academia Interamericana de las Fuerzas Aéreas (IAAFA). Han sido dos años de experiencias notables, sobre todo la convivencia con los alumnos del Curso de Capacitación Profesional para Oficiales (ISOS). En este curso, los oficiales de todo el continente americano son graduados con más capacidades para servir a su país y con la perspectiva de ser líderes a destacarse a lo largo de su carrera.

Como instructor de un curso como tal, he podido contribuir directamente en la formación profesional de 43 oficiales de seis países latinoamericanos y 20 oficiales estadounidenses. Mi inspiración para este trabajo proviene de dos hijos notables y héroes de Brasil: el Embajador Joaquim Nabuco y el Mariscal Casimiro Montenegro.

Joaquim Nabuco, natural del estado de Pernambuco como yo, fue el embajador de Brasil en los EE. UU. entre los años 1905 y 1910. Como tal, él fue un ardiente partidario del interamericanismo, por lo que logró presidir la Conferencia Pan-Americana de 1906, embrión que, décadas más tarde, habría de culminar en la creación de la Organización de los Estados Americanos.

El Mariscal de la Fuerza Aérea Brasileña Casimiro Montenegro, piloto como yo, fundó el Instituto Tecnológico de Aeronáutica y el Centro de Tecnología Aeroespacial, en los años 40 y 50 inspirado en el Massachusetts Institute of Technology. De estos complejos tecnológicos habría de nacer la compañía EMBRAER, el tercer fabricante más grande de aviones en el mundo de hoy.

Ambos han sembrado sueños y semillas, cosechando logros de impacto nacional e internacional basados en una relación de fructífero enlace entre Brasil y los EE. UU. y firmados en la creencia de que el trabajo conjunto de estos dos gigantes, a lo largo de la historia, siempre ha engendrado la paz, la estabilidad, el progreso, la libertad y la justicia para el continente americano y para todo el mundo.

La IAAFA con sus 71 años de historia y más de 44.000 graduados de todos los países de las Américas, tiene todo que ver con eso. Del mismo modo, el impacto de tales cursos como ISOS va más allá del aula.

Aún suelo recibir mensajes de un alumno que trabaja directamente en una zona de combate en su país, peleando contra los narcoterroristas. Esta es la prueba de que las lecciones de la IAAFA están siendo empleadas para mantener la paz, para garantizar el orden público, para sostener la victoria de las fuerzas legales en contra los sembradores del caos y de la miseria.

Gracias a su especialidad en la formación técnica y profesionalización durante siete décadas, la IAAFA es siempre invitada a exponer sus éxitos en el curso de Construcción de Capacidades de Enlaces en la Aviación, BPACC por sus siglas en inglés, en la Base Aérea Hurlburt Field, en Florida.

Como representante de esta academia en tres ocasiones, he hablado para decenas de oficiales de cuatro diferentes continentes para promover la causa de la armonía y de la cooperación entre los pueblos.

Mi punto en estas ocasiones es muy simple y directo. Haciéndose eco de la comunicación estratégica de la IAAFA, dejo saber que, a través del adiestramiento, de la educación y del intercambio de experiencias de vida, estamos creando vínculos duraderos y enlaces entre nuestras fuerzas y nuestros países.

A través de una historia personal, me gustaría recalcar lo que he escrito anteriormente. Como parte de mi trabajo en IAAFA, fui responsable por la traducción de textos y lecciones del inglés al español con el fin de servir como lectura de apoyo para los estudiantes de ISOS.

Uno de estos textos fue muy especial para mí por la fuerza de su cuento. Me refiero al transporte aéreo Operación Hump, llevado a cabo en la Segunda Guerra Mundial por el general Turner.

Para el Día de los Veteranos, yo estaba en la Escuela Secundaria Dolph Briscoe en San Antonio, Texas, donde mi hijo cursa el séptimo grado, para hablar de las operaciones conjuntas de Brasil y Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial, en la campaña de Italia. Yo había preparado una presentación con diapositivas y un extracto de la película sobre el Primer Grupo de Aviación de Caza de la Fuerza Aérea Brasileña, "Senta a Pua".

En el intervalo entre una y otra exposición, estaba hablando con una de las maestras de la escuela. Ella dijo que el Día de los Veteranos le era particularmente especial debido al legado de su padre. Él había sido un veterano y había luchado en la Segunda Guerra Mundial. ¡Había sido piloto durante la Operación Hump!

Este fue un día memorable para mí. Y así ha sido en los últimos dos años. Por ende, extiendo mi gratitud a Brasil, a la Fuerza Aérea Brasileña, a los EE. UU., a la Fuerza Aérea de los EE. UU. y a la IAAFA.

Mi gratitud por darme la oportunidad de servir a mi país sirviendo al continente americano, lo que contribuye a la causa del interamericanismo, ya que nuestra capacidad de diálogo, de respeto y de cooperación crece en la misma medida a la libertad, la seguridad y el progreso de nuestros pueblos.

Al igual que una semilla de girasol, aquí está un grano de idea que merece ser sembrado por las Américas.
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