Las cámaras de seguridad ayudan a la policía salvadoreña a combatir a las pandillas callejeras MS-13 y Barrio 18

Security cameras help Salvadoran police fight street gangs MS-13 and Barrio 18

Por Dialogo
julio 21, 2014



Las autoridades salvadoreñas planean instalar más de 6,000 cámaras de seguridad en la ciudad capital de San Salvador y las zonas periféricas durante los próximos meses, para mejorar la seguridad pública.
Las cámaras ayudarán a las fuerzas de seguridad a monitorear y enfrentar la violencia generada por las pandillas, las organizaciones delictivas transnacionales y los delincuentes comunes, de acuerdo con lo señalado por Carlos Avilés, director ejecutivo de la Fundación Educativa para la Prevención del Consumo de Drogas (FORESEE).
“El uso de cámaras de video de vigilancia mejorará la eficacia de la aplicación de la ley contra el tráfico de drogas, la extorsión, el secuestro, la delincuencia común, el robo y otras amenazas emergentes”, dijo Avilés. “Fortalecerá la prevención (del delito) en San Salvador.”

El uso de la tecnología para combatir el crimen

La tecnología es esencial para las fuerzas de seguridad de cualquier país, dijo Avilés. Por ejemplo, Londres ha utilizado cámaras de circuito cerrado de televisión (CCTV) durante años para monitorear las calles de la ciudad.
Las nuevas cámaras se introducirán gradualmente, dijeron las autoridades. La primera fase comenzó el 20 de mayo, cuando las autoridades iniciaron la instalación de 360 cámaras de seguridad que la Policía Nacional Civil (PNC) usará para vigilar las calles de la ciudad en busca de actividad delictiva, según el Ministerio de Seguridad.
Cada cámara de vigilancia puede cubrir el mismo terreno que 22 agentes de la policía en patrullaje, comentó José Ricardo Perdomo, entonces Ministro de Justicia y Seguridad Pública, a los periodistas el día en que las autoridades comenzaron a instalar los dispositivos. Las autoridades instalaron muchas de las cámaras en las calles de entrada y salida de San Salvador.
“Anteriormente era más fácil señalar las áreas específicas que podrían ser peligrosas. Desafortunadamente, el delito se está extendiendo geográficamente”, señaló Avilés. “San Salvador, nuevamente, es una zona delicada.”
El gobierno planea la colocación de hasta 6,500 cámaras en la ciudad capital y zonas periféricas.
Las imágenes captadas por las cámaras de seguridad se pueden almacenar en una base de datos hasta por ocho años. Las autoridades podrán utilizar las imágenes para monitorear los delitos cuando se producen, para identificar posibles sospechosos y víctimas del delito y para verificar el registro de los números de matrícula de los vehículos.
Cada cámara tiene un alcance de unos 800 metros. La capacidad de las cámaras para cubrir grandes áreas de territorio permitirá realizar “patrullajes virtuales” al policía que monitorea las cámaras.
Las cámaras enviarán las imágenes al centro de mando y control central de la PNC. Las autoridades de la PNC monitorearán las imágenes para responder y enviar oficiales a los delitos en progreso y para reunir información de inteligencia.

Monitoreo de la MS-13 y Barrio 18

Las cámaras de vigilancia ayudarán a las fuerzas de seguridad a dar seguimiento a las actividades criminales de las dos pandillas más grandes de El Salvador: Mara Salvatrucha, también conocida como MS-13, y Barrio 18, que también se conoce como Calle 18 y M-18.
Ambas pandillas se dedican a cometer asesinatos, extorsión, robo a mano armada, secuestro y microtráfico de drogas.
Mara Salvatrucha y Barrio 18 tienen alianzas formadas con grupos de narcotraficantes internacionales, como el Cártel de Sinaloa y Los Zetas, que operan en El Salvador y en otras partes de Centroamérica. Las pandillas ayudan a los cárteles de drogas a transportar cocaína y otras drogas hacia el norte, en dirección a México, Estados Unidos y otros destinos.
El Cártel de Sinaloa y Los Zetas, dos organizaciones delictivas transnacionales mexicanas, han expandido sus operaciones en los últimos años hacia El Salvador, Guatemala y Honduras.

Capacitación, colaboración e inteligencia

Las cámaras de seguridad son una herramienta importante en la lucha contra el crimen, pero son parte de un esfuerzo más amplio que implica la mejora de la capacitación, la recopilación de información y la colaboración entre los ciudadanos y la PNC, así como entre las fuerzas de seguridad salvadoreñas y estadounidenses, de acuerdo con Avilés.
“Por sí sola, la tecnología no va a resolver el problema de las pandillas o de las organizaciones transnacionales del crimen organizado”, apuntó Avilés. “La tecnología debe ir acompañada de una buena capacitación para todos los miembros de las fuerzas de seguridad, de equipo, armas, vehículos, sistemas avanzados de comunicación, colaboración e inteligencia para combatir con éxito estas organizaciones delictivas.”
Antes de que comenzaran con la instalación de un gran número de cámaras de seguridad, las autoridades probaron el sistema de vigilancia mediante la instalación de un pequeño número de los dispositivos en San Salvador, de acuerdo con el Ministerio de Seguridad. Esas primeras cámaras ayudaron a la policía en la captura de una banda de ladrones de coches, en la detención de una transacción de drogas y en la identificación de sospechosos de extorsión.
El video y las imágenes de las cámaras de seguridad pueden ser herramientas importantes en la lucha contra el crimen, agregó Avilés. La policía y los fiscales pueden utilizar el video y las imágenes fotográficas de las cámaras de seguridad para identificar a delincuentes y llevarlos ante la justicia. El video y la evidencia fotográfica pueden ser cruciales en los procesos penales.
El sistema de cámaras de seguridad costó más de $ 5 millones de dólares, según el Ministerio de Justicia y Seguridad Pública. El sistema de cámaras de vigilancia está equipado con la tecnología más sofisticada disponible y está protegido contra los ataques cibernéticos.
Las autoridades salvadoreñas están aumentando el uso de la tecnología para combatir el delito. Por ejemplo, las autoridades han bloqueado el servicio de telefonía celular en 10 cárceles en todo el país, para combatir el delito. Los celulares están prohibidos dentro de las cárceles, pero algunos líderes de pandillas encarcelados han contado con amigos o parientes que contrabandean los dispositivos para ellos dentro de la prisión. Los líderes de las pandillas han utilizado los teléfonos celulares contrabandeados para dirigir las actividades delictivas de sus pandillas.
Proporcionar lo mejor en tecnología es parte de la amplia estrategia del gobierno para combatir a las pandillas, los grupos internacionales de narcotraficantes y los delincuentes comunes. Además del sistema de cámaras de vigilancia, en los últimos años el gobierno ha proporcionado a la PNC un sistema de balística automatizado y de identificación de huellas dactilares, que ayuda a la policía realizar las investigaciones penales.

Un compromiso de lucha contra el crimen

El 10 de junio, el nuevo Ministro de Justicia y Seguridad, Benito Lara, prometió que el gobierno hará todo lo posible para combatir el delito y mejorar la seguridad en cada parte de El Salvador.
“Nuestra política es clara, vamos a desarrollar todo lo que esté a nuestro alcance para combatir la delincuencia. Vamos a desplegar más policías en las zonas en las que operan las pandillas”, dijo Lara.
La combinación de mejoras en la tecnología y la colaboración entre la policía y los residentes de El Salvador deberá generar mejoras en la seguridad pública, comentó Avilés.
“Cualquier acción para prevenir la inseguridad y la violencia genera resultados”, concluyó. “Se espera la reducción del delito en un futuro cercano.”





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