Soldados del Ejército y oficiales de la Policía Nacional ayudan a víctimas del terremoto en Guatemala

El gran terremoto perjudicó a más de 9,000 viviendas en la región occidental de Guatemala, dejando inhabitables a cerca de 2,900 de estos hogares, de acuerdo con el comunicado de prensa del 14 de julio emitido por la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (CONRED).
Julieta Pelcastre | 31 julio 2014

Amenazas Transnacionales

Miembros de la Unidad Humanitaria y de Rescate del Ejército evalúan el daño en el poblado Cruz de Barranca, San Marcos. [Foto: Twitter del Ejército de Guatemala]

Elementos del Ejército guatemalteco y oficiales de la Policía Nacional coordinaron los esfuerzos para asistir a las víctimas del terremoto del 7 de julio, el cual dejó una persona muerta y 274 lesionadas, informaron las autoridades.

El gran terremoto perjudicó a más de 9,000 viviendas en la región occidental de Guatemala, dejando inhabitables a cerca de 2,900 de estos hogares, de acuerdo con el comunicado de prensa del 14 de julio emitido por la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (CONRED). Las fuerzas de seguridad ayudaron con la evacuación de 6,341 personas.

El terremoto registró 6.4 en la escala de Richter, según Gerardo Dávila, vocero del municipio de San Marcos.

El sismo causó daños en los departamentos de San Marcos, Quetzaltenango, Huehuetenango, Totonicapán, Sololá, Retalhuleu and Suchitepéquez. El terremoto ocasionó los mayores daños en San Marcos.

Rápida respuesta del Ejército y la Policía Nacional

Cerca de 200 oficiales altamente entrenados del Ejército acudieron rápidamente a San Marcos para asistir en la limpieza y remoción de escombros de los hogares y de las vías públicas, señaló Dávila.

"Los soldados del Ejército han estado bajo el mando del Comité Nacional de Emergencia a nivel de departamentos y municipios", expresó Dávila. "Los soldados se han enfocado en la emergencia desde el inicio para evitar cualquier percance; la respuesta fue inmediata". De acuerdo con Dávila, docenas de oficiales de la Policía Nacional Civil (PNC) proporcionaron seguridad a los pobladores de San Marcos y los municipios afectados por el terremoto.

Adicionalmente se reportaron daños a la red de servicio eléctrico en varios municipios de San Marcos, una situación en las primeras horas de la mañana que dejó a más de 127,000 usuarios sin electricidad. Durante el transcurso de los días, se realizaron labores para restaurar el servicio, informaron las autoridades.

Soldados de la Brigada de Operaciones de Alta Montaña de San Marcos ayudaron a evacuar a las personas en riesgo y en la evaluación de los daños causados por el sismo. La Brigada ha estado trabajando directamente con los afectados; la gente confía en ellos, dijo Dávila.

El epicentro del sismo fue localizado a ocho kilómetros del pueblo costero de Puerto Madero, en el Pacífico mexicano, y aproximadamente a 200 kilómetros al este de la capital de Guatemala.

El 9 de julio, el Presidente Otto Pérez Molina declaró un estado de calamidad en las áreas afectadas por el sismo. La medida es una herramienta legal que permite a las autoridades asistir a las personas de manera rápida y organizada y para reconstruir rápidamente las infraestructuras afectadas, particularmente las viviendas.

Esta medida permitió que el gobierno ahorrara hasta 70 millones de quetzales (US$9 millones) en el proceso de reconstrucción, luego de que un terremoto registrado en 7.1 en la escala de Richter ocurriera el 7 de noviembre de 2012. Este terremoto devastó la misma región; 44 personas murieron y más de 7,000 viviendas fueron destruidas, según Teleprensa.

"Cualquier temblor debe ser clasificado con base en el daño causado", dijo el coordinador de la CONRED, Alejandro Maldonado, durante el primer bloque del programa de televisión "De Frente con el Presidente", que salió al aire el 8 de julio desde el jardín central del Palacio Nacional, según informó el gobierno de Guatemala.

"Un terremoto por encima de 6.0 en la escala de Richter es 32 veces más potente que uno de magnitud de 5. La acción inmediata de las agencias de alivio, la policía y del Ejército evitaron que hubiese más víctimas", indicó Maldonado.

Durante el programa de televisión, Pérez Molina lamentó la muerte de un bebé en el Hospital Nacional de San Marcos. El sismo provocó que el techo suspendido del hospital se desprendiera y cayera sobre el recién nacido.

Pérez Molina también reiteró que el sismo "es considerado como serio, pero no puede clasificarse como un gran terremoto". Agregó que el gobierno está más que dispuesto a efectuar los esfuerzos de reconstrucción, los cuales todavía están en proceso después del terremoto del 2012.

La reconstrucción total es un proceso largo debido a que se efectúa mediante subsidios y muchas veces se carece de los fondos, dijo Amanda Morán Mérida, investigadora del Centro de Estudios Urbanos y Regionales (CEUR) de la Universidad de San Carlos de Guatemala (USAC).

"El subsidio otorgado por el gobierno para reconstruir una vivienda es de aproximadamente 35,000 quetzales (US$4,500.00). Cuarenta por ciento de las viviendas en las áreas rurales de Guatemala son construidas con materiales de adobe" (ladrillo hecho de arcilla o arena, mezclado con paja), dijo Morán Mérida.

La falta de presupuesto es el principal obstáculo para la reconstrucción de viviendas y escuelas perjudicadas por el terremoto reciente, cuando la población demanda reconstrucciones de calidad en el menor tiempo posible, informó Pérez Molina al canal de televisión Guatevisión el 17 de julio.

El gobierno de Guatemala cuenta con más de US$5 millones (40 millones de quetzales) para empezar a reconstruir las viviendas. La reconstrucción de viviendas será responsabilidad del Cuerpo de Ingenieros del Ejército, del personal del Ministerio de Comunicaciones, Infraestructura y Viviendas y del Fondo de Desarrollo Social, informaron las autoridades.

El plan de reconstrucción se llevará a cabo en tres fases. La primera fase será de limpieza, la segunda de evaluación, seguida por la demolición y reconstrucción, mientras que en la tercera fase se obtendrán las informaciones de los materiales y de mano de obra requeridos por las autoridades.

"El miedo a un terremoto es general; eso es inevitable." San Marcos está trabajando de manera normal. La población se unió inmediatamente para continuar con las actividades diarias. Desafortunadamente, algunas escuelas todavía no han reanudado sus labores; sus edificaciones fueron perjudicadas, dijo Dávila.

"Este terremoto nos tomó por sorpresa. No estamos preparados para una catástrofe; tenemos mucho por hacer. Las autoridades continúan promoviendo más entrenamiento en todos los niveles de gobierno y en las comunidades. Los residentes no deben esperar a que lleguen las fuerzas de seguridad. Ellos deben actuar y trabajar inmediatamente. Esto es una tarea de todos", concluyó Dávila.

En cada uno de los departamentos correspondientes, las autoridades continúan realizando varias acciones en respuesta a los afectados. El Ejército de Guatemala efectuará las acciones de recuperación en los departamentos afectados por el sismo.

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