Sendero Luminoso protege operaciones de narcotráfico del cártel de Sinaloa, afirman autoridades peruanas

Las autoridades regionales están alarmadas por la penetración de los cárteles de droga mexicanos en Perú, especialmente debido al apoyo financiero proporcionado al grupo terrorista peruano Sendero Luminoso.
Holger Alava | 19 marzo 2012

Las autoridades regionales están alarmadas por la penetración de los cárteles de droga mexicanos en Perú y su supuesta financiación al grupo terrorista Sendero Luminoso del Perú.

La cooperación entre Sendero Luminoso y el cártel de Sinaloa, liderado por el multimillonario capo fugitivo Joaquín "El Chapo" Guzmán, está bien documentada, indicó Pedro Yaranga Quispe, analista del tráfico de drogas peruano. Sendero Luminoso es el grupo que libró una sangrienta guerra civil en el Perú entre 1980 y 1992.

"Hemos detectado la presencia del cártel de Sinaloa en el distrito de Lochegua, en el valle de los ríos Apurimac y Ene en la región de Ayacucho", señaló Yaranga.

Miembros de Sendero Luminoso se han vuelto, en efecto, una empresa de seguridad integral para el cártel de Sinaloa. Protegen laboratorios, supervisan el cultivo, la cosecha y el refinamiento de la coca (materia prima para la cocaína) y ofrecen servicios de transporte a $40 dólares por cada kilo de droga, afirmó Yaranga.

En diciembre, la policía peruana desmanteló un enorme laboratorio de drogas e incautó 200 kilos de cocaína y 300 kilos de pasta de coca, que puede ser procesada para hacer cocaína. Al laboratorio se le había dado la apariencia de un granero en Los Pecanas, un rancho situado a unos 38 kilómetros al sur de Lima en la zona costera de Cañete.

Cincuenta agentes armados con ametralladoras tomaron un laboratorio con equipos por valor de unos $50 mil; ocho peruanos, cinco colombianos y un ecuatoriano trabajaban en el laboratorio, según la Dirección Antidrogas de la Policía Peruana (DIRANDRO).

"Hacía mucho tiempo que no encontrábamos un laboratorio de este tipo, muy similar a los utilizados por los narcotraficantes colombianos", señaló Raúl Salazar, director general de la policía, en un comunicado de prensa.

Los trabajadores de los laboratorios procesaban la coca "muy rápidamente, con el método utilizado en Colombia", sostuvo Salazar. El laboratorio contaba con sofisticados equipos de procesamiento y secado, agregó.

Cárteles mexicanos dirigen el tráfico de drogas en Perú

En los últimos cuatro meses de 2011, la DIRANDRO arrestó a más de 20 colombianos involucrados en el tráfico de drogas a Estados Unidos y Europa, señalaron las autoridades. Muchos de ellos operaban siguiendo instrucciones de organizaciones delictivas transnacionales mexicanas, que también colaboran con los rebeldes de Sendero Luminoso, afirmó Yaranga.

"Los narcotraficantes utilizan a los terroristas de Sendero Luminoso como su servicio de seguridad. Son dirigidos por Orlando Borda Casafranca, alias camarada Alipio", expresó Yaranga.

Un informe de la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA) confirmó que Sendero Luminoso ha establecido una relación mutuamente beneficiosa con organizaciones delictivas transnacionales, como el Cártel de Sinaloa, que operan en Perú.

"Sendero Luminoso proporciona protección a las organizaciones criminales que operan en sus territorios y utiliza las ganancias de la droga para financiar su propia agenda antigubernamental", indicó el informe.

Perú ha superado ahora a Colombia en términos de capacidad para producir cocaína pura, señaló el informe de la DEA. "En 2010, estimamos que había 53 mil hectáreas de cultivos de coca en Perú, en comparación con 100 mil hectáreas en Colombia", sostiene el informe de la DEA. "Sin embargo, debido a la mayor producción en los campos peruanos, Perú podría potencialmente haber producido 325 toneladas de cocaína pura, en comparación con sólo 270 toneladas en Colombia".

Una cuarta parte de la cocaína producida en el Perú se destina a Estados Unidos y es controlada casi exclusivamente por cárteles mexicanos, señala el informe.

En total, la producción de cocaína en Perú aumentó un 44% entre 2009 y 2010 y está en su nivel más alto desde 1995, según el informe de la DEA. El cártel de Sinaloa y otras organizaciones delictivas mexicanas consideran a Perú y Bolivia como naciones clave para ampliar sus operaciones. De hecho, la frontera entre Perú y Bolivia se ha convertido en una base ideal para las operaciones de narcotráfico transnacional, señaló la DEA.

Grupos de crimen organizado mexicanos son atraídos por el clima templado de la región andina, su estratégica ubicación geográfica y sus grandes extensiones de territorio.

Larga historia del cártel de Sinaloa en el Perú

El cártel de Sinaloa ha estado activo en Perú desde la década de 1990. En 2010, fiscales peruanos presentaron una denuncia penal alegando que el cártel operaba dos bandas armadas en la sierra de Piura dedicadas exclusivamente a la producción de cocaína y marihuana.

El cártel de Sinaloa tenía en Perú "entre 40 y 60 personas equipadas con armas de largo alcance, lanzagranadas, granadas de mano y equipos de comunicaciones por satélite", detalla la denuncia presentada por el fiscal Luis Arellano Martínez.

El cártel ha instalado plantas de procesamiento de coca en Bolivia, que comparte la frontera sudeste del Perú. "Todo el Valle de Chapare y la zona de Cochabamba en Bolivia se ha convertido en el territorio favorito del cártel de Sinaloa", indicó Yaranga. "Debido a la falta de control existente en Bolivia, muchos laboratorios de procesamiento de coca se han instalado en esta zona".

La mayor parte de la coca procedente de Perú va directamente a Bolivia para su procesamiento y la DEA señala un aumento significativo en la cantidad de base de coca enviada desde Perú a Bolivia para su procesamiento.

Respuesta del gobierno

Desde que asumió el cargo en julio de 2011, el gobierno de Ollanta Humala ha definido a la guerra contra las drogas como una de sus prioridades. Desde 2008, Perú ha gastado más de 120 millones de dólares en la lucha contra el narcotráfico.

El gobierno debe proporcionar apoyo logístico adicional a su fuerza de policía nacional, afirmó Yaranga. "El trabajo muy profesional de la policía nacional está produciendo la mayoría de las capturas. Lo que necesitamos en el Perú es más trabajo de inteligencia y mayor seguridad".

El cártel de Sinaloa y otras organizaciones delictivas transnacionales no saldrán pronto del Perú y otros países de América Latina, señaló Yaranga. "Mientras puedan seguir con el cultivo ilegal de coca en Perú, Bolivia y Colombia, los cárteles seguirán operando, colaborando con diferentes grupos que reciben dinero, recogen la droga y la envían a los laboratorios de procesamiento".

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