SENAN capacita a unidades navales de Latinoamérica

El Servicio Nacional Aeronaval de Panamá otorga técnicas especializadas a operadores de botes interceptores de las Américas.
Roberto López Dubois/Diálogo | 18 octubre 2018

Capacitación y Desarrollo

Oficiales navales de Latinoamérica reciben capacitación especializada para operadores de botes interceptores en la Escuela Naval de Entrenamiento del SENAN. (Foto: Roberto López Dubois, Diálogo)

Unidades navales de Latinoamérica regresarán a sus países a inicio de noviembre después de dos meses de capacitación especializada en operaciones de interdicción y control del mar, con un enfoque en la lucha contra el crimen organizado, dictado por el Servicio Nacional Aeronaval de Panamá (SENAN). El Curso Internacional de Operadores de Botes Especiales (OBE), realizado entre el 3 de septiembre y el 1.º de noviembre en la Escuela de Entrenamiento Naval del SENAN, cuenta con unidades del Servicio Nacional de Fronteras de Panamá, así como elementos de las armadas y guardacostas de Ecuador, Honduras y Costa Rica.

El objetivo del curso es fortalecer los conocimientos de los operadores de botes interceptores dedicados a la lucha contra el narcotráfico y delitos conexos que enfrentan situaciones de peligro en el agua, tanto por las diferentes características del ámbito acuático como por las actividades de los criminales. Asimismo, el curso teórico-práctico permite nivelar las capacidades de los operadores de botes de la región y reforzar los lazos de amistad entre países amigos.

“La capacitación nace de la necesidad de servicio que crean las tantas operaciones de interdicción y abordaje que hay en el área de las costas”, dijo a Diálogo el Capitán del SENAN Walter Hernández Villalba, director de la Escuela de Entrenamiento Naval. “Es necesario tener un personal con las habilidades y destrezas de poder hacer las interdicciones en un mar que de repente es hostil para la operación de las embarcaciones y para el personal que tenemos; lleva a la necesidad de crear un programa con una malla curricular que brinde a las unidades que entrenamos esos conocimientos para ejercer de mejor forma sus labores allá afuera, en el mar”.

Capacitación especializada

El curso enfoca las lecciones en aula en tres áreas: ciencias navales, ciencias jurídicas y derechos humanos. En la fase práctica, los participantes ponen a prueba todo lo aprendido.

“El operador debe tener la destreza para poder interceptar una embarcación, cómo llegar a la embarcación tomando en cuenta la seguridad de la tripulación, cómo abordarla”, detalló el Cap. Hernández. “Tiene que saber cómo jugar con las olas para poder aproximarse a la embarcación, cómo incursionar en una playa y cómo salir de una playa para embarcar o desembarcar personal”.

En la fase inicial de ciencias navales, los participantes revisan conocimientos básicos como técnicas de navegación, operación y mantenimiento de máquinas de propulsión de buques, meteorología y organización, y mando de unidades, entre otros. En el enfoque legal, los participantes reciben conocimientos sobre leyes internacionales y reglas de navegación en aguas internacionales, regulación de tráfico marítimo, seguridad de las rutas de navegación y control y prevención de actividades ilícitas.

Con respecto a derechos humanos, los alumnos aprenden sobre el uso de la fuerza y el empleo de armas de fuego. Estudian la Declaración Universal de Derechos Humanos, legislación internacional y pactos internacionales de derechos. 

El curso teórico-práctico de dos meses se enfoca en ciencias navales, ciencias jurídicas y derechos humanos, y culmina con operaciones acuáticas en las costas de Panamá. (Foto: Roberto López Dubois, Diálogo)

“Aprendemos nuevas cosas y podemos unificar conocimientos”, dijo a Diálogo el agente del Servicio Nacional de Guardacostas de Costa Rica Mauricio Murillo. “Permite llevar adelante operaciones conjuntas de mejor manera. Nosotros nos vemos siempre en el mar [con unidades del SENAN], sobre todo en la frontera sur, donde realizamos algunas operaciones en conjunto con Panamá”.

En la parte práctica, los estudiantes afinan sus destrezas en escenarios simulados en operaciones de interdicción y abordaje, maniobras a altas velocidades en el mar e incursiones en la playa. Además, los participantes realizan un ejercicio de sobrevivencia de 24 horas en el mar, simulando una situación de emergencia donde las unidades ponen en práctica el uso de balsas y deben nadar contra la corriente para regresar hacia la costa.

“Hasta ahora he aprendido muchos tips, qué hacer en casos de emergencia y eso es muy provechoso”, dijo el Cabo Primero del Cuerpo de Infantería de Marina de la Armada del Ecuador Richard Morales Lara. “Me siento orgulloso de aprender un poco más las experiencias que cuentan aquí; los señores instructores son muy buenos”. 

Gente altamente capacitada

El curso, en su 8.ª edición, cuenta con 10 instructores del SENAN además de instructores de apoyo de otras instituciones, como el Benemérito Cuerpo de Bomberos de la República de Panamá. Certificados por la Organización Marítima Internacional, los instructores reciben parte de su formación para otorgar el curso en intercambios de conocimientos con la Armada Nacional de Colombia. Asimismo, reciben capacitación en la Escuela Naval de Entrenamiento e Instrucción Técnica de Lanchas de Patrulleras del Comando de Operaciones Especiales de los EE. UU., ubicada en Misisipí.

“Me gusta compartir mi experiencia”, dijo el Sargento del SENAN José Saldaña, instructor del curso especializado en motores. “Si operan botes, van a tener que lidiar con los motores y resolver cualquier problema eventual en altamar. El mar es muy difícil, hay que bregar con la lluvia, con el mar picado, en condiciones que requieren mucha formación”.

La Escuela de Entrenamiento Naval del SENAN realiza el curso OBE anualmente desde su inauguración en 2011. La escuela ofrece otros cursos internacionales como el Curso de Formación de Maquinista y el Curso de Comandante de Patrulleras, que recién abrió sus puertas a oficiales de la región.

“Las instituciones necesitan gente altamente capacitada para operar naves a alta velocidad. Es algo muy importante, porque para evadir o hacer que una embarcación sospechosa detenga la marcha hay que tener mucha destreza”, concluyó el Cap. Hernández. “Todo lo que tiene que ver con operaciones de seguridad marítima que trata contra el crimen organizado está abocado a combatir”.

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