Historia de los ataques de facciones criminales ligadas al narcotráfico en Brasil - Parte I

Por Dialogo
febrero 27, 2013


La primera gran ofensiva de una organización criminal en Brasil con características de conflicto asimétrico y de carácter intimidatorio, tuvo lugar en el año de 2002, cuando se perpetraron distintos atentados en la capital paulista y en los municipios de la región metropolitana, que incluyeron disparos de arma de fuego y la detonación de artefactos explosivos en edificios públicos.



En cinco meses, y de forma asistemática, el Primer Comando de la Capital (PCC) perpetró 14 atentados que dejaron cuatro muertos y 17 heridos.



Al año siguiente, esta misma facción protagonizó su segunda gran ofensiva, esta vez con un mayor alcance. Los blancos de estos ataques eran los integrantes del área de seguridad pública, promotores de justicia y miembros del Poder Judicial, además de algunas de las instalaciones físicas de estos órganos estatales. Se registraron 12 atentados y daños en distintos vehículos, por incendio o por la detonación de artefactos explosivos de fabricación casera.



Quedaría marcado el año 2006 por la tercera gran ofensiva; la mayor que enfrentarían las autoridades en la historia criminal del país. Las acciones fueron simultáneas y coordinadas e incluyeron la eliminación de agentes del área de seguridad pública, la detonación de artefactos explosivos en edificios públicos, el uso de bombas incendiarias en transportes colectivos, el secuestro de una periodista de la cadena de la red de televisión O’ Globo, y otros delitos menores que generaron terror y pánico en la población.



En aquella época, el PCC protagonizó 1.022 atentados en la capital de São Pablo y en municipios cercanos, sumando un total de 56 muertos. La policía dio muerte a 79 personas sospechosas de participar en los atentados, por reacción inmediata o secuencial, y otras 135 fueron encarceladas. La acción incluyó, entre otros, el ataque con bombas y armas de fuego a 11 edificios públicos, la quema de 56 transportes colectivos y el saqueo de 26 establecimientos comerciales, además de rebeliones simultáneas en 73 establecimientos penitenciarios.



En aquella oportunidad, el servicio de inteligencia de la Policía Militar de São Pablo averiguó que los líderes del PCC pretendían sabotear torres de transmisión de energía eléctrica y de telefonía, con el objetivo de ocasionar un apagón general en la ciudad de São Pablo, y además detonar un artefacto explosivo en el edificio de la bolsa de valores para generar pánico e inestabilidad en el mercado financiero.



En diciembre de 2006, cuatro meses después de los incidentes en São Pablo, se repitieron acciones similares de violencia en el estado de Río de Janeiro, con el mismo modus operandi. Los integrantes de la facción conocida como Comando Vermelho, organización criminal que domina las penitenciarías cariocas y que tiene como sede de acción los complejos de favelas Alemão (más de 700 favelas y de 400 mil habitantes), perpetraron 36 atentados en tres días, causando la muerte de 19 personas y heridas a otras 32, además de incendiar diez transportes colectivos y otros dos vehículos de particulares.



(Continúa)



*André Luís Woloszyn – Analista de asuntos estratégicos.






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